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Régimen de intercambios

La estructura arancelaria vigente al inicio del período en consideración databa de 1970. La misma determinaba que los niveles de protección descendían desde los bienes intermedios hasta los bienes de capital (1). Específicamente se discriminaba contra las importaciones de bienes que se producían en el país, tales como los bienes de consumo. Los mayores índices de protección regían para productos tales como fibras e hilados textiles, derivados del hierro y acero y otros.
   
La reducción arancelaria implementada por el gobierno militar durante el primer año de gestión fue por demás significativa, dada la estructura arancelaria vigente: el nivel máximo de protección nominal fue reducido desde 210% hasta un 100% y la proporción de bienes con aranceles mayores al 50% disminuyó del 55% al 7% (2). A partir de entonces, se dispusieron reducciones y ajustes sucesivos. A fines de 1978 se dio otro paso importante: se estableció un programa arancelario completo que planteaba el descenso paulatino de los aranceles a lo largo de varios años y la reducción de la dispersión de los aranceles entre distintas categorías de bienes.
   
En efecto, en noviembre de 1976, a través del Decreto 3008/76, se dispuso la unificación de las cotizaciones correspondientes a las operaciones comerciales y financieras, se desmanteló gran parte de las restricciones cuantitativas y se redujeron los derechos de importación. Asimismo, se abolieron los depósitos previos de importación, se levantaron ciertas prohibiciones y cuotas y se autorizó la importación de bienes de capital sin restricciones especiales hasta un monto de 25 mil dólares (3).
   
El siguiente cuadro resume los efectos de esta reforma arancelaria, mostrando la evolución del arancel promedio (4) por industria:

  ANTES del
DECRETO 3008
DECRETO
3008
DICIEMBRE 1978
RESOLUCION 1634
ALIMENTACION
Y BEBIDAS
112,91 69,56 17,91
TEXTIL 127,78 70,10 40,00
MADERA 91,38 57,61 22,81
PAPEL 48,88 34,93 21,41
QUIMICOS 51,79 38,00 21,86
MINERALES 65,93 44,52 25,55
INDUSTRIAS
METALURGICAS
74,34 52,21 32,78
MAQUINARIAS 60,14 48,40 31,15
OTRAS 95,30 64,36 32,67
Fuente: Martínez de Hoz, 1991, p. 250.

También en noviembre de 1976 se modificó el régimen de importaciones a través de la Resolución Nº 794 (09/11/76) del Ministerio de Economía. De acuerdo con esta norma, los importadores debían presentar un programa semestral de compras para sus adquisiciones en el exterior durante los primeros meses del siguiente año, indicando tipo de mercadería, posición arancelaria, volumen, precio unitario, monto total y país de origen. De todos modos, quedaban autorizados a realizar sus compras sin ceñirse a ese programa semestral, sino a medida que necesitaran mercaderías (5).
   
Nuevamente, en junio del año siguiente, el Ministerio de Economía dio a conocer nuevas normas para las importaciones. El nuevo régimen, establecido mediante Resolución Nº 485, pretendía avanzar en el proceso de liberalización gradual del comercio exterior (6). Para ello, seguía los lineamientos del Decreto Nº 3008 del Poder Ejecutivo antes mencionado, por el que se habían rebajado los aranceles a la importación de numerosos productos. El nuevo régimen propiciaba ahora una mayor facilidad para las compras en el exterior, aunque mantenía formas de control en cuanto a la utilización de las divisas. De esta manera se intentaba facilitar y simplificar el trámite de las importaciones, eliminando trabas burocráticas, dejando en manos de los importadores la responsabilidad central del negocio, desvinculando las presentaciones de los antecedentes y la programación semestral de las adquisiciones y desligando el régimen de importaciones de la necesidad de cumplir con un cupo determinado de divisas o con complejas ecuaciones estadísticas. No obstante, el régimen mantenía un criterio elástico para con las actividades que se hallaban bajo algún régimen de promoción especial o que se pretendía impulsar (e.g., la industria naval, embarcada por ese entonces en un intenso programa de equipamiento).
   
