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El régimen de intercambios

Como ya se ha mencionado, las medidas implementadas en el plano del comercio exterior fueron relativamente simples: permisos previos de cambio, cuotas de importación y tipos diferenciales de cambio. De tanto en tanto, se complementaron con otras tales como los seguros de cambio y el financiamiento a plazo de las compras en el exterior. En términos generales puede decirse que de todos estos mecanismos, el gobierno peronista mostró preferencia por los que implicaban restricciones cuantitativas al comercio, es decir, los permisos previos de cambio y las cuotas de importación, mientras que los tipos de cambio múltiples jugaron un rol regulador de las importaciones, cuando los períodos de holgura del balance de pagos permitían relajar parcialmente los controles cuantitativos.
   
Las medidas más importantes referentes al régimen de intercambios externos se adoptaron a poco de asumir el gobierno, en 1946. En ese momento se estableció el control de cambios supervisado por el Banco Central, al tiempo que se continuaba con una política de control del ingreso de capitales externos. Luego, como se detalla más adelante, se creó el Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio (IAPI). Entre sus funciones principales se hallaba la de administrar las cuotas de importación para una serie de productos. Asimismo, junto con la política de cuotas se estableció el llamado “régimen de previo estudio” para la importación de maquinarias y motores, los cuales debían obtener la autorización del Banco Central para su ingreso. Esta medida se extendió más tarde a todas las importaciones. 
   
Básicamente éste fue el régimen de intercambios que, con ligeras modificaciones, rigió durante toda la gestión peronista. Hacia el final del período se registra un fuerte incremento de las importaciones y una leve caída de los valores de las exportaciones. Esto impulsó un mayor control sobre las primeras. Al mismo tiempo, se fijaron tipos de cambio múltiples para las segundas, incluyendo un tipo de cambio especial para productos industrializados (1).
   
En octubre de 1949 volvieron a modificarse los tipos de cambio, con lo cual quedaron establecidas cuatro categorías para las exportaciones y tres tipos vendedor, más el tipo de cambio vigente en el mercado libre. Mientras tanto, se mantuvo el régimen de permisos de cambio y se priorizaron las importaciones con origen en los países con los cuales la Argentina había establecido convenios de compensación.  Recién en 1950, cuando el balance de pagos mostró cierta mejoría, se relajaron los controles a las importaciones. No obstante habían caído los términos de intercambio, el alza de las exportaciones junto con una disminución de las importaciones, hizo posible registrar un saldo positivo en el balance de pagos. Esto implicó un alivio en el problema de escasez de divisas y, dada la necesidad de incrementar la producción agropecuaria, dio un impulso a la importación de maquinarias agrícolas. Para éstas se estableció entonces una cuota de permiso previo de cambio.
   
Hacia fines de 1950 se intentó simplificar el régimen de intercambios mediante un nuevo ordenamiento de las pautas cambiarias. Se devaluó la moneda, se establecieron dos tipos de cambio (uno básico y uno preferencial) y se suspendieron los mecanismos de licitaciones. Al poco tiempo, una nueva situación crítica del balance de pagos originada en la caída de las exportaciones por las pérdidas de cosecha producidas por graves sequías en la región pampeana, obligó al gobierno a optar por una vía mucho más restrictiva. Se impusieron restricciones cuantitativas y se devaluó la moneda para ciertos productos de exportación vía la tramitación de la liquidación de las divisas provenientes de esas operaciones en el mercado libre. En 1952, ante el agravamiento de la situación, se acentuaron los controles cuantitativos mediante la supresión de los permisos previos de despacho automático, la anulación total o parcial de los permisos previos de cambio y el requerimiento de autorizaciones para abrir, ampliar o prorrogar créditos documentarios de importación. En cuanto a las exportaciones, algunos bienes agropecuarios e industriales comenzaron a comercializarse por el mercado libre.
   
Como es evidente, las sucesivas crisis del sector externo redundaron en redefiniciones de la política económica externa. No obstante el hecho de que entre 1953 y 1955 se recuperara considerablemente la producción agropecuaria y ello permitiera una sensible mejora de la balanza comercial, el gobierno estaba empeñado en dar mayor impulso a las exportaciones manufactureras y a las agropecuarias de origen no pampeano. Para ello estableció un sistema de cambios múltiples que combinaba los tipos de cambio básico, preferencial y libre (2).
   
Las normas referentes a las importaciones, en cambio, sufrieron menos alteraciones. Se conservaron los tres tipos de cambios para los distintos tipos de bienes, así como también los permisos previos de cambio. La modificación principal fue la instauración de un presupuesto de divisas, el cual funcionaba como orientador de la tarea de distribución de permisos de cambio que llevaba a cabo el Banco Central. De todos modos, como ya se mencionara anteriormente, ante mejoras del sector externo solían relajarse las restricciones y el sistema de permisos se concentraba en la selección antes que en la restricción de las importaciones.

  1. Ver Lucángeli, 1989.

  2. Por ejemplo, las divisas provenientes de las exportaciones de minerales no metálicos y bienes manufactureros no tradicionales se regían por el mercado de cambios libre; las de productos agropecuarios manufacturados y agropecuarios extra-pampeanos, lo hacían por una combinación de los tres tipos de cambio vigentes; las de cereales, por el tipo de cambio básico. 

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