| A continuación se publica
en forma completa la versión original del Segundo Informe de
Beatriz Gurevich; a cargo de la unidad de investigación sobre:
AGENCIAS
ESTATALES Y ACTORES QUE INTERVINIERON EN LA INMIGRACIÓN DE
CRIMINALES DE GUERRA Y COLABORACIONISTAS EN LA POS SEGUNDA GUERRA
MUNDIAL. EL CASO ARGENTINO.
Este trabajo está incluido en la parte II
del “Tercer Informe de Avance de la CEANA”, de noviembre
de 1999. La autora fue investigadora senior de la CEANA en el período
comprendido entre julio de 1998 y enero de 1999.
Advertencia: En la sección ARCHIVOS de este sitio
se encuentran publicadas las colecciones documentales
· “La justicia
retroactiva”
· “La política
migratoria argentina y las prácticas concretas en la postsegunda
guerra”
Estos fondos documentales contienen una trascripción literal
de los documentos sobre extradición y una trascripción
literal de los documentos, o de los párrafos –en el
caso de los documentos excesivamente largos- del expediente “Sumario
Administrativo”. En todos los casos se citan los archivos
de procedencia.
AGENCIAS ESTATALES Y ACTORES QUE INTERVINIERON EN
LA INMIGRACIÓN DE CRIMINALES DE GUERRA Y COLABORACIONISTAS
EN LA POS SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. EL CASO ARGENTINO
Beatriz Gurevich
1. INTRODUCCIÓN
A la luz
de las consideraciones pragmáticas que atravesaron la pos
Segunda Guerra el Gobierno Argentino -como los de otros países
firmantes de las Actas de Chapultepec- optó por relegar a
un segundo plano las obligaciones que contrajo por ese acto. Ciertamente,
la “Guerra Fría” fue cambiando en forma acelerada
la relación con los actores de los derrotados regímenes
nazi-fascistas. Pero esta aseveración no alcanza para explicar
la política argentina hacia ese heterogéneo conglomerado
de “refugiados” y prófugos que buscaba países
anfitriones para radicarse una vez finalizada la guerra. Los estudios
de Carlota Jackish, Ronald Newton, Holger Medding y la publicación
de los dos tomos de la compilación documental Proyecto Testimonio
-prologados por Beatriz Gurevich y Paul Warsawski- han permitido
descorrer el velo sobre algunas de las múltiples facetas
de este tema. En un libro de reciente publicación, Uki Goñi,
hace un aporte original.
Empero han quedado múltiples interrogantes sin responder.
¿Quiénes fueron los beneficiarios del referido “pragmatismo”
en el caso de la Argentina? ¿Qué mecanismos se instrumentaron
para posibilitar el ingreso al país de los fugitivos cuya
presencia ya fue comprobada? ¿Hubo una centralización
operativa y una descentralización ejecutiva en la organización
de la inmigración de los fugitivos, o su llegada al país
fue aleatoria? ¿Qué grado de conocimiento tenía
el Poder Ejecutivo sobre la inmigración de este tipo
de “refugiados”? ¿Cuáles fueron las instancias
y los actores involucrados en estas admisiones? ¿Qué
relación tenían las agencias locales con los factores
internacionales que contribuyeron a organizar la reubicación
de ese heterogéneo contingente de “refugiados”?
Extraño y prolongado ha resultado el debate entre
los que -desde la pos Segunda Guerra- denuncian a la Argentina como
refugio privilegiado de criminales de guerra y de reos de crímenes
contra la humanidad nazi-fascistas, y los que categóricamente
descalifican estas afirmaciones. El escenario académico
no ha estado exento de este cruce de discursos que pretenden resolver
el tema como si se tratara de un oposición binaria. No faltó
quien hiciera el intento de cerrar el debate recurriendo a la descalificación
a priori de las investigaciones futuras, con el argumento que el
tema había quedado suficientemente agotado y que, por lo
tanto, solo quedaba la posibilidad de acometer nuevas aventuras
para desinformar. Se apeló, también, a las estadísticas
–sin un sustento empírico serio- para absolver o culpabilizar
a la Argentina.
La documentación existente y los vacíos constatados,
hasta este momento, en el Archivo General de la Nación y
otros repositorios del país nos induce a considerar que es
altamente improbable que se pueda precisar la magnitud de los flujos
migratorios que llegaron después de la Segunda guerra.. Incluso
si se llegara a conformar un listado exhaustivo incorporando las
nóminas conformadas en todos los países en los que
se juzgaron crímenes de guerra y contra la humanidad, los
de la Comisión Internacional de Investigaciones sobre Crímenes
de Guerra de Londres y los de las Naciones Unidas, éste no
podría compensar las limitaciones y el sesgo derivado de
la forma en que se registraron los ingresos en la Argentina de ese
período.
A medida que se van contrastando los materiales documentales
–relativos a los inmigrantes con antecedentes penales por
sus actuaciones durante la guerra- saltan a la vista los recaudos
tomados en nuestro país, con el propóusito de preservar
el secreto. Sobre este tema, Pablo Diana, Director de la DGM
entre 1947 y 1949, admitió en forma oficial ante los sumariantes
que investigaban su gestión que cuando era necesario mantener
la reserva del caso los trámites de inmigración no
se registraban. [1]
Lo expuesto coincide con lo observado por Alfredo Lattes en su trabajo:
“Tratando de asir lo inasible: las dimensiones de la inmigración
en la Argentina entre 1945 y el presente.” .
[2]
2. OBJETIVOS
El propósito de esta investigación es conocer las
actuaciones de las agencias estatales argentinas y de los actores
que intervinieron en la inmigración al país de criminales
de guerra, reos de crímenes contra la humanidad y colaboracionistas
en los años de la pos Segunda Guerra. No escapa a estos objetivos
el estudio de los mecanismos paralegales que se crearon dentro de
las instancias oficiales para buscar, admitir y encauzar hacia -y
dentro de nuestro país- a este tipo de inmigrantes.
3. ESTADO DE ESTA INVESTIGACIÓN. Logros y
limitaciones
Esta unidad de investigación se creó el 15 de junio
de 1998. Abordamos un tema que fue definiéndose a partir
de los datos aportados por el expediente de un “Sumario
Administrativo” [3]
instruido a la gestión de Pablo Diana en la Dirección
General de Migraciones (D.G.M) Esta fuente que llena un relativo
vacío historiográfico sobre las actividades de la
DGM, entre 1947 y 1949, promueve múltiples interrogantes
sobre un espectro amplio de personas que en la posguerra inmigraron
a la Argentina a trevés de concesiones especiales.
