Visite nuestra página principal

La captura del barco Presidente Mitre

El barco de vapor argentino Presidente Mitre, que navegaba por el Atlántico hacia el puerto patagónico de San Antonio, fue capturado a fines de noviembre de 1915 por el acorazado inglés Orama. La captura fue justificada por las autoridades británicas debido a que el Presidente Mitre pertenecía a la Línea Nacional del Sur, una firma subsidiaria de la Hamburg-Südamerikanische-Dampfschifffahrtgesellschaft (Compañía de Navegación a Vapor Hamburgo Sudamericana).
    La detención del vapor correo argentino conmovió a la opinión pública local. Desde los lejanos días del bloqueo anglofrancés contra Rosas, el gobierno de Gran Bretaña no había tenido una expresión semejante de fuerza respecto del gobierno argentino. Asimismo, los miembros de la elite argentina, que se sentían "socios" o "aliados" económicos de Gran Bretaña, se sorprendieron por esta intervención británica.
    El incidente demostró de manera inequívoca la vocación neutralista que inspiró la conducta externa del presidente Victorino de la Plaza y su ministro de relaciones exteriores José Luis Murature. Generó además fuertes protestas internas, pues la tripulación del Presidente Mitre era de origen argentino y el mismo barco estaba legalmente registrado como tal. Provocó un enorme dilema en el gobierno argentino: si bien el canciller Murature exigió disculpas y una explicación satisfactoria a las autoridades inglesas para dejar bien parado a su gobierno frente a la oposición, privadamente admitió su impotencia, ya que las autoridades argentinas no podían declarar la guerra a las inglesas (1). Ante la captura del Mitre y su incorporación a la flota británica, el diputado Estanislao Zeballos solicitó en la Cámara de Diputados la interpelación al canciller Murature y exigió su renuncia (2). Por su parte, medios de prensa opositores al gobierno de de la Plaza, como La Prensa, calificaron el hecho como un vergonzoso atropello al orgullo nacional (3).
    Ante el grave cariz que tomó la situación, el ministro de relaciones exteriores decidió investigar el caso. El 30 de noviembre, Murature envió una nota de protesta al gobierno británico, en la que subrayó que el barco poseía matrícula argentina, que se dedicaba al comercio interno, y que la paralización del servicio de los barcos a la Patagonia perjudicaría al país. Sin llegar a cuestionar los términos de la Order in Council del 20 de octubre de 1915, (que estableció que Gran Bretaña consideraría como determinante de la nacionalidad de un buque la de sus propietarios y no la de su bandera), Murature se mostró preocupado por las consecuencias de este caso en el futuro de las relaciones angloargentinas, tradicionalmente armoniosas. Atribuyendo el incidente a un error de interpretación en el comando de la flota británica, el ministro de relaciones exteriores argentino solicitó "que se dejen sin efecto las medidas de fuerza adoptadas contra el vapor "Presidente Mitre" y se impartan órdenes a la escuadra británica del Atlántico para que no impida el servicio regular de los demás buques en la navegación entre los puertos argentinos de la costa (4)".
    El 21 de diciembre de 1915, el gobierno británico respondió satisfactoriamente al argentino, notificando que estaba dispuesto a devolver el barco apresado a pesar de su condición de enemigo, como un gesto hacia las autoridades argentinas y porque se trataba de un servicio local, devolución que se concretaría si

el gobierno la acepta sin prejuzgar la cuestión general y abandona todo reclamo por daños morales o materiales (...) Una vez que se le comunique que el gobierno argentino las acepta se impartirán las órdenes para la inmediata libertad del "Presidente Mitre" para que no se capturen los otros buques de la línea Hamburgo Sudamericana que navegan con la bandera argentina (5).

El presidente Victorino de la Plaza aceptó los términos británicos y comunicó la liberación del Mitre en la sesión inaugural del período legislativo de 1916, subrayando ante el Congreso los vínculos mutuos que unían a la Argentina y Gran Bretaña:

Tiene vuestra honorabilidad detallado conocimiento de las diligencias a que dio lugar el apresamiento del vapor "Presidente Mitre", por la publicación especial que el Ministerio de Relaciones Exteriores ha dedicado al asunto y ello me releva de entrar en mayores detalles.
Me limitaré a recordar que, habiendo procedido las autoridades marítimas británicas, en este caso, de acuerdo con normas generales de su Gobierno que, por derogación de disposiciones anteriores, consideran a todo barco de propiedad enemiga como enemigo, cualquiera sea la bandera que legalmente enarbole, la Cancillería de Londres dejó sin efecto dicho acto, en el deseo de "dar la más simpática consideración al pedido del Gobierno argentino" y en atención a las circunstancias especiales del caso.
El vapor "Presidente Mitre", en efecto, aun cuando perteneciera a una compañía alemana, con domicilio legal en Hamburgo, gozaba de la protección del pabellón argentino hacía varios años y venía dedicándose a la navegación de cabotaje con la costa sur de nuestro litoral desde que se le concedió el uso del pabellón. Sobre esta circunstancia tenía, pues, que basarse toda la argumentación de nuestra Cancillería, a la cual el Gobierno británico hizo justicia, con una deferencia que pone de manifiesto el espíritu amistoso reinante entre los dos países (6).

