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La actitud del gobierno argentino ante el pacto Briand-Kellogg (agosto de 1928)

El 27 de agosto de 1928, el secretario de Estado del presidente Calvin Coolidge, Frank B. Kellogg, firmó en París con el ministro de asuntos exteriores francés, Aristide Briand, a propuesta del último, el llamado pacto Briand-Kellogg. Este acuerdo fue firmado en la capital francesa por los representantes de 15 naciones, a las que se adhirieron otros 54 Estados hasta finales de 1929. El ambicioso propósito del pacto Briand-Kellogg era el de renunciar a la guerra como medio para resolver los conflictos internacionales. El 17 de diciembre de 1928, el Senado norteamericano declaró su apoyo al pacto, pero colocó la reserva de la utilización de la Doctrina Monroe en defensa propia. Esta reserva generó a su vez el rechazo de los gobiernos de la Argentina, Uruguay, Bolivia y El Salvador al llamado de Kellogg (1).
    La bancada radical en Diputados justificó la negativa del gobierno de Yrigoyen a respaldar el pacto Briand-Kellogg, sosteniendo que la presencia de tropas norteamericanas en El Salvador contradecía sus buenas intenciones (2).

  1. José María Rosa, Historia Argentina, tomo X, El radicalismo (1916-1930), Buenos Aires, Oriente, 1977, pp. 238-239.

  2. Ver al respecto el artículo "La bancada radical dijo no al Pacto Kellogg-Briand", en Diario de la Historia Argentina, Nº 110, septiembre de 1928, p. 1, en J. Perrone, op. cit., tomo 3, p. 51.

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