Orientados por los datos del “Sumario” y otros materiales
documentales se gestionó ante la CEANA autorización
para consultar, en la primera etapa, el archivo de la Dirección
de Migraciones (DM) y el archivo de la Policía Federal. En
julio de este año fuimos informados por la coordinación
académica de la CEANA que habían iniciado las tramitaciones
de práctica ante el Ministerio del Interior, para obtener
los correspondientes permisos. A mediados de septiembre recibimos
una comunicación de la CEANA proponiendo una reunión
oficial con el Director de Migraciones para solicitar los materiales
de interés para la unidad. En el ínterin, aprovechando
que el archivo de la DM está abierto a la consulta pública
avanzamos con el trabajo de campo en este repositorio.
Respecto
de los fondos documentales del archivo de la Policía Federal
la CEANA propuso: “(...) esperar hasta que la unidad
que está trabajando en ese repositorio agote los materiales
a ver o bien, de estar vos dispuesta a proveer a la CEANA un listado
de nombres que te interesan consultar, tratar de ganar tiempo
solicitando aquellos que no se superponen con la labor de otros.”
[4]
Estos avatares han condicionado negativamente el ritmo de esta investigación.
Por otro lado, la CEANA auspicia que se consulten los repositorios
de las Embajadas y Consulados en Copenhague, Estocolmo, Roma y
Milán, donde deben estar los materiales documentales
del Consulado en Génova, de la década de 1940. Lamentablemente,
según nos comunicó la CEANA, faltan los materiales
documentales de los años 1945 a 1947 en la Embajada Argentina
en Dinamarca y los de los años 1950 a 1955, en la Embajada
Argentina en Suecia. Estos vacíos fueron constatado en septiembre
de 1998 a pedido de esta unidad.
[5] Los fondos faltantes constituyen
una parte del material sustantivo para el tema en estudio.
En la primera etapa examinamos las fuentes que corresponden al período
que trata esta unidad (1946-1955) en el archivo de la D.M. Consultamos
las “Listas de pasajeros” de los buques llegados a la
Argentina y las cajas que están localizados en la Sección
Certificaciones. A diferencia de las fuentes referidas, los expedientes
no están ubicados por orden alfabético o número
de expediente, esto nos inhibe de afirmar que hemos consultado todos
los fondos documentales pertinentes. A continuación privilegiamos
la búsqueda de los expedientes que corresponden a las tramitaciones
de ingreso de presuntos criminales de guerra, reos de crímenes
contra la humanidad y colaboracionistas -que habíamos listado
previamente- siguiendo dos criterios: a) número de expediente;
b) nombre real y/o nombre supuesto, según se encuentra registrado
en la documentación disponible. Estas fuentes proporcionan
información sobre las instancias y los actores que intervinieron
en las distintas etapas de la tramitación que el postulante
a inmigrar iniciaba en Europa y que culminaba en el momento en que
transponía la barrera de la DGM, e inmigraba con radicación
definitiva o con visa de turista.
Comenzamos confrontando los nombres incluidos en los listados
previamente conformados con las “Listas de pasajeros”
de los buques arribados, para conocer, los datos de filiación
de los pasajeros y el número de expediente asignado a cada
ingreso, además de su lugar de destino en el país.
Posteriormente, procuramos ubicar los expedientes de acuerdo al
número consignado en las “Listas de pasajeros”.
Los libros con las “Listas de pasajeros” se encuentran
en el fondo Certificaciones –que es un recorte dentro de la
sección del mismo nombre. Sobre los materiales faltantes
la jefa de la Sección Certificaciones alega que se incineraron
todos los expedientes anteriores a 1961. [6]
Pero esto se ha comprobado parcialmente verdadero por que encontramos
expedientes de las décadas de 1940 y 1950.
En el llamado “archivo de las pulgas” que alberga
grandes ficheros con expedientes agrupados por orden alfabético
y año de arribo al país encontramos los formularios
de “Certificación”. Estos formularios revisten
particular importancia para nuestro tema por cuanto registran una
pluralidad de datos sobre la identidad del inmigrante, fecha de
ingreso, autoridades argentinas e internacionales involucradas en
estas migraciones. Hasta el momento de la presentación de
este informe solo se pudieron localizar los muebles que contienen
los formularios de las letras “A”, “B” y
“C”, para las décadas de 1930 y 1940.
En la “Sección Fichas” se ubicaron los
tarjeteros con los nombres y apellidos de las personas ingresadas
al país. Al buscar los nombres de los criminales de
guerra, de reos de crímenes contra la humanidad y de colaboracionistas
comprobamos que faltan las tarjetas de las personas cuyas tres primeras
letras del apellido coinciden con algunos de las personas
de los criminales de guerra que habíamos listado.
No se ha logrado acceder, todavía, a los libros “copiadores
especiales”(sic) identificados con las siguientes designaciones
escritas en el lomo: “P Disposiciones”, con 139
folios utilizados; “P cables” con 39 folios utilizados
y “P 1994 al 2489 Credenciales”, con 500 folios utilizados,
y a los “copiadores especiales”(sic) “3317
al 4304 y “Cables” 4/1948”. Estos registros
contienen los trámites reservados que iniciaba la División
Informaciones de la Presidencia de la Nación [7]
. Para preservar su confidencialidad estos materiales se guardaban
en la Secretaría Privada del Director de la DGM [8]
.
La fragmentación y la falta de un orden sistemático
en los fondos documentales del archivo de la D.M. –correspondientes
al período estudiado-, la ausencia de un registro de las
amnistías de 1948 y 1949 [9]
y la tergiversación y/u omisión de datos sustantivos
en los formularios de “Certificación” y otros
expedientes de interés para este tema constituyen un problema
a superar mediante fuentes complementarias. Como los trámites
formalmente comienzan en los Consulados y Embajadas Argentinas en
Europa, las fuentes de los repositorios documentales de los
países en los que se ha comprobado que se concedieron visas
a este tipo de emigrantes resultan sustantivos. Por esta razón,
se consultarán los fondos documentales de las misiones diplomáticas
argentinas en Austria, Dinamarca, España, Francia, Italia,
Suecia y Suiza.