La aceptación, por parte del gobierno de de la Plaza, de las condiciones impuestas por las autoridades británicas, implicó que el primero no recibiera reparaciones de ningún tipo, ni tampoco los particulares perjudicados con la captura del Presidente Mitre. Además, las autoridades de Gran Bretaña se reservaron el derecho de volver a intervenir en el futuro (7). Esta resolución del incidente del Presidente Mitre recibió las tradicionales críticas del entonces diputado Estanislao Zeballos y las de los radicales, quienes opinaron que las condiciones de la devolución del barco de vapor fueron humillantes y constituyeron una deshonrosa muestra de sumisión y obsecuencia al gobierno británico por parte del gobierno de Victorino de la Plaza (8).

  1. J.A. Tulchin, op. cit., p. 104.

  2. El entonces diputado Estanislao Zeballos aprovechó este clima de inquietud generado por el apresamiento del Presidente Mitre para plantear en la sesión de la Cámara de Diputados del 1º de diciembre de 1915 una interpelación al canciller Murature, invitándolo a concurrir a la sesión del día 6 a fin de dar explicaciones acerca del episodio. Murature no concurrió a dicha sesión, pero envió un mensaje que relataba los hechos producidos y las medidas que adoptaría la Cancillería para la liberación del buque argentino. Zeballos no se conformó con las explicaciones escritas de Murature y criticó duramente al gobierno. Si bien el canciller Murature exigió a los ingleses una explicación satisfactoria por la captura del barco Presidente Mitre, lo cierto fue que en privado admitió la impotencia del gobierno argentino frente al tema, que no podía ni quería declarar la guerra a los ingleses. Ante semejante limitación, Murature aceptó las exigencias británicas para la liberación de la embarcación, y presentó esta última frente a sus opositores como un símbolo del éxito de sus gestiones negociadoras y de defensa de la soberanía argentina. Pero la prensa opositora y el diputado conservador Estanislao Zeballos no lo percibieron así, sino como una claudicación del gobierno argentino ante las autoridades de Londres. Argentina, Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores, caja 78, legajo XXI, a, e; La Prensa, 14 de diciembre de 1915, y La Nación, 13 de enero de 1916, fuentes citadas en J.A. Tulchin, op. cit., p. 104. Consultar también Carlos Alberto Silva, La política internacional de la Nación Argentina, Buenos Aires, Imprenta de la Cámara de Diputados, 1946, pp. 521-522.

  3. Argentina, Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores, caja 78, legajo XXI, a, e; La Prensa, 14 de diciembre de 1915, y La Nación, 13 de enero de 1916, fuentes citadas en J.A. Tulchin, op. cit., p. 104.

  4. Centro de Estudios Históricos de Córdoba, Argentina y la Primera Guerra Mundial, según documentos del Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Córdoba, 1979, p. 178 y sigs., cit. en R. Weinmann, op. cit., p. 59.

  5. Idem fuente de la nota anterior, p. 191 y sigs., cit. en ibid., p. 59.

  6. Texto del mensaje de inauguración del período legislativo de 1916 por parte del presidente Victorino de la Plaza, refiriéndose a la resolución del problema suscitado por el apresamiento del vapor "Presidente Mitre", citado en C.A. Silva, op. cit., p. 522.

  7. Centro de Estudios Históricos de Córdoba, Argentina y la Primera Guerra Mundial, op. cit., p. 193 y sigs., cit. en R. Weinmann, op. cit., pp. 59-60.

  8. L.M. Moreno Quintana, op. cit., p. 142, cit. en ibid., p. 60.

Aclaración: Las obras citadas (op. cit.) que no se mencionan explícitamente en este listado de citas, se encuentran en las páginas inmediatamente anteriores. Para ello, haga un click en el botón "Anterior". También puede utilizar la opción "squeda" , ingresando el nombre del autor de las obras respecto de las cuales se requiere información.

Ir a página anterior Home Ir a página siguiente

© 2000. Todos los derechos reservados.
Este sitio está resguardado por las leyes internacionales de copyright y propiedad intelectual. El presente material podrá ser utilizado con fines estrictamente académicos citando en forma explícita la obra y sus autores. Cualquier otro uso deberá contar con la autorización por escrito de los autores.