Visite nuestra página principal

A pesar de los obstáculos, los gobiernos de Buenos Aires y Santiago pusieron en funcionamiento la opción del arbitraje como alternativa para resolver sus diferencias. El 23 de noviembre de 1898, los representantes diplomáticos de Chile y la Argentina en Londres, en cumplimiento del compromiso contraído por el acta tercera del 22 de septiembre del mismo año, dirigieron comunicaciones oficiales al secretario de Estado del Foreign Office, marqués de Salisbury, solicitando formalmente "la acción arbitral del Gobierno de Su Majestad" (1).
    El 6 de diciembre de 1898 la legación de Chile en Londres hizo llegar al Foreign Office, en doce documentos traducidos al inglés, los tratados, protocolos, acuerdos y actas firmados con la Argentina en relación al litigio limítrofe. Más tarde, el 28 de febrero de 1899, la diplomacia chilena agregó como antecedente un extenso mapa que cubría los puntos en discusión, diseñado a escala 1:1.010.592, preparado por la Oficina de Límites en Santiago.
    Por su parte, el 17 de enero de 1899, la legación argentina en la capital británica remitió al Foreign Office un plano de tres hojas preparado por Francisco P. Moreno, perito de la República Argentina, "como ilustración para la mejor investigación de los motivos de la controversia", junto con copias, legalizadas y traducidas al inglés, de los tratados, protocolos, acuerdos y actas firmados entre la Argentina y Chile.
    A su vez, el 7 de diciembre de 1898, el jefe del Departamento de América del Sur del Foreign Office, Sir Francis H. Villiers, emitió un informe con recomendaciones para la organización y procedimientos del tribunal arbitral que habría de constituirse para el estudio del litigio limítrofe argentino-chileno. Dicho tribunal estaría compuesto de tres miembros, y los nombres sugeridos por Villiers eran los del coronel Sir Thomas H. Holdich, el mayor-general Sir John Charles Ardagh y el de Lord Macnaghten o Lord Davey.
    El 16 de diciembre de 1898, el secretario de Estado del Foreign Office, marqués de Salesbury, se dirigió a los ministros argentino y chileno en Londres, comunicándoles que Su Majestad la Reina Victoria había aceptado que el Gobierno Británico actuara como árbitro en la disputa limítrofe entre la Argentina y Chile. El camino de la mediación había comenzado.
    El tribunal arbitral celebró su primera sesión el 27 de marzo de 1899, en el Foreign Office y con la exclusiva asistencia de sus miembros. La segunda sesión tuvo lugar el 8 de mayo, en el mismo lugar, y a ella asistieron, además de los miembros del tribunal arbitral, las representaciones de Chile y la Argentina. Por Chile participaron Domingo Gana, ministro en Londres; Alejandro Bertrand, ingeniero jefe de la comisión chilena de límites; y Víctor Eastman, secretario de la legación de Chile. Por la Argentina lo hicieron Florencio L. Domínguez, ministro en Londres; Francisco P. Moreno, perito del gobierno argentino; Manuel A. Montes de Oca, consejero de la legación argentina; y Vicente J. Domínguez, secretario de dicha legación. La tercera sesión se celebró en el Foreign Office el 9 de mayo, con la asistencia de los mismos participantes que en la sesión anterior. En ella el secretario Víctor Eastman procedió a la lectura de la exposición chilena, consistente en la traducción de un folleto redactado por el perito Diego Barros Arana, que trataba en forma ilustrada el material de la cuestión limítrofe argentino-chilena. La cuarta sesión también tuvo lugar en el Foreign Office dos días después -11 de mayo-, contando con los mismos asistentes, y consistiendo en la continuación de la lectura por parte del secretario Eastman de la exposición chilena y la réplica a dicha exposición por parte del ministro argentino en Londres, Florencio L. Domínguez. Este expuso, como había hecho Eastman, los antecedentes de la cuestión de límites, explicitando la posición argentina sobre la demarcación de la frontera en litigio, por la línea de altas cumbres o el encadenamiento principal de la cordillera de los Andes (2). La quinta sesión del tribunal arbitral se concretó el 6 de julio de 1899, con la exclusiva asistencia de sus miembros y con el único objetivo de tomar nota, aprobar y firmar las actas de las sesiones segunda, tercera y cuarta.

  1. Carrasco Domínguez aclara que en el Foreign Office existieron dudas acerca de a quién correspondía la responsabilidad del arbitraje en el conflicto limítrofe argentino-chileno. Así lo prueba el contenido del siguiente memorándum: "Existen algunas dudas acerca de si el verdadero árbitro es la Reina (Victoria) o el Gobierno de Su Majestad, ya que ambos se mencionan, pero la solicitud original (de los gobiernos argentino y chileno) fue presentada a la Reina". Memorándum interno del Foreign Office, 24 de noviembre de 1898, Public Record Office, Volumen F.O. 16-356, cit. en ibid., p. 145.

  2. Vale aclarar que la labor de los participantes argentinos y chilenos en las sesiones del Tribunal Arbitral en Londres no se limitaron a la preparación de sus exposiciones, memorias y documentos ante los miembros de dicho Tribunal. También se registró una inclinación, tanto del lado argentino como del chileno, por divulgar en distintos centros científicos las respectivas tesis geográficas respecto de la cuestión limítrofe. Así, el 20 de mayo de 1899, la Real Sociedad Geográfica de Londres recibió en sesión solemne al perito argentino Francisco P. Moreno, quien leyó una conferencia con el título de "Exploraciones en la Patagonia", auxiliada con proyecciones de fotografías reunidas por sus viajes a la región. Dicha conferencia generó un notorio interés en la Sociedad y círculos e instituciones conexas a ella. En junio de 1899 también apareció en Liverpool un folleto titulado "La Cuestión de Fronteras Argentino-Chilena", en el que aparecía como autor el cónsul argentino en ese puerto inglés. Dicho folleto contenía una breve descripción de la Argentina y de Chile, una pequeña historia de la cuestión de límites, e información geográfica respaldando la tesis argentina; su objetivo era servir como obra de divulgación de la posición argentina, en el litigio que por ese momento se discutía en Londres. Un mes después de la aparición del panfleto argentino, la representación chilena en Londres difundió un folleto titulado "La Cuestión de Frontera Chileno-Argentina-Una respuesta al señor F.P. Hansen", en el que aparecía como autor el cónsul general de Chile en la capital británica, José Onofre Bunster. La publicación chilena buscó rebatir las afirmaciones de la argentina, especialmente en la arista histórica de la cuestión limítrofe (los títulos coloniales de Chile sobre Patagonia y Tierra del Fuego). A su vez, el 19 de marzo de 1900 el Dr. Hans Steffen -explorador alemán de la Patagonia al servicio del gobierno chileno- intentó seguir los pasos ya efectuados por Moreno y dio una conferencia ante la Real Sociedad Geográfica de Londres. Pero su conferencia se vio ensombrecida por la influencia de algunos de los miembros de dicha Sociedad, amigos de Moreno, que se inclinaron por la tesis argentina. Ibid., pp. 156-159.
Ir a página anterior Home Ir a página siguiente

© 2000. Todos los derechos reservados.
Este sitio está resguardado por las leyes internacionales de copyright y propiedad intelectual. El presente material podrá ser utilizado con fines estrictamente académicos citando en forma explícita la obra y sus autores. Cualquier otro uso deberá contar con la autorización por escrito de los autores.