A pesar de las dificultades expuestas se ha avanzado en la
constitución de un soporte empírico. Uki Goñi
aportó los materiales documentales procedentes del
National Archive and Records Administration (NARA) y de otros archivos
de Estados Unidos que contribuyeron a suplir, aun cuando parcialmente,
algunos vacíos de información. A su vez, colaboró
examinando los fondos documentales del archivo de la D.M.
Este segundo informe de avance se entrega cuando está por
concluir el primer trimestre de trabajo. Por esto y por las
limitaciones aludidas en la introducción habremos de exponer
alugnos de los temas que constituyen las piezas de este rompecabezas
que esperamos poder armar y nos limitaremos a enunciar otros.
2. DESPUES DE CHAPULTEPEC
2.1. INCERTIDUMBRE EN LA POSGUERRA
Después del colapso alemán en Francia a mediados de
1944, y con anterioridad a la Conferencia de Chapultepec -que comenzó
el 22 de febrero de 1945- ya se sabía que se habían
producido numerosas fugas de las filas de los ejércitos del
Eje, y que éstas habrían de aumentar a medida que
la derrota se hiciera más evidente. Así fue. Cuando
los ejércitos de los países Aliados cortaron las comunicaciones
terrestres entre Alemania y España, al atravesar Francia
los desertores aprovechaban para cruzar los Pirineos rumbo a España.
Pero el inesperado cambio de alianzas políticas de Franco,
que el 2 de mayo dio por terminada su colaboración con el
Eje y se acercó a los gobiernos de Londres y Washington,
movió a los "refugiados" a encontrar perentoriamente
otros países anfitriones. Paralelamente comenzaba un importante
flujo de actividades entre los agentes diplomáticos
de las naciones que habían permanecido neutrales. En este
mapa la Argentina se convirtió en uno de los focos de atención
para los que en la posguerra buscaban un refugio seguro.
2.2. LAS CONEXIONES INTERNACIONALES DE LOS ACTORES LOCALES
Sobre
el fin de la guerra -en noviembre de 1944- Carlos Horst Alberto
Fuldner Bruener [10]
visitó España. En marzo de 1945 retornaba a Madrid
con el propósito manifiesto de comercializar una gran cantidad
de obras de arte, que llevaba consigo en el avión. Durante
un tiempo Fuldner trató de pasar desapercibido. Su estadía
parecía no tener un propósito concreto. Permanecía
escondido en El Escorial, en la casa de unos amigos de la época
en que era Teniente e intérprete en la División Azul.
Con el tiempo comenzó a aparecer en público haciendo
ostentación de su gran disponibilidad económica. Pero
su actividad real no comenzaría hasta después de finalizada
la guerra. [11]
En ese año de 1945 cuando Fuldner estaba en Madrid
se encontraba con su gran amigo Radu Ghenea.
[12] (Véase acápite
2.2.1. sobre los “asesores confidenciales”) Contemporáneamente,
Charles L'Escat el ex director de la revista francesa Je suis partout
-que había sido inculpado por favorecer los intereses alemanes
y y arrestado entre 1939 y 1940- también se movía
en ese escenario. [13]
Los contactos de L'Escat con el Estado Mayor Alemán y con
los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores del Tercer
Reich habían sido fluídos hasta el fin de la guerra,
de allí los vínculos que mantenía con este
mundillo de oficiales del Ejército nazi urgidos por la necesidad
de encontrar un lugar seguro para establecerse.
[14] En el círculo cerrado
de fanáticos militantes amigos de L Éscat –que
incluía a dos rexistas belgas, uno de ellos fue Pierre Daye-,
se comentaba confidencialmente que si Perón triunfaba, la
emigración hacia la Argentina sería factible. Sabían
que se les iban a proporcionar los documentos falsificados
que les permitieran esquivar el control de los aliados. Solo
restaba estar preparados para abordar en el puerto de Cadiz los
buques –prometidos por L´Escat- que habrían de
partir en agosto o septiembre de 1946.
[15]
El triunfo de Perón en las elecciones de febrero de
1946 robustecía la confianza de los “refugiados”
alemanes residentes en España. A su vez, la noticia trasmitida
a través de “la cadena”, el 24 de febrero de
1946 sobre el nombramiento de Rodolfo Freude -hijo de Ludwig Freude-
como Secretario personal de Perón, era interpretada por quienes
conocían al empresario alemán como un paso adelante
en el cumplimiento de las promesas preanunciadas.
[16]
Ciertamente, de inmediato Freude envió un mensajero
para alertar a los interesados que en cualquier momento les llegarían
órdenes y que estas debían ser ejecutadas sin discusión.
Poco después, las noticias llegadas desde Alemania convalidaban
la autoridad de Freude y ordenaban la “subordinación
al financista de la totalidad del movimiento nazi”(sic).
[17] La presunción de que
serían bien recibidos en la Argentina, también, se
fortalecía ante la creciente inquietud que la propaganda
de Rusia despertaba en la Iglesia Católica, que constituyó
una pequeña entente con el Gobierno del primer peronismo
que se prolongó hasta 1949. [18]
De otro lado, L’Escat arribaba al puerto de Montevideo en
el vapor de bandera española “Cabo de Buena Esperanza”
-el 3 de octubre de 1946 [19]
- conduciendo un contingente de entre ciento cincuenta y doscientos
oficiales del Ejército alemán y agentes nazis, que
habiendo conseguido evadir la repatriación a Alemania –exigida
por los aliados- llegaban a buen puerto. [20]
En enero de 1947, poco después que el Gobierno uruguayo respondió
favorablemente a la extradición solicitada por el gobierno
francés, L’Escat se radicó en la Argentina donde
pemaneció sin zozobra .
[21]
En este escenario Carlos Fuldner, el germano argentino que
había sido miembro de las SS con el grado de Capitán
[22]
y que actúo desde España como enlace con el grupo
Himmler o Kaltenbrunner [23]
-a partir de septiembre de 1944-, reaparecía en la
escena pública como funcionario del Gobierno Argentino. En
1947 Fuldner era empleado de la Dirección General de Migraciones
(DGM) -cuyos directores entre 1946 y 1949 fueron Santiago Peralta
Y Pablo Diana-, y estaba adscripto a la División Informaciones
de la Presidencia de la Nación (DIPN), dirigida por
Rodolfo Freude. [24]
Hasta la fecha de esta presentación no se ha encontrado ningún
dato que pruebe en forma categórica y fehaciente la relación
de Fuldner con Charles L’Escat o Carlos Escat/ Saralegui.
