Visite nuestra página principal

Las relaciones con Paraguay

Como en los casos de Chile y Uruguay, los vínculos entre la Argentina y Paraguay estuvieron condicionados por la persistencia de un régimen militar en Paraguay -el del general Alfredo Stroessner- que violó los derechos humanos y que, además, fue "socio" de los militares argentinos en la Operación Cóndor. Por estas razones, el gobierno de Alfonsín mantuvo estrechos contactos con los elementos opositores al régimen paraguayo. Así lo demostraron las conversaciones del presidente radical con los dirigentes del grupo Acuerdo Nacional Paraguayo, que tuvieron lugar en Buenos Aires en marzo de 1984; y la visita a la Argentina en septiembre del mismo año de la titular de la Comisión de Derechos Humanos de la República del Paraguay, Carmen Lara Castro, quien expuso al presidente Alfonsín la situación de su país en lo tocante a ese tema (1).
    Estos contactos de Alfonsín con elementos de la oposición paraguaya provocaron protestas en la prensa oficialista paraguaya -que se quejó de las "interferencias en los asuntos internos" por parte del gobierno radical (2)-, y algunos conflictos aislados a nivel gubernamental –por ejemplo el cierre por tres días de la frontera argentino-paraguaya por orden de las autoridades paraguayas el 30 de septiembre de 1984-. El gobierno paraguayo justificó este cierre de fronteras tanto por razones de seguridad -la necesidad de proteger al Paraguay de las acciones desestabilizadoras de los grupos opositores a Stroessner desde territorio argentino-, como por razones económicas -el trato discriminatorio por parte de la Argentina a los productos frutihortícolas provenientes de Paraguay (3)-.
    No obstante su simpatía por la democratización paraguaya, el gobierno de Alfonsín procuró respaldar esta alternativa sin inmiscuirse demasiado en la política interna del país vecino. Ello se debió al peso de dos factores: uno, los buenos lazos económicos, comerciales y de cooperación ya existentes -la represa de Yacyretá (en ejecución), los proyectos hidroeléctricos de Itacuá e Iacora Itati y la Comisión Mixta de Coordinación Paraguayo-Argentina-; y dos, la necesidad de contrarrestar el acercamiento a Brasil que la dictadura de Stroessner tenía en ese momento como objetivo de su política exterior (4).
    Así, en agosto de 1984, los ministros de Relaciones Exteriores y de Obras Públicas de la Argentina, Dante Caputo y Roque Carranza, inspeccionaron junto con el canciller de Paraguay, Carlos Saldívar, las obras de la represa hidroeléctrica Yacyretá, ratificando la continuidad de las obras. A su vez, ese mismo mes, el delegado argentino ante la Comisión Mixta del Río Paraná (COMIP) comunicó la decisión del gobierno radical de llevar adelante el proyecto de construcción de la central hidroeléctrica argentino-paraguaya de Corpus (5) Asimismo, tras cinco años de inactividad, en noviembre del mismo año se reanudaron las tareas de la Comisión Mixta de Coordinación Argentino-Paraguaya, cuyo principal objetivo fue la búsqueda de soluciones a los problemas de intercambio comercial que tenían lugar a través de las aduanas de Puerto Falcón (Paraguay) y de Clorinda (Argentina) (6).
    El 14 de marzo de 1985 el Ente Binacional Yacyretá adjudicó al consorcio Allis Chalmers y Dominion Engineering la construcción, montaje y puesta en funcionamiento de las veinte turbinas de dicha central hidroeléctrica. Días después, el Eximbank otorgaba un préstamo de 400 millones de dólares destinado al mencionado Ente Binacional para la construcción de la obra (7).
    Con todo, los inconvenientes en la frontera continuaron, por lo cual se creó a mediados de junio el Comité de Frontera Formosa-Alberdi, integrado en la capital formoseña por el gobernador de dicha provincia, Floro Bogado; el ministro de Industria y Comercio de Paraguay, Delfín Ugarte Centurión, y el embajador argentino en Paraguay, Raúl Quijano (8).