De este modo, la reducción arancelaria fue complementada con una progresiva liberalización de las importaciones. Es importante remarcar los cambios en las normas de importación de bienes de capital, cuyos derechos fueron reducidos y cuyas cláusulas de pago fueron adaptadas a las convenciones internacionales vigentes. Además, se levantaron las restricciones a la importación de varios productos suntuarios (e.g., bebidas alcohólicas, algunos alimentos, cigarrillos, aparatos electrónicos, juguetes, artículos de papelería, etc.) y se facilitó el ingreso de insumos y bienes de capital a utilizarse en la producción agropecuaria (e.g., aquellos cuya importación estaba hasta entonces prohibida por hallarse bajo regímenes de promoción especiales, como plaguicidas, tractores, maquinaria agrícola).
   
Hacia fines de 1978 la estructura arancelaria fue modificada nuevamente mediante la Resolución Nº 1634 del Ministerio de Economía. Se modificaron los derechos de todas las posiciones de la nomenclatura y se estableció un programa de reducción trimestral sistemática a aplicarse a partir de enero de 1979 hasta enero de 1984. El objetivo de esta reforma era producir una baja generalizada en los niveles de la tarifa nominal y una considerable reducción en su dispersión. Para ello la nueva clasificación distinguía siete grupos de bienes y tres grados o escalas de elaboración y uniformaba los aranceles correspondientes a los bienes no producidos en una clase única gravada con un 10%.
   
Poco tiempo después se dictó la Resolución 6/79 (04/01/79) por la que se facultó a la Secretaría de Comercio y Negociaciones Económicas Internacionales a aplicar en forma anticipada y por períodos acotados -aunque prorrogables- algunas de las etapas de la reforma arancelaria antes mencionada. Una de las consecuencias inmediatas de esta norma fue la reducción, en marzo de 1979, de los aranceles de una amplia gama de bienes de consumo.
   
Siguiendo la misma línea, en abril del mismo año, por Resolución 439/79 del Ministerio de Economía, se adelantó en forma definitiva el programa arancelario correspondiente a los bienes de capital, cuyo arancel se llevó a cero. Estas modificaciones se extendieron también al sector automotriz (autorizando, entre otras cosas, la importación de vehículos terminados) e incluyeron la eliminación de los gravámenes extra-arancelarios. Finalmente, en 1981 se eliminaron diversos impuestos, tasas, gravámenes y contribuciones que regían para las importaciones a través de la Ley 22.474 (7).
   
En términos generales, las medidas adoptadas no parecen haber producido los resultados esperados. Recogiendo la evidencia provista por varios trabajos, una de las fuentes concluye: "Si bien la caída en el promedio general de los aranceles fue de consideración y significativa la disminución de la varianza (una vez que es excluida la rama material de transporte), la nueva estructura arancelaria privilegió a los mismos sectores que se encontraban más protegidos antes de la reforma. El orden relativo de los sectores es muy parecido antes y después de la reforma: maquinaria no eléctrica, maquinaria y aparatos eléctricos, material de transporte, caucho, papel, confecciones y calzado son, prácticamente, los mismos sectores que también superaban al promedio antes de la reforma" (8).
   
Como ya se ha comentado en Implementación e impacto, sobre el final del período en consideración hubo algunas modificaciones en la orientación económica, producto del reemplazo de funcionarios y del deterioro de las condiciones políticas y económicas. La situación del sector externo se volvió más compleja cuando debieron enfrentarse los servicios de la abultada deuda que requería cada vez mayores recursos, justamente en un momento en que las tasas de interés en el mercado internacional subían y los precios de los productos de exportación caían.
   
El nuevo equipo económico que asumió en marzo de 1981 dispuso una devaluación del 30% y un incremento de los derechos de exportación. A ello siguió otra devaluación del 30% en junio del mismo año y el desdoblamiento del mercado de cambios, con una flotación regulada para las transacciones financieras, a fin de hacer frente a la continua y sostenida demanda de divisas por capitales y servicios financieros. En cuanto a las importaciones, se suspendió el programa arancelario implementado a principios de 1979, se establecieron los aranceles en los niveles vigentes en abril de 1981 y se prohibió el pago de las importaciones antes de los 180 días. En diciembre de ese año se unificaron los tipos de cambio y su flotación, se derogó el requisito de financiamiento a 180 días de las importaciones y se estableció un nuevo rango de derechos de importación.
   