Sabemos que ambos compartían una preocupación común
por los que presionados por las autoridades de Estados Unidos -que
pedían su repatriación a Alemania- buscaban nuevos
horizontes. Además, coincidían en las fechas
de estadía en España. Por otra, parte, L´Escat,
también, disponía de documentación argentina
–pasaporte y cédula de identidad
[25] -, y de contactos en
los círculos nazis-fascista. Por último, ambos conocían
al Presidente Argentino. Este conjunto de concordancias no es suficiente
para probar que Freude y Fuldner, y/o L´Escat actuaron coordinadamente
en el referido operativo. Esto no menoscaba el hecho que todos estos
indicios plantean múltiples preguntas que aún esperan
respuesta.
2.2. LA INMIGRACION LEGAL Y CLANDESTINA: Instituciones
y actores que viabilizaron su ingreso
La Dirección de Migraciones (DM), elevada en 1947 a la categoría
de Dirección General de Migraciones (DGM) fue la instancia
responsable de aplicar la política migratoria en conjunción
con el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.Las misiones
diplomáticas radicadas en el exterior daban el primer paso
en la selección de los postulantes y decidían en que
casos otorgar la visa, que es condición sine quo non para
conceder el permiso de libre desembarco.
Por otra parte, desde 1946 hasta julio de 1948 la División
Informaciones de la Presidencia (DIPN) -dirigida por Rodolfo Freude-,
también se ocupó de temas de inmigración ya
que por disposición de Perón organizó el plan
de búsqueda y traslado de técnicos desde Europa. [26]
En el umbral de la posguerra y posteriormente las practicas en
materia de migraciones se fueron modificando. Al interior de la
Dirección de Migraciones (DM) los lineamientos y criterios
instituidos pasaban a un segundo término con frecuencia inusual,
y se generaban nuevas instancias de decisión. En el período
1946-1949 actuó un cuerpo de “asesores confidenciales”(sic)
al interior de la DM, que se mantuvo en el mayor secreto.
Los miembros de este cuerpo –salvo contadas excepciones habían
inmigrado de Europa en la inmediata posguerra. Paralelamente, algunos
de los funcionarios adscriptos a la Dirección de Informaciones
de la Presidencia de la Nación DIPN compartían con
los “asesores” un origen semejante. Un tercer grupo
que también tenia injerencia en materia migratoria era el
de los “allegados”(sic) que participaban de las Conferencias
sobre inmigración. El eje articulador de estas tres esferas
era Carlos Fuldner.
En esos años de las décadas de 1940 y 1950 los trámites
cargados de irregularidades [27]
no implicaban necesariamente una desobediencia a la máxima
autoridad por cuanto, en muchas ocasiones, estas prácticas
se llevaban a cabo para dar cumplimiento a las órdenes reservadas
del Director de la DGM, Pablo Diana, de Rodolfo Freude –Secretario
a cargo de la DIPN-, del Brigadier De la Colina –ex Secretario
de Aeronáutica o de Orlando Maroglio –ex Presidente
del Banco Central. [28]
Estas instancias intermedias resolvían los temas prácticos,
siempre ad referendum del Presidente de la Nación, Juan D.
Perón, quién le advirtió al Diana cuando asumió
el cargo de Director de la DGM:
“(...) la política inmigratoria la dirigía
personalmente el Primer Magistrado, no debiendo aceptar interferencias
ni [aún] del señor Ministro
de quien dependería exclusivamente desde el punto de vista
administrativo.”[29]
2.2.1. Los “asesores confidenciales”
(sic) del Director General de Migraciones
El perfil ideológico de los postulantes constituyó
–como se dijo- uno de los parámetros tomados en consideración
en la selección de inmigrantes durante el gobierno del primer
peronismo. Desde esa perspectiva se interpusieron mecanismos de
interdicción para las personas que se presuponía estaban
identificadas con el comunismo [30]
y se favoreció el ingreso de individuos identificados
con los regímenes derrotados en Europa.
Con el propósito de realizar una “adecuada” selección,
se organizó al interior de la Dirección General de
Migraciones -como se dijo- el cuerpo de “asesores confidenciales”.
Sus actuaciones se mantuvieron en la mayor reserva. Sin nombramiento
oficial, sus miembros estaban autorizados para solicitar el ingreso
de las personas que consideraran más “aptas”
por su perfil ideológico y/o técnico. Las personas
incluídas en los listados que confeccionaban tenían
garantizado el “permiso de libre desembarco”, a priori,
sin necesidad de presentar ninguna documentación. Esto generó
el reclamo del cónsul Virasoro y otros representantes diplomáticos.
(Véase acápite 2.5.1.)
El “asesor confidencial” (sic) Conde Gino Monti
de Valsassina –ex miembro de la Luftwaffe de nacionalidad
yugoslavo- fue uno de los miembros del círculo de hombres
de confianza de Perón. Valsassina tuvo a su cargo una de
las tantas misiones de contratación de técnicos alemanes,
exclusivamente, en España. Con el contingente reclutado por
Valsassina llegó al país el General Eckart Krahmer
– como se hacía con frecuencia, se le concedió
nacionalidad argentina. Krahmer fue contratado como profesor de
estrategia de aeronáutica militar.
[31] Generalmente los técnicos
que llegaban a la Argentina no habían pasado por el Tribunal
de desnazificación, por esto carecían del Exit
Permit y de la documentación necesaria para inmigrar,
aún aquellos que no estaban incluídos en los Puntos
VI y VII de las actas Finales de Chapultepec.
El caso de Milan Stoyadinovich –ex Primer Ministro de la Yugoslavia
pro-Eje-, un colaboracionista cuyo caso está comprendido
en el punto VII de las Actas Finales de Chapultepec, pone en evidencia
tanto el estilo de intervención, como la autonomía
e influencia conferida a los “asesores confidenciales”.
