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Las cuestiones suscitadas por el gobierno alemán en Europa

El gobierno del Tercer Reich logró una importante victoria diplomática sobre el gobierno de Francia al obtener la entrega del territorio del Sarre, como resultado de un plebiscito que le resultó ampliamente favorable. El 17 de enero de 1935, el Consejo de la Sociedad de las Naciones decidió el traspaso de dicho territorio al gobierno alemán. El acto de entrega tuvo lugar en el mes de marzo, en la localidad de Sarrebruck, asistiendo al mismo el Comité de los Tres, cuyos miembros, los representantes de los gobiernos de Italia, Argentina y España, habían logrado la solución diplomática al conflicto sobre la cuenca del Sarre y recibieron el agradecimiento tanto del ministro del Interior de Alemania, Freik, como del propio Adolf Hitler. (1)  
    El 16 de marzo de 1935, las autoridades del Reich resolvieron restablecer el servicio militar obligatorio y reorganizar el ejército. Esta decisión significaba la ruptura de las negociaciones sobre limitación general de armamentos que se llevaban a cabo entre Gran Bretaña, Francia, Italia y Alemania, dentro de un sistema de seguridad europeo que buscaba la cooperación de Alemania en la Sociedad de las Naciones. En consecuencia, el gobierno de Francia presentó ante la Sociedad de las Naciones un proyecto de resolución que contemplaba sanciones a Alemania. La Argentina apoyó este proyecto de resolución que se impuso en Ginebra por unanimidad, con la abstención de Dinamarca. (2)
   
La actitud de las autoridades de Buenos Aires provocó la reacción del gobierno alemán, que el 20 de abril de 1935 transmitió al canciller Carlos Saavedra Lamas a través de la legación alemana en Buenos Aires la siguiente declaración:

(...) El Gobierno Alemán no reconoce a los Gobiernos que en el Consejo de la Liga de las Naciones tomaron la resolución del 17 del corriente mes, el derecho de constituirse en tribunal sobre Alemania. El Gobierno Alemán ve en la resolución del Consejo de la Liga de las Naciones la tentativa de una nueva discriminación de Alemania y por este motivo la rechaza categóricamente.(...) (3)  

Asimismo, en ocasión de la denuncia del tratado de Locarno por parte del gobierno de Alemania en marzo de 1936, (4) el gobierno argentino respaldó el proyecto de resolución presentado en la Sociedad de las Naciones por Francia y Bélgica, condenando la actitud de Alemania de rechazo unilateral del pacto de Locarno y ocupación de la zona desmilitarizada por el tratado de Versalles. En su declaración ante la Sociedad, la delegación argentina sostuvo que los tratados no debían ser denunciados de manera unilateral, incluso en el caso de que fueran concertados por tiempo indeterminado. (5)

  1. Embajada de la República Argentina, N1 62, R.E., embajador Cantilo a canciller Saavedra Lamas, Confidencial, Roma, 3 de abril de 1935, en República Argentina, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Memoria presentada al Honorable Congreso Nacional corresponiente al período 1934-1935, Tomo I, Primera parte: Relaciones Exteriores, Anexo A: Política internacional,  Buenos Aires, Kraft, 1935, pp. 195-199.

  2. Ver el texto del proyecto de resolución presentado por Francia ante el Consejo de la Sociedad de las Naciones en capítulo 46, nota 3.

  3. Legación de Alemania en Buenos Aires, Dr. Frh. V. Thermann a Saavedra Lamas, Buenos Aires, 20 de abril de 1935, en República Argentina, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Memoria...1934-1935, op. cit., Tomo I, Primera parte, Anexo A, p. 211. Ver también José R. Sanchís Muñoz, La Argentina y la Segunda Guerra Mundial, Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 1992, p. 25. 

  4. En marzo de 1936, el gobierno de Adolf Hitler denunció el tratado de Locarno, firmado en la conferencia homónima celebrada en 1925, y ocupó la Renania desmilitarizada, quebrando el precario orden instaurado en la paz de Versalles. Por el tratado de Locarno, los conflictos entre sus firmantes (Francia, Alemania, Bélgica, Italia y Gran Bretaña) se remitían a arbitraje y el gobierno de Alemania garantizaba la inviolabilidad de las fronteras occidentales y el compromiso de no recurrir a la fuerza para modificar las fronteras del Este. Aunque Alemania  reconoció los tratados definitivos de Francia con Polonia y Checoslovaquia, no llegó a firmar el reconocimiento de las fronteras orientales con estos países. El 7 de marzo de 1936, el canciller alemán, barón von Neurath, entregó un memorándum a los representantes de Bélgica, Francia, Gran Bretaña e Italia, denunciando el pacto firmado con aquellas naciones en Locarno, respecto de la observancia de los artículos 42, 43, 44 y 180 del tratado de Versalles, sobre la desmilitarización de la margen izquierda del Rin y de 50 kilómetros sobre la derecha. Además, el gobierno alemán avisaba su decisión de ocupar aquellas zonas con fuerzas militares. No obstante, el gobierno alemán notificaba también su disposición a negociar un nuevo acuerdo de no agresión, por 25 años, con Bélgica y Francia, que podría recibir la garantía de Gran Bretaña e Italia, y a aceptar una zona desmilitarizada entre su territorio, el belga y el francés, siempre que la desmilitarización se hiciera también por estos gobiernos. Una vez establecida la igualdad de derechos de Alemania con los demás países, llegaría el momento de considerar la posibilidad de su reingreso a la Sociedad de las Naciones, circunstancia en que también sería posible iniciar negociaciones acerca de derechos en materia colonial y establecer la separación entre el pacto de la Sociedad y el tratado de Versalles. De acuerdo con las manifestaciones del canciller von Neurath, el 7 de marzo las tropas alemanas ocuparon la zona desmilitarizada por el tratado de Versalles, acto que generó la protesta del gobierno francés ante el Consejo de la Sociedad de las Naciones, acusando a Alemania de violar el artículo 43 del tratado de Versalles y el 11 del tratado de Locarno. Ver al respecto Hermann Kinder y Werner Hilgemann, Atlas histórico mundial: De la Revolución Francesa a nuestros días, Madrid, Istmo, 1983, p. 149; y Carlos A. Silva, La política internacional de la Nación argentina, Buenos Aires, Imprenta de la Cámara de Diputados, 1946, p. 299.

  5. Palabras del representante argentino Enrique Ruiz Guiñazú apoyando el reclamo francés en la Sociedad de las Naciones contra la denuncia alemana del Pacto de Locarno, en República Argentina, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Memoria presentada al Honorable Congreso Nacional correspondiente al período 1935-1936, Tomo I, Primera parte: Relaciones Exteriores, Anexo A: Política internacional , Sección F: Actitud de la Cancillería argentina ante la denuncia del Tratado de Locarno, Buenos Aires, J. Rosselli, 1937, p. 251; Isidoro Ruiz Moreno, Historia de las relaciones exteriores argentinas (1810-1955), Buenos Aires, Perrot, 1961, p. 402, y C.A. Silva, op. cit., p. 300.

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