    También reaparecieron las diferencias ideológicas con el régimen paraguayo, cuando el presidente Alfonsín, junto con su par colombiano, Virgilio Barco, otorgó su apoyo en favor de tres asilados paraguayos en las embajadas de sus respectivos países, Hermes y Miguel Abdón Saquier, del partido Liberal Radical Auténtico, quienes acusaban al régimen militar paraguayo de Alfredo Stroessner de proteger el narcotráfico, y el capitán Napoleón Ortigoza (9). Otro fuerte entredicho se suscitó a principios de mayo de 1986, cuando las autoridades de Asunción decidieron alejar de su cargo al embajador paraguayo en Buenos Aires, Luis González Arias, quien acusó a los diputados de la Coordinadora radical de fomentar la subversión en territorio paraguayo, al apoyar partidos de la oposición. Ante la reacción negativa que provocaron en las autoridades argentinas las declaraciones de González Arias, la Cancillería paraguaya se apresuró a comunicar al embajador argentino en Asunción, Raúl Quijano, que las declaraciones de González Arias habían sido efectuadas a título personal y sin instrucción del gobierno de Stroessner (10).
    Por cierto, como señala Mladen Yopo, hubo una serie de factores que limitaron en la práctica el compromiso del gobierno de Alfonsín con la oposición paraguaya al régimen de Stroessner. Entre estos factores se debe mencionar la habilidosa política bilateral de Stroessner, los buenos lazos en el ámbito económico-comercial, y la doble necesidad del gobierno argentino, por un lado de mantener intactos ciertos principios rectores de la política exterior, tales como la autodeterminación y la no intervención, y, por otro, de no dejar que Brasil obtuviera en forma exclusiva los beneficios de la relación económica con Paraguay. En este contexto de mutuas necesidades se inscribió la firma, a mediados de 1987, del contrato de turbinas para el complejo hidroeléctrico binacional de Yacyretá y, a mediados de 1988, la del convenio de interconexión eléctrica entre el titular de la Secretaría de Energía de la Argentina, Jorge Lapeña, y el titular de la Administración Nacional de Electricidad de Paraguay (ANDE), Enzo Debernardi, con el fin de paliar el déficit energético de la región mesopotámica argentina a través de la interconexión eléctrica (11).
    El problema de Itaipú adquirió gravedad en octubre de 1988 ante la decisión de los gobiernos paraguayo y brasileño de cerrar las compuertas de la represa hidroeléctrica, paso que provocó las quejas de los diputados peronistas Héctor Dalmau, Miguel Angel Alterach y Ramón Puerta, quienes responsabilizaron al gobierno por su actitud indiferente ante esta medida, que afectaba la navegación del río Paraná y la fauna ictícola de Misiones, Chaco y Formosa. Asimismo, también presentaron sus respectivas notas de protesta a la Cancillería argentina la Cámara de Armadores Fluviales de Navegación y Empuje y el Comité de Buques Tanques, exhortando a las autoridades del Palacio San Martín a que presentaran una protesta ante Itamaraty (12).
    No obstante la existencia de dificultades como la de Itaipú, sumadas a las reservas que el canciller Caputo tenía respecto del nuevo gobierno del general Andrés Rodríguez -surgido del golpe militar del 7 de febrero de 1989 que derrocara al régimen de Alfredo Stroessner-, el gobierno de Alfonsín, aquejado por muchas dificultades internas, decidió reconocer a la nueva gestión a cambio de dos requisitos: la extradición de los matrimonios Miara y Werlhy -un pesado lastre de la etapa del Proceso militar- y la firma del acuerdo de automotores para poner fin a los automóviles "mau" de procedencia argentina -los robados y puestos nuevamente en circulación en Asunción (13)-.