Su poder era lo suficientemente amplio como para modificar decisiones
ya tomadas. En el caso de Stoyadinovich tanto la DM cuanto el
Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto le habían negado
el pedido de libre desembarco que había solicitado, atendiendo
a las Notas Verbales remitidas por la Embajada de Estados Unidos.
Pero la intervención de Branco Benzon y Monti de Valsassina
–ambos “asesores confidenciales”- modificó
el curso de los acontecimientos. Stoyadinovich, y su familia ingresaron
al país el 22 de septiembre de 1947.
[32]
Branco Benzon fue ex Ministro del Estado Libre de Croacia y posteriormente
Embajador de Croacia ante el Tercer Reich. En la Argentina colaboró
con Cyril Cudina en la inmigración de Ustachas. Ambos eran
personas de Müller el director de Freie Presse. (Véase
acápite 2.3, Caso No. 2). Por otra parte, Radu Ghenea había
sido Embajador de la Rumania pro nazi en Madrid, donde permaneció
en la posguerra. En esos años nació su estrecha amistad
con Fuldner. [33]
Además de los mencionados, también actuaban
como “asesores” Miroslav Arcicewski, Reinaldo von Groede,
Sergio Simonoff, Radu Ghenea, el Conde Menou y De Roover Algunos
de estas personas habían sido funcionarios jerárquicos
en los países gobernados por regímenes nazi-fascistas,
durante la Segunda Guerra. [34]
2.2.2. Rodolfo Freude en la División Informaciones
de la Presidencia de la Nación.
Fuldner era un funcionario de la Dirección de Migraciones
(DM) que, a su vez, -como se dijo- estaba adscripto a la DIPN. Operaba
como articulador entre ambas instancias para la tramitación
de los permisos de libre desembarco de las personas que reclutaba
en sus misiones en Europa.
Fuldner fue, a su vez, la persona designada por el Presidente de
la Nación para estas misiones que requerían de alguien
conocedor del mapa demográfico y político de los países
donde habían sido derrotados los regímenes nazi-fascistas.
Ciertamente la elección fue precisa, Fuldner había
sido hasta el fin de la guerra parte de ese mapa. (Véase
acápite 2.2.4.) Además de las misiones referidas Fuldner,
también, se ocupaba de buscar los científicos y técnicos
encargados por la Secretaría de Aeronáutica
[35] y por la Dirección
General de Fabricaciones Militares. [36]
Por otra parte, el Consejero de la Embajada Argentina en Suiza,
Enrique Moss, se ocupaba de temas semejantes por encargo del Ministerio
de Relaciones Exteriores y Culto. Estas misiones contaban con el
apoyo técnico del Ministro Argentino en Suiza, Benito Llambí.
[37]
Además, contemporáneamente, se llevaban a cabo emprendimientos
parecidos por cuenta de otras agencias del Estado.
El Director de la DM, Pablo Diana, evaluaba que los contingentes
migratorios seleccionados por Fuldner estaban conformados por “personas
de interés para el país”(sic) [38]
. Este eufemismo técnico de alcances tan imprecisos –imposible
de definir operativamente- pronunciado en 1949 por Diana reflejaba,
involuntariamente, lo que concretamente explicitaría un informe
secreto de la Policía Federal del 24 de marzo de 1962, acerca
de Carlos Fuldner y parte de los “capitales humanos”
que introdujo en el país:
“ (...) ingresó como empleado de la Dirección
Nacional de Migraciones; más tarde volvió a Europa
a fin de ayudar a partir a la Argentina a los colaboradores del
profesor apellidado Tank, permaneciendo en aquel lugar por espacio
de un año aproximadamente, enviándole fondos la Secretaría
de Aeronáutica y la División Informaciones de la Presidencia
de la Nación, creyéndose que logró cumplir
su propósito, ingresando al país por su mediación
muchas personas que no eran colaboradores del mencionado profesor,
ignorándose con que fines lo hicieron,-(...)” [39]
El criminal de guerra Hans Gerhard Bohne fue una de las personas
que ingresó con los colaboradores de Tank
[40] . Su profesión, según
lo consignó en un formulario de la DM, era doctor en jurisprudencia.
[41] (Véase acápite
2.3)
Por otra parte, por el decreto (18.570) firmado por Perón
y Atilio Bramuglia –Ministro de Relaciones Exteriores y Culto-,
el día 21 de octubre de 1946 se resolvió ampliar el
plantel de funcionarios de la Presidencia de la Nación –División
Informaciones- adscribiendo a Carlos Rafael Piñeyro que se
desempeñaba como Consejero y Cónsul General de segunda
clase en Copenhague, desde mayo de 1945, y que en mayo de 1946 asumió
como Encargado de Negocios ad interim en la Legación de la
República Argentina en Dinamarca.
La adscripción de Piñeyro a la DIPN fue dada a publicidad
el 3 de julio de 1947 y a los treinta días fue dejada sin
efecto (Dec. 22.606/47). [42]
Por el mismo decreto se traslada a Piñeyro a la Legación
en Copenhague. Poco después de la desadscripción a
la DIPN y de su traslado, Piñeiro cumpliría, a partir
del 4 de agosto de 1947 una nueva misión reservada por especial
encargo de Perón. [43]
Carlos Rafael Piñeiro fue una pieza importante de la logística
montada para apoyar las gestiones de Fuldner en Europa, entre otros
encargos de la Presidencia de la Nación. [44]
Todos estos movimientos no pasaron inadvertidos. En mayo
de 1947 el Enviado Extraordinario en Suecia, Hector Russo remitió
una nota “estrictamente reservada”(sic) al Ministerio
de Relaciones Exteriores en la que advertía que Piñeyro
estaba facilitando el traslado de ciudadanos alemanes desde Dinamarca
hacia la Argentina con la colaboración del cónsul
Mouret. La nota de Russo también hacía referencia
a las actividades desplegadas en Copenhague por el ciudadano argentino
alemán Carlos Schultz que, según suponía, trabajaba
por encargo del Ejército Argentino. Scultz fue acusado por
las autoridades locales de falsificar pasaportes a favor de ciudadanos
alemanes. Russo proponía tomar medidas para evitar
que el creciente escándalo provocado por hechos, de los que
la prensa se había hecho eco, derivara en un problema diplomático
y deteriorara la imagen de la Argentina que era percibida como un
refugio de nazis. [45]
Carlos Fuldner también coordinaba las conferencias
internas sobre inmigración convocadas por orden de Perón.
