Las relaciones entre la Argentina y Francia
Los problemas de la guerra en la relación bilateral
El
1º de septiembre de 1939, la Cancillería argentina recibió una comunicación
de la legación de Polonia por la cual se le hacía saber que Alemania había
iniciado acciones de guerra contra ese país. Posteriormente, el día 3 del
mismo mes, los representantes diplomáticos de Gran Bretaña y Francia
comunicaron que sus respectivos países se encontraban en estado de guerra con
Alemania. Al día siguiente, un decreto del presidente Roberto Ortiz declaraba
la neutralidad de la Argentina en el conflicto. (1)
El
5 de enero de 1940, la Cancillería argentina entregó a las embajadas de las
potencias beligerantes -entre ellas la francesa- un memorándum protestando por
la colocación de minas fuera de las aguas territoriales de dichas potencias.
Este memorándum, firmado por el ministro de relaciones exteriores José María
Cantilo, señalaba que en varias ocasiones, el gobierno argentino había
recibido de los gobiernos beligerantes comunicaciones sobre el establecimiento
de campos minados en las aguas territoriales de los mares del Norte y Báltico,
en el océano Atlántico y en ciertas partes del océano Pacífico. En vista de
la extensión cada vez mayor de los campos minados, la Cancillería argentina
expresaba que los beligerantes tenían derecho a fondear o colocar minas en las
aguas territoriales propias o en las de sus adversarios, pero no en alta mar,
ruta abierta al comercio pacífico de todas las naciones. Consecuentemente, el
gobierno argentino declaraba que haría oportunamente valer sus derechos, si las
vidas o los bienes de ciudadanos argentinos resultaran perjudicados. (2)
Otra
cuestión irritante para las autoridades argentinas fue la fiscalización que
las autoridades francesas y británicas hacían sobre los buques mercantes
argentinos que iban de un puerto neutral a otro. Dichos barcos eran forzados por
las autoridades francesas e inglesas a dirigirse, a los fines de verificación,
a un tercer puerto designado al efecto. Por cierto, esta fiscalización tuvo por
objetivo impedir que las mercaderías argentinas llegaran a Alemania por
intermedio de los países neutrales. (3)
A
esta tarea de fiscalización se sumó otra práctica que afectó a los barcos
argentinos: el secuestro de las mercaderías de exportación. El gobierno
argentino entregó a fines de 1939 notas a las embajadas de Francia, Gran Bretaña
y Alemania quejándose por esta práctica, y justificando sus reclamos en el
contenido de la Convención de París de 1856 en el sentido de que el
“pabellón
neutral cubre la mercancía”. (4)
NOTAS
República Argentina, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Memoria presentada al Honorable Congreso de la Nación, 1939-1940, Tomo I, Primera parte: Relaciones Exteriores, Sección A: Política internacional, Capítulo primero: Guerra Europea, Buenos Aires, Peuser, 1940, pp. 13-15.
Memorándum de la Cancillería argentina acerca de las zonas minadas de las aguas territoriales de los países beligerantes, Buenos Aires, 5 de enero de 1940, en República Argentina, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Memoria...1939-1940, op. cit., Tomo I, p. 19. Ver también C.A. Silva, op.cit., p. 843.
José R. Sanchís Muñoz, La Argentina y La Segunda Guerra Mundial, Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 1992, p. 44.
Ibid.
Aclaración: Las obras citadas (op. cit.) que no se mencionan explícitamente en este listado de citas, se encuentran en las páginas inmediatamente anteriores. Para ello, haga un click en el botón "Anterior". También puede utilizar la opción "Búsqueda" , ingresando el nombre del autor de las obras respecto de las cuales se requiere información.
© 2000. Todos los derechos reservados.
Este sitio está resguardado por las leyes internacionales de
copyright y propiedad intelectual. El presente material podrá ser utilizado con fines
estrictamente académicos citando en forma explícita la obra y sus autores. Cualquier
otro uso deberá contar con la autorización por escrito de los autores.