  1. Cronología relaciones internacionales de Argentina, marzo / diciembre de 1984, op. cit., pp. 12-13.

  2. Así, a fines de julio de 1984, el subsecretario de Relaciones Exteriores del gobierno paraguayo, Elpidio Acevedo, afirmó que al gobierno de Asunción "no le preocupa" la existencia de un gobierno constitucional en la Argentina, pero advirtió que el régimen de Stroessner "no tolerará" injerencias externas. Durante su presencia en Buenos Aires, Acevedo denunció una "campaña de propaganda" que buscaba destruir el régimen paraguayo. Ver al respecto "Advertencia de un funcionario paraguayo", Clarín, 27 de julio de 1984, p. 9.

  3. Este cierre de fronteras provocó la protesta de los comerciantes de la ciudad fronteriza de Clorinda, en la provincia argentina de Formosa, fuertemente conectada con la economía paraguaya. Asimismo, en Clorinda se realizó un acto público de oposición al gobierno de Stroessner, al cual asistieron el máximo dirigente del Partido Liberal Auténtico (PLRA), abogado Domingo Laíno, y el dirigente de la Democracia Cristiana, Luis Resk, ambos acérrimos opositores al régimen de Stroessner y con prohibición para ingresar en Paraguay. Pero a los tres días del cierre de las fronteras, el 2 de octubre de 1984 el gobierno paraguayo decidió normalizar el tránsito por los pasos fronterizos de Ita Enramada, Encarnación y Puerto Falcón. Ver "Paraguay abrió sus fronteras", Clarín, 2 de octubre de 1984, p. 11; "Acusaciones en Asunción ¿Desestabilizan a Stroessner?", Clarín, 3 de octubre de 1984, p. 12; "Quijano fue convocado a Buenos Aires. Deterioro con Asunción", Clarín, 6 de octubre de 1984, p. 7; "Las fricciones con Paraguay", Clarín, 7 de octubre de 1984, p. 5; Cronología relaciones internacionales de Argentina, marzo / diciembre de 1984, op. cit., p. 13; y el artículo de Mladen Yopo, "La política exterior del Paraguay: continuidad y cambio en el aislamiento", en H. Muñoz (comp.), América Latina y el Caribe: Políticas exteriores para sobrevivir, op. cit., p. 454, nota 304.

  4. Mladen Yopo, "La política exterior del Paraguay...", op. cit., p. 454.

  5. Cronología relaciones internacionales de Argentina, marzo / diciembre de 1984, op. cit., p. 13.

  6. Ibid., p. 13.

  7. "Allis Chalmers hará, en consorcio, las 20 turbinas para Yacyretá", Clarín, 15 de marzo de 1985, p. 18, y Cronología relaciones internacionales de Argentina, enero / agosto de 1985, op. cit., pp. 8-9.

  8. Cronología relaciones internacionales de Argentina, enero / agosto de 1985, op. cit., p. 9.

  9. Asimismo, en el Parlamento Latinoamericano, reunido en Buenos Aires en agosto de 1988, legisladores argentinos abogaron por una condena al régimen de Stroessner, y aprobaron una resolución que reclamaba al gobierno paraguayo dejar sin efecto las medidas dispuestas contra medios opositores como el diario ABC Color, la radio Ñandutí y el semanario El Pueblo. También se registró una ofensiva de la Cancillería argentina en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, donde la diplomacia del Palacio San Martín solicitó la inclusión, en una resolución condenatoria del régimen paraguayo, de una cláusula que autorizaba a colocar en estado público la situación de los derechos humanos en Paraguay, si ésta no mejoraba en el plazo de un año. Ver al respecto el artículo de Mladen Yopo, "Política exterior del Paraguay: continuidad, reacomodo y transición", en H. Muñoz (comp.), A la espera de una nueva etapa, op. cit., pp. 270-271.

  10. "Graves cargos formuló el embajador González Arias. Argentina pide explicación a Paraguay", Clarín, 7 de mayo de 1986, p. 19; "La Argentina presentó la protesta formal. Paraguay desautorizó a su embajador", Clarín, 9 de mayo de 1986, p. 23; "El entredicho con Paraguay. Comentan en Asunción el final del incidente diplomático", La Nación, 10 de mayo de 1986, p. 3, y "El problema con el Paraguay. Se aguarda una pronta respuesta. Las gestiones del embajador en Asunción", La Nación, 18 de mayo de 1986, p. 1.

  11. Mladen Yopo, "Política exterior del Paraguay: continuidad, reacomodo...", op. cit., p. 271.

  12. "Peronistas culpan al gobierno por cierre de Itaipú", Clarín, 28 de octubre de 1988, p. 21.

  13. "El gobierno argentino reconoció a Rodríguez", Página /12, 5 de febrero de 1989, p. 3; "Son extraditados los matrimonios Miara y Blanco y se intentará poner fin a los autos "mau" desde el Paraguay. Negociaciones secretas entre Alfonsín y Rodríguez en la caída de Stroessner, por Juan Bautista Yofre, Ambito Financiero, 8 de marzo de 1989, p. 56; y "Elogios del canciller argentino en su visita asunceña. Caputo entre arpas y polcas con la diplomacia paraguaya", Ambito Financiero, 11 de abril de 1989, p. 13. Ver también sobre este tema el trabajo de J. Morales Solá, op. cit., p. 195.

Aclaración: Las obras citadas (op. cit.) que no se mencionan explícitamente en este listado de citas, se encuentran en las páginas inmediatamente anteriores. Para ello, haga un click en el botón "Anterior". También puede utilizar la opción "Búsqueda" , ingresando el nombre del autor de las obras respecto de las cuales se requiere información.

Ir a página anterior Home Ir a página siguiente

© 2000. Todos los derechos reservados.
Este sitio está resguardado por las leyes internacionales de copyright y propiedad intelectual. El presente material podrá ser utilizado con fines estrictamente académicos citando en forma explícita la obra y sus autores. Cualquier otro uso deberá contar con la autorización por escrito de los autores.