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Las relaciones con Venezuela

El gobierno venezolano adoptó una actitud de enérgico repudio al gobierno militar argentino surgido del golpe de junio de 1966. Aplicando la llamada Doctrina Betancourt, el presidente de Venezuela, Raúl Leoni, declaró la ruptura de relaciones diplomáticas con Buenos Aires. Por su parte, el ministro de Defensa venezolano, general Florencio Gómez, sostuvo que los militares se solidarizaban con la postura del gobierno. El día 29 de junio, el representante venezolano ante el Consejo de la OEA, Pedro París Montecinos, condenó el golpe en la Argentina, y exhortó a la adopción de un mecanismo multilateral destinado a aplicar sanciones contra los autores de golpes de estado en la región. La rígida actitud venezolana provocó la indignación y el retiro de la delegación argentina de la sala donde sesionaba el Consejo -que había sido convocado para considerar el anteproyecto de reformas a la Carta de la OEA-. Ese mismo día, el gobierno venezolano rompió relaciones con las autoridades de Buenos Aires. La situación de ruptura se mantuvo hasta el 23 de abril de 1969, cuando los vínculos diplomáticos fueron reanudados en virtud de que el gobierno de Rafael Caldera abandonó la Doctrina Betancourt. (1)  
    A pesar de la ruptura de relaciones, a fines de septiembre de 1966 el canciller Costa Méndez convino un encuentro con su colega venezolano, Ignacio Iribarren Borges, en la ONU. En este primer encuentro, ambos cancilleres lograron un pacto de no agresión: la Argentina no objetaría el ingreso venezolano en la ALALC y Venezuela otorgaría su consentimiento a la futura reunión interamericana de cancilleres en Buenos Aires. (2) 
    Entre los días 27 de febrero y 1º de marzo de 1972, se produjo la visita del general Lanusse a Venezuela cuyo resultado más evidente fue la declaración conjunta, firmada por los presidentes Lanusse y Rafael Caldera en Caracas el 1º de marzo, que contenía entre otros, los siguientes puntos:  a) el respaldo a la democracia representativa como el único régimen capaz de proveer la paz y el bienestar material y espiritual de los pueblos; b) el apoyo al pluralismo ideológico como criterio de política internacional; c) la confianza mutua en los procesos de integración latinoamericanos, y especialmente la intención de ambos gobiernos de revitalizar la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC); d) la reafirmación de las 200 millas marítimas como límite de la proyección de la soberanía continental; y e) la decisión mutua de intensificar y diversificar el intercambio entre ambos países. (3) Respecto del espinoso tema de Cuba, los presidentes Lanusse y Caldera evitaron tomar posiciones individuales, prometiendo acatar una eventual decisión de la OEA sobre esta cuestión. (4)  
    La visita de Lanusse fue retribuida por su colega venezolano Rafael Caldera, quien llegó a Buenos Aires en febrero de 1973, en el contexto de una gira latinoamericana que incluyó a Brasil, y en vísperas de la incorporación de Venezuela al Pacto Andino. En este nuevo encuentro a nivel de presidentes, Caldera respaldó la tesis de Lanusse de pluralismo ideológico. (5) La declaración conjunta firmada por ambos mandatarios el 10 de febrero de 1973 establecía lo siguiente: a) la reafirmación mutua del aprovechamiento racional de los recursos naturales como “requisito indispensable” para la independencia económica de sus respectivos países; b) el compromiso mutuo de complementación económica; c) el intercambio de conocimiento y cooperación técnica entre los dos gobiernos y entre las empresas Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) y Gas del Estado de la Argentina y Cooperación Venezolana del Petróleo de Venezuela; y d) la intensificación del intercambio entre los dos países, con especial énfasis en el rubro de hidrocarburos y sus derivados. (6)  
    Durante la visita de Caldera también fue significativa en el ámbito de la cooperación energética la firma de un acuerdo sobre hidrocarburos realizado el 9 de febrero de 1973 entre los ministros de Minas e Hidrocarburos de Venezuela y de Industria y Minería, Comercio y Obras y Servicios Públicos de la Argentina. (7)

  1. “Los diversos comentarios suscitados en el exterior”, La Nación, 29 de junio de 1966, p. 7; “El reconocimiento por otros países”, La Nación, 29 de junio de 1966, p. 8; y “La situación de nuestro país fue tratada en la OEA. La representación argentina se retiró del recinto ante un comentario del embajador venezolano”, La Nación, 30 de junio de 1966, p. 1; Clarín, 24 de abril de 1969, p. 15.

  2. “Nuestro canciller conferenció con su colega venezolano”, La Nación, 25 de septiembre de 1966, p. 2.

  3. Texto de la declaración conjunta argentino-venezolana, firmada en Caracas el 1º de marzo de 1972, cit. en La Nación, 2 de marzo de 1972, pp. 1 y 7, y en La Nación (una selección de la semana), 6 de marzo de 1972, pp. 1 y 5. 

  4. La Nación, 6 de marzo de 1972, p. 2. 

  5. “En su gira latinoamericana, llegó el presidente de Venezuela. Caldera reclamó una política común, por encima de las diferencias ideológicas”, La Opinión, 8 de febrero de 1973, p. 20. 

  6. “Exclusivo. Integración y petróleo en la declaración argentino-venezolana”, La Opinión, 10 de febrero de 1973, p. 24. Texto de la declaración conjunta en La Opinión, 11 de febrero de 1973, p. 10, y en La Nación, 11 de febrero de 1973, p. 1.

  7. Texto del acuerdo argentino-venezolano sobre hidrocarburos en La Nación, 11 de febrero de 1973, p. 9.

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