A partir del conflicto bélico de abril de 1982 se implementaron nuevas restricciones. Se restablecieron las exigencias de los plazos de financiamiento de las importaciones; por ejemplo, en el caso de los bienes de capital, el 85% del valor debía financiarse a un plazo mínimo de un año, el cual se incrementaba a medida que aumentaba el monto a ser financiado. También se volvió a reimplantar el mecanismo de las llamadas Declaraciones Juradas de Necesidades de Importación, como un modo de regular las compras en el exterior ya que todas las operaciones de importación requerían la presentación de este tipo de declaraciones; algunos bienes, considerados "no esenciales" quedaban sujetos a estudio y aprobación previa, mientras que los restantes eran autorizados automáticamente.
   
El siguiente cuadro sintetiza la evolución de la balanza comercial durante el período en consideración:

BALANZA COMERCIAL
(millones de dólares)

AÑO EXPORTACIONES IMPORTACIONES SALDO
1976 3.916,1 3.033,0 883,1
1977 5.651,8 4.161,5 1.490,3
1978 6.399,5 3.833,7 2.565,8
1979 7.809,9 6.700,0 1.109,9
1980 8.021,4 10.540,6 2.519,2
1981 9.143,0 9.430,0 287,0
1982 7.623,7 5.336,9 2.286,8
1983 7.836,1 4.505,0 3.331,1
Fuente: Dornbusch y de Pablo, 1988, p. 190.

Por último, los cuadro que sigue presenta la evolución de las exportaciones e importaciones, desagregada por volumen total y por porcentaje relativo.

EVOLUCION DE LAS EXPORTACIONES
(en millones de dólares corrientes)

AÑO TOTAL % PRODUCTOS
PRIMARIOS
% MOA (9) % MOI (10) %
1976 3.916 100 1.623 41     1.479 38     814 21
1977 5.651 100 2.306 41     2.205 39     1.140 20
1978 6.399 100 2.627 41     2.355 37     1.417 22
1979 7.813 100 3.154 40     3.200 41     1.459 19
1980 8.020 100 3.194 40     2.951 37     1.875 23
1981 9.143 100 4.163 45,5 2.883 31,5 2.097 27
1982 7.626 100 3.031 40     2.487 33     2.108 28
1983 7.836 100 3.810 49     2.639 33     1.387 18
Fuente: Martínez de Hoz, 1991, p. 263.

 

EVOLUCION DE LAS IMPORTACIONES
(en millones de dólares corrientes)

AÑO TOTAL % BIENES
DE CAPITAL
% M. PRIMAS y
Bs. INTERMEDIOS
%
1976 3.033 100 347 11 2.108 70
1977 4.161 100 852 21 2.516 60
1978 3.834 100 909 24 2.271 59
1979 6.700 100 1.336 20 3.582 54
1980 10.541 100 2.268 22 5.298 50
1981 9.430 100 2.120 22 5.060 54
1982 5.337 100 782 15 3.518 66
1983 4.504 100 677 15 3.150 70
  COMBUSTIBLE % BIENES de
CONSUMO
% SIN
CLASIFICAR
%
1976 534 18 43 1 1 0
1977 677 16 116 3 0 0
1978 472 12 179 5 3 0
1979 1.099 16 683 10 0 0
1980 1.069 10 1.902 18 4 0
1981 980 10 1.185 13 85 1
1982 667 12 349 7 21 0
1983 458 10 219 5 0 0
Fuente: Martínez de Hoz, 1991, p. 265.
  1. Ver Berlinski, 1993.

  2. Cf. Gelbard, 1990, p. 33.

  3. Ver Lucángeli, 1989, p. 43.

  4. El arancel promedio es un promedio simple de los promedios de los capítulos arancelarios que componen cada rama industrial.

  5. Ver Clarín, 11/11/76, p. 10.

  6. Ver Clarín, 05/06/77, p. 17.

  7. Para mayor detalle sobre estas medidas, ver Ledesma, 1981, pp. 19-26; Lucángeli, 1989, pp. 44-47.

  8. Lucángeli, 1989, p. 45.

  9. Manufacturas de origen animal.

  10. Manufacturas de origen industrial.

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