En este marco se resolvían temas relacionados con el ingreso
relacionados con las migraciones de carácter secreto. [46]
Según fuera el objetivo de la reunión, a este grupo
base se sumaban alternativamente otros dos grupos que nunca
entraron en contacto por decisión del coordinador de
las Conferencias. [47]
Por una parte, lo que se dio en llamar el “grupo caracterizado”
que estaba conformado por Branco Benzon y el Conde Monti de Valdassina
–que actuaban simultáneamente como “asesores
confidenciales”(sic) del director de la D.M. y como “allegados”[48]
(sic)-, Smolinski y García Santillán. Como se
verá en
De otro lado, Victor de la Serna, Pierre Daye-Adan [49]
, Radu Ghenea, Degay, el Brigadier de La Colina y el Brigadier San
Martín. Además de Fuldner revistaban como adscriptos
a la DIPN: De Roover, Hartkopp, Orliac y Amaya.
[50]
2.2.3. Las Misiones de Carlos Fuldner en Europa
Entre el 16 de diciembre de 1947 y el 16 de octubre de 1948,
Fuldner viajo a Europa por encargo del Presidente de
la Nación, Juan D. Perón. [51]
Fuldner describió estas gestiones y las que realizo para
la Secretaría de Aeronáutica
[52] como de suma reserva. En
declaraciones oficiales Fuldner sostuvo que la índole de
sus comisiones “(...) podrían acarrear dificultades
de conciencia para algunos funcionarios”. [53]
Nos parece interesante señalar que en el transcurso de los
interrogatorios del “Sumario Administrativo” a la gestión
de Pablo Diana, 1947-1949, no se solicitó a Fuldner que explicara
la índole de sus tareas a las que los funcionarios
de la DGM interrogados habían hecho referencia cuando se
planteaba la reiteración de irregularidades. Sobre todo Hector
Magistralli fue quien intentó dibujar un perfil de la gestión
de Fuldner. Tampoco se le pidieron aclaraciones sobre el presunto
“malestar” que podría sucitarse en caso de no
mantenerse totalmente en secreto el carácter de su gestión.
Hasta este momento son escasos los documentos encontrados
en el archivo de la DM y en el AGN que aludan a las actuaciones
de Fuldner. Empero hay suficientes indicios como para hipotetizar
que sus actuaciones no se circunscribieron al ingreso de científicos
y técnicos, y que Fuldner, Branco Benzon, Radu Ghenea, Monti
de Valsassina y Pierre Daye estaban al tanto del ingreso de criminales
de guerra y colaboracionistas nazi-fascistas. Hector Magistralli,
Secretario General de la DGM hasta 1949, describió la tarea
de Fuldner de la siguientes manera:
“El señor Fuldner fue comisionado a Europa, por cuenta
oficial del gobierno para buscar confidencialmente, esa clase de
personas, que en la generalidad de los casos eran sacadas subrepticiamente
de Alemania y llegaban al país con documentación ajena,
con conocimiento de la Presidencia de la Nación y a quienes
el señor Jefe de Contralor de Entradas, señor Pedro
A. Suárez, personalmente le facilitaba la entrada, impartiendo
instrucciones precisas a los inspectores actuantes, sea en los buques
o en los aviones. Esas personas a veces iban destinadas a Banco
Central y otras según lo manifestar el Director, a los Ministerios
de Defensa del país.- En síntesis surgía que
la misión del señor Fuldner era estrictamente confidencial,
de la que nunca teníamos noticias concretas y por orden de
la Presidencia de la Nación.” [En otro
párrafo de la misma declaración Magistralli explico
a los sumariantes, Taboada y Sosa Liprandi, que inquirían
sobre un caso especial] “Es este uno los tantos casos
que se resolvían detrás de una cortina en la
que el funcionario actuante en cumplimiento de órdenes, no
podía averigua ni saber las razones SECRETAS que motivaban
la decisión o resolución del director.” [54]
2.2.4. Papel de la Empresas Privadas en la Contratación
de Científicos y Técnicos en Europa en la Posguerra
La centralización operativa no obstaculizaba los pedidos
de “llamada” surgidos por iniciativa privada, siempre
que el perfil del postulante respondiera – como se dijo- a
los parámetros ideologico-politicos y étnicos –no
estaba autorizado el ingreso de judíos, salvo por concesión
especial [55]
- establecidos en forma explicita o implícita. Un ejemplo
de esta modalidad de contratación a técnicos son las
autorizaciones otorgadas por la DGM en 1946 a las solicitudes presentadas
por Ludovico Freude –padre de Rodolfo Freude, Jefe de la DIPN-
y a su socio Ketelholm [56]
. Por el expediente No. 159.108/48 –iniciado por Ludwig Freude
ingresó Reinhard Spitz [57]
, con “documentación deficiente.
[58]
El caso de los permisos de libre desembarco tramitados por Ludwig
Freude ante la D.G.M. revisten especial interés por el papel
que desempeñó en la organización de los alemanes
nacionalsocialistas en nuestro país. Entre sus numerosos
emprendimientos, Ludwig Freude fue el fundador de la Dürer
Haus –que fue el lugar en que se reunían tanto los
técnicos como los fugitivos nazis. A su vez, fue uno de los
que alentó el crecimiento del períodico pro nazi Der
Weg que – después de la llegada al país de Kurt
Tank y los técnicos de su grupo, entre estos el criminal
de guerra extraditado por la Argentina: Gehrard Bohne- dejó
de ser un órgano de cultura para convertirse en un vehículo
de difusión ideológica y de apología al nazismo.
Abierta la posibilidad de contratar técnicos en el exterior,
algunas empresas aprovecharon este recurso para incorporar tecnología
más moderna en este período de crecimiento de la industria
nacional. Otras, lo hicieron con propósitos múltiples.
