La oposición en el Interior: el intento de Córdoba de desconocer a la Junta de Buenos Aires
El
4 de junio de 1810 llegaban a Córdoba las noticias de lo ocurrido el 25 de mayo
junto con una circular del ex virrey Cisneros aconsejando la resistencia a las
nuevas autoridades. Se reunieron entonces el gobernador-intendente Juan Gutiérrez
de la Concha, el obispo Orellana, los miembros del Cabildo, el deán de la
Catedral Gregorio Funes, y Santiago de Liniers, que vivía en Alta Gracia y
estaba de paso por la ciudad. El gobernador habló de desconocer a la Junta
"contando con el apoyo del vecindario y del ayuntamiento". Funes, en
cambio, se manifestó en favor de ella provocando una airada reacción de
Liniers, que habría provocado el retiro del primero. Finalmente, la llegada de
un oficio de la Audiencia de Buenos Aires comunicando su reconocimiento del
Consejo de Regencia y un mensaje secreto de Cisneros para Liniers, instándolo a
que se pusiese al frente de la resistencia del Interior, decidieron la ruptura
oficial de Córdoba con la Junta. El 20, el Cabildo -con la presidencia del
gobernador- reconoció al Consejo de Regencia, pero no lo hizo constar en actas.
El mismo día el deán Funes enviaba un informe a la Junta con detalles de las
reuniones en la capital cordobesa, la opinión de los concurrentes y el voto del
Cabildo. (1)
El
ex virrey Liniers, plegado al movimiento, tomó a su cargo el mando de las
fuerzas. Liniers era de la opinión de reunir la mayor cantidad de material de
guerra y retirarse al Alto Perú para obtener el apoyo de las tropas realistas
estacionadas allí. También intentó tomar contacto con Velazco, el
gobernador-intendente de Paraguay- y con el jefe de la escuadra de Montevideo,
pero sus comunicaciones fueron interceptadas por la Junta. No obstante,
finalmente prevaleció la opinión de Gutiérrez de la Concha de resistir en Córdoba.
A
fines de julio llegó la noticia de que el virrey del Perú José de Abascal había
desconocido a la Junta de Buenos Aires e incorporado preventivamente las
intendencias del virreinato a su jurisdicción, las cuales debían depender de
la Audiencia de Charcas. El Cabildo de Córdoba reconoció a Abascal y a la
mencionada audiencia.
Mientras
tanto, Liniers proseguía con los preparativos militares, pero lentamente su
plan se iba derrumbando. La unión con las autoridades realistas del norte quedó
desarticulada, las provincias de Tucumán, Santiago del Estero y Santa Fe se
pronunciaron por la revolución y las deserciones eran diarias porque la
resistencia no era popular. Se decidió entonces retomar el plan primitivo de
Liniers y las pocas tropas iniciaron su retiro al Alto Perú.
Ante
la actitud asumida por las autoridades de Córdoba, la Junta, a instancias de
Mariano Moreno, decidió iniciar una enérgica acción, enviando una expedición
de 1.500 hombres al frente de Francisco Antonio Ortiz de Ocampo. Este ocupó la
ciudad de Córdoba sin hallar resistencia y envió partidas para capturar a los
rebeldes. El 6 de agosto cayó el último, Liniers, que se hallaba refugiado en
las sierras. Mientras tanto, el Cabildo había rectificado su posición, dejando
sin efecto el reconocimiento de Abascal.
Ocampo
recibió la orden de fusilar a Liniers y sus compañeros, pero consultada con
Hipólito Vieytes, representante de la Junta en la expedición, decidieron no
aplicarla por considerarla impolítica y mandar los prisioneros a Buenos Aires.
Estos fueron alcanzados en Cruz Alta por Juan José Castelli, que traía la
reiteración de la pena de muerte ordenada por la Junta, y fusilados de
inmediato en la posta de Cabeza de Tigre. Solamente se salvó el obispo Orellana
por respeto a su investidura. En consecuencia, las ciudades dependientes de Córdoba
se pronunciaron por la obediencia a la Junta, salvo Mendoza donde hubo un conato
de resistencia que fue rápidamente
dominado. Juan Martín de Pueyrredón fue nombrado gobernador-intendente y asumió
su cargo a mediados de agosto.
NOTA
José María Rosa, Historia Argentina, tomo II, Buenos Aires, J.C. Granda, 1965, pp. 237-239.
Aclaración: Las obras citadas (op. cit.) que no se mencionan explícitamente en este listado de citas, se encuentran en las páginas inmediatamente anteriores. Para ello, haga un click en el botón "Anterior". También puede utilizar la opción "Búsqueda" , ingresando el nombre del autor de las obras respecto de las cuales se requiere información.
© 2000. Todos los derechos reservados.
Este sitio está resguardado por las leyes internacionales de
copyright y propiedad intelectual. El presente material podrá ser utilizado con fines
estrictamente académicos citando en forma explícita la obra y sus autores. Cualquier
otro uso deberá contar con la autorización por escrito de los autores.