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Los pactos de Mayo llegaron en forma casi simultánea con el laudo arbitral de la corona británica. A causa de la muerte de la reina Victoria, el arbitraje había pasado a su hijo y heredero Eduardo VII, según se convino en Santiago de Chile, el 22 de mayo de 1902. En su carácter de árbitro, Eduardo VII pronunció su laudo el 20 de noviembre de 1902, sobre las cuatro regiones en litigio: región del paso de San Francisco, cuenca del lago Lácar, inmediaciones de los lagos Nahuel Huapi y Viedma, y región adyacente al seno de la Ultima Esperanza.
    El fallo de Su Majestad Británica estableció lo siguiente:

Artículo 1º- El límite en la región del Paso de San Francisco será formado por la línea divisoria de las aguas, que extiende desde el hito ya erigido en ese paso hasta la cumbre del cerro denominado Tres Cruces.

Artículo 2º- La hoya del lago Lácar se adjudica a la República Argentina.

Artículo 3º- Desde el Paso de Pérez Rosales, cerca de la parte norte del lago Nahuel Huapi, hasta las inmediaciones del lago Viedma, el límite pasará por el monte Tronador, y desde allí hacia el río Palena por las líneas de división de aguas determinadas por ciertos puntos obligatorios que hemos fijado sobre los ríos Manso, Puelo, Futaleufú y Palena o Carrenleufú, adjudicando a la Argentina las hoyas superiores de dichos ríos, aguas arriba de los puntos que hemos fijado, incluyendo los valles de Villegas, Nuevo, Cholila, Colonia 16 de Octubre, Frío, Huemules y Corcovado; y a Chile las hoyas inferiores aguas abajo de dichos puntos.

Desde el punto fijo sobre el río Palena, el límite seguirá el río Encuentro hasta el pico llamado Virgen, y desde allí a la línea que hemos fijado cruzando el lago General Paz, y desde allí por la línea divisoria de las aguas determinada por el punto que hemos fijado sobre el río Pico, desde donde ascenderá a la divisoria principal de las aguas del continente sudamericano en la loma Baguales, y seguirá dicha línea divisoria de las aguas hasta una cumbre cuya denominación local es La Galera. Desde este punto seguirá ciertos tributarios del río Simpson (o brazo austral del Aisén), que hemos fijado y alcanza el pico llamado Ap-Ywan, desde donde seguirá la línea divisoria de las aguas, determinada por un punto que hemos fijado en un promontorio de la ribera norte del lago Buenos Aires. La hoya superior del río Pico queda así adjudicada a la Argentina y la inferior a Chile. Toda la hoya del río Cisnes (o Frías) se adjudica a Chile, y también toda la hoya del Aisén, con la excepción de un trecho en las cabeceras del brazo sur que incluye una estancia llamada de Koslowskey, que se adjudica a la Argentina.

La continuación ulterior del límite queda determinada por líneas que hemos fijado cruzando los lagos Buenos Aires, Pueyrredón (o Cochrane) y San Martín, quedando así asignadas las porciones occidentales de las hoyas de estos lagos a Chile, y las porciones orientales a la Argentina, encontrándose sobre los cordones divisorios los elevados picos llamados monte San Lorenzo y Fitz-Roy. Desde el monte Fitz-Roy hasta el monte Stokes la línea fronteriza ha sido ya determinada.

Artículo 4º- Desde las inmediaciones del monte Stokes hasta el paralelo 52 de latitud sur, el límite seguirá primeramente la divisoria continental de las aguas, determinada por la sierra Baguales apartándose de esta última hacia el sur para cruzar el río Vizcachas hacia el monte Cazador en la extremidad sureste, de cuya montaña cruza el río Guillermo, y se junta nuevamente con la divisoria continental de aguas al oriente del monte Solitario, siguiéndola hasta el paralelo 52 de latitud sur; desde cuyo punto el resto de la frontera ha sido ya demarcado por acuerdo mutuo entre los Estados respectivos. (...) (1)

El Tribunal prescindió pues de los tratados vigentes entre ambos países por considerarlos ambiguos, y buscó una solución que juzgó equitativa. De acuerdo con el laudo británico, sobre 94.000 kilómetros cuadrados en disputa, se adjudicaron 54.000 kilómetros cuadrados a Chile y 40.000 a la Argentina (2). Errázuriz Guilisasti sostiene que Chile obtuvo mayor cantidad de tierras que la Argentina, pero que la extensión territorial otorgada a ésta abarcaba regiones más utilizables y de mejor porvenir (3).

  1. Texto del fallo del rey Eduardo VII sobre el litigio argentino-chileno, firmado en la Corte de Saint James (Londres), el 20 de noviembre de 1902, y publicado en el "Diario Oficial" Nº 7485, de 17 de enero de 1903, cit. en O. Errázuriz Guilisasti, op. cit., Anexo Documental Nº 1, pp. 99-101. También citado en I. Ruiz Moreno, op. cit., pp. 248-249.

  2. M.A. Scenna, Argentina-Chile. Una frontera caliente, op. cit., p. 135; G.V. Rauch, op. cit., p. 356. Gustavo Ferrari y Roberto Etchepareborda proporcionan datos muy cercanos a los dos autores anteriores: 54.225 kilómetros cuadrados para Chile y 39.915 para Argentina. Ver G. Ferrari, "La Argentina y sus vecinos", op. cit., p. 683, y R. Etchepareborda, op. cit., p. 168.

  3. O. Errázuriz Guilisasti, op. cit., p. 50.

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