La Mercedez Benz, Siemmens Heineken, Sedalana, Orbis, C.A.P.R.I.
y otras emplearon en sus plantas a técnicos y a quienes no
lo eran, en base a afinidades ideológico-políticas
y a nostalgias compartidas. En 1960 Carlos Fuldner informaba al
Jefe de la División Asuntos Extranjeros, Comisario Gabriel
Fernando Gonzalez sobre el caso de Adolf Eichmann, alias Ricardo
Klement:
“Geller y Klement, según la exposición de Carlos
Fuldner, entraron en el año 1950 como empleados de la empresa
C.A.P.R.I., trabajando en la provincia de Tucumán, Geller
como jefe de abastecimiento de la compañía, y Klement
como jefe de un grupo de obreros (..)” [59]
¿Cuántos y quiénes ingresaron en condiciones
semejantes a las de Eichmann? Este tema no ha sido aún estudiado
y solo resulta de interés para nuestra unidad en la medida
en que se pueda probar que estos ingresos contaron con la participación
directa de funcionarios del Gobierno que sabían
a priori quienes eran los postulantes, como pordría ser el
caso de Fuldner -por lo que puede leer en otros párrafos
del documento citado. ¿Intervino la D.A.I.E. y/o el I.A.P.I.
en la inmigración de este tipo de “refugiados”?
¿Quién sufragó el costo de esta inmigración?
Estas preguntas aún no tienen respuesta.
2.2.5.- El papel de la Delegación Argentina de Inmigración
en Europa.
La Delegación Argentina de Inmigración en Europa (DAIE),
con sede en Roma y Génova, participó activamente
en la migración de los técnicos que reclutaba Carlos
Fuldner por encargo de la Presidencia de la Nación y, también,
de los que llegaban a través de las misiones patrocinadas
por la Secretaría de Aeronáutica y Frabricaciones
Militares. El Secretario General de la DAIE, Dr. Güemes
y el Jefe de la DAIE, Eduardo Caselli, además de Rodolfo
Freude (jefe de la DIPN) y del Brigadier de la Colina (ex Secretario
de Aeronáutica) colaboraban en forma directa en la llegada
de estas personas cuando Fuldner estaba fuera del país. Se
ha comprobado que con los grupos de científicos y técnicos
ingresaron, también, fugitivos. Geherard Bohne –uno
de los criminales de guerra extraditados por la Argentina en la
década de 1960- habría ingresado con el grupo de científicos
vinculado a Kurt Tank. [60]
En febrero de 1948 ya se sabía que el padre Silva
-un Salesiano del Colegio Pio IX, máxima jerarquía
de la D.A.I.E- y la señorita Goyeneche –Presidenta
de la Acción Católica- participaban del movimiento
de las actividades de la Comisión de Caridad y Ayuda al Refugiado
que dirigía el Padre Guim –de Sevilla- que, a su vez,
era el Padre Provincial de la Compañía de Jesus. Esta
Comisión contaba con el patrocinio de la Falange, de la policía
y el ejército español y con la colaboración
del Gobierno Argentino. Este plan orgánico de reasentamiento
de nazis alemanes exclusivamente se inició en julio de 1946.
Estas personas llegaron a la Argentina y al Uruguay.
[61]
Como se dijo en el acápite sobre “Las conexiones
internacionales de los actores locales” Rodolfo Freude envió
en los primeros meses de 1946 un emisario a España para ponerse
en contacto con los nazis alemanes que residían en Madrid
y Barcelona. Este operativo había sido pergeñada antes
de que finalizara la Segunda Guerra. El Consejo Nacional de Posguerra
presidido por el General Perón -durante la Presidencia de
Edelmiro Farrell- se ocupaba específicamente de la migración
de “refugiados” en la posguerra. De otro lado, en la
Argentina, la Católica Católica Argentina de Inmigración
colaboraba con la tarea del padre Silva y de la D. A. I. E. [62]
En 1947 Perón nombró como Legado Papal en Roma
al Cardenal Francisco Copello. Durante la guerra y hasta la ruptura
de relaciones con Alemania, Copello había sido un asiduo
concurrente a la sede de la Embajada Alemana en Buenos Aires y un
excelente amigo del Embajador Von Thermann. A su vez, Perón
creó la figura del Adjunto Eclesiástico de la Presidencia.
Virgilio De Filippo –conocido por sus ideas filo nazis y por
su profundo antisemitismo de influencia maurrassiana- desempeñó
este cargo hasta que asumió como Diputado Nacional, donde
se destacó por sus concepciones racistas.
[63]
El Vaticano conocía la política migratoria Argentina.
Un informe de 1947, remitido a la Cancillería Argentina
por el Embajador Conrado Traverso, refería al beneplácito
de Pío XII por la disposición del Gobierno y del pueblo
argentino para recibir a quienes debían abandonar Europa
después de la derrota de los fascismos [64]
. Traverso adjuntaba a la nota una entrevista publicada por el Washington
Times Herald en la que el Papa, haciendo referencia al heterogéneo
contingente de "refugiados" que emigraban de Europa sostenía:
"Son las personas mejor preparadas espiritualmente y prontas
para entender objetivamente y apreciar con serenidad los elementos
esenciales que pueden servir para una paz duradera (…)."
"A ellas, por lo tanto les está reservada la tarea especialmente
dura e importante de pacificar y vencer esas tendencias hacia el
odio y las represalias, que si bien pueden en si mismas explicarse,
no son por ello menos peligrosas." [65]
Las "organizaciones católicas" en Roma mediatizaron
el ingreso de quienes escapaban de la crisis económica europea,
si profesaban religiones cristianas
[66] , y también de quienes
huían de las posibles sanciones que sobrevendrían
para quienes habían participado de los Gobiernos nazi- fascistas.
De otro lado, en la Argentina, Caritas Argentina –por su intermedio
actuaba la filial de Caritas Croata en el país- y Obra San
Rafael eran las dos únicas organizaciones de protección
a los inmigrantes autorizadas oficialmente por la Dirección
de Migraciones para tramitar permisos de “libre desembarco”.
Como tantos otros que arribaron a través desde Roma, Nápoles
y Génova; Erich Priebke (Ernesto Erico Bruno) ingresó
al país con el nombre de Otto Pape. Contó como tantos
de los “refugiados”, de este tipo, con con el apoyo
de las “asociaciones católicas” de Roma. Por
su intermedio logró un pasaporte de la Cruz Roja Internacional
y la visa de las autoridades argentinas. [67]
2.3. “SABIOS” Y FUGITIVOS EN BUSCA DE UN TERRITORIO
SEGURO Las máscaras alternativas
Ciertamente, con la documentación encontrada hasta este momento
resulta imposible precisar cuantas personas ingresaron al país
bajo el rótulo de “sabios y pequeños sabios”
[68]
, como se los llamaba en esos años de la posguerra en la
DGM a los que inmigraban como científicos o técnicos.
Tampoco sabemos cuáles fueron los criterios de reclutamiento
ni cuántas agencias estatales los contrataron, o qué
tipo de funciones cumplían. ¿Cuáles eran sus
antecedentes personales, profesionales y ocupacionales? ¿Cuántas
de estas personas contribuyeron al desarrollo de proyectos científicos,
estratégicos o industriales de valor para el país?
Poco sabemos sobre el tema porque toda esta operación se
realizó con el mayor sigilo y se mantuvo en el mayor secreto.
El largo silencio de las autoridades argentinas de las décadas
siguientes a la posguerra alimentó el imaginario societal.
Algunos segmentos valoraron el ingreso de los científicos
a partir de los desarrollos en el campo de la industria aeronáutica,
mientras que, para otros, el proyecto Huemul constituyó la
representación del fraude y del encubrimiento.
Ciertamente, bajo el paraguas de los científicos y
técnicos, y tras el rótulo de intelectuales
–según se ha comprobado- arribaron para habitar en
nuestro país algunos criminales de guerra y, también,
colaboracionistas. El peso relativo de esta falsificación
es difícilmente mensurable y escapa a las posibilidades y
a los objetivos de este estudio abordar los aspectos cuantitativos
del tema. No obstante, corresponde mencionar algunos de los casos
que ejemplifican los tipos de practicas irregulares aplicadas con
mayor frecuencia para autorizar el ingreso de este tipo de fugitivos,
en tanto constituyan modelos de actuación por
que se aplicaron reiteradamente. Los expedientes citados a continuación
dan cuenta de la diversidad de procedimientos instrumentados
para legalizar la ilegalidad de origen que tiñó algunas
formas de “llamada” y muchos permisos de radicación.
Esta es una ejemplificación que habrá de ser completada
en el próximo informe de avance .De ninguna manera pretende
ser una muestra representativa de las actuaciones.
Caso No1. Has Gehrard Bohne y los científicos del
grupo Tank
El criminal de guerra Hans Gehrard Bohne inmigró al país
como parte del grupo de científicos que habría de
colaborar con Kurt Tank. [69]
, Carlos Fuldner viabilizó el ingreso de Bohne y de su hermana
Gisella. En el formulario de la Dirección de Migraciones
–de la Secretaría de Trabajo y Previsión- ambos
consignaron que el Secretario de Aeronáutica de la Argentina
era un de las personas de su conocimiento en el país. Bohne
inmigró con su verdadero nombre inscripto en el pasaporte
que le otorgó la sede de Roma del Comité Internacional
de la Cruz Roja, con el No. 83.465. En el item profesión
registró que tenía un doctorado en jurisprudencia.
El formulario de “Certificación” fue respondido
en presencia del Vicecónsul argentino en Génova, el
7 de enero de 1949. [70]
Gehrard y Gisella Bohne arribaron al país con la radicación
definitiva otorgada por la DM. Gehrard Bohne permaneció en
el país hasta la década de 1960 en que el Gobierno
accedió al pedido de extradición presentado por el
Gobierno Alemán. [71]
(Véase Doc. 1 en A.D.)
Gehrard Bohne fue el primer criminal de guerra extraditado por
la Argentina. (Véase en la sección ARCHIVO de este
sitio la colección documental “Los alcances de la justicia
retroactiva”
Caso No 2. ¿Intelectuales...? Expedientes colectivos
para los Ustachas.
Otra fue la forma en que se procedió para autorizar el ingreso
de Josip Berkovic y Marko Kolac, dos criminales de guerra ustachas
que formaban parte de los 500 “refugiados” croatas.
Ambos fueron autorizados a inmigrar con radicación
permanente por el expediente No 72.513/46- de fecha 13 de diciembre
de 1946. Ambos ingresaron con pasaportes Nansen y fueron presentados
por el Dr. Angelo De Fiore – Comm. P.S. Dirigente UFF. Stranieri
– Roma, al Consulado Argentino en Roma que les otorgó
la visa. Llegaron al país en el mes de marzo, con pocos
días de diferencia. Este tipo de expediente colectivo permitía
que el cupo autorizado se completara a lo largo del tiempo
y en forma individual, además, porque era un conjunto vacío
de nombres y los postulantes a inmigrar se incluían en el
tiempo y en la forma en que los que habían conseguido la
autorización global lo consideraban pertinente. (Véase
Doc. 2.y 3. en A.D.) En el item sobre personas de su conocimiento
en el país Berkovic y Kolac consignaron una persona
jurídica: la Comisaría de los P.P. Franciscanos Croatas.[72]
Berkovic ingresó dentro del cupo concedido a los intelectuales.
Al igual que Berkovic, Colak formaba parte con Eterovic Mirko, Bogdan
Ivo, Nikolic Vinko, Uvanotic Daniel, Lackovic Esteban y Yovovich
N. Yacob de un grupo de nueve criminales de guerra cuya extradición
solicitó la Legación de la República Federativa
Popular de Yugoslavia el 13 de agosto de 1947. [73]
Esta no fue la primera vez y tampoco la última en que la
DM y la DGM concedieron permisos de ingreso de carácter masivo
e indiscriminado mediante la apertura de expedientes colectivos,
sin tomar en cuenta los antecedentes personales de quienes habrían
de conformar esos contingentes migratorios, a condición de
que el permiso de llamada hubiera sido solicitado o avalado por
actores confiables para el Gobierno, y que se respetaran los criterios
en materia de ideológía-política, establecidos
por las autoridades. En este sentido los “asesores confidenciales”
del Director de la DGM, Pablo Diana, y los “allegados”
que participaban de las conferencias sobre inmigración que,
como se dijo, coordinaba Carlos Fuldner, se encontraban entre los
referentes de máxima confiabilidad para la Presidencia de
la Nación. Un documento secreto de Coordinación Federal
hace precisiones sobre este tema:
“El Dr. Branco Benzon se dedica actualmente a encauzar la
corriente inmigratoria centroeuropea, con el consentimiento del
Exmo. Señor Presidente de la Nación, General Perón.-
No obstante la importancia que en el sector anticomunista croata
tiene el Dr.Benzon, la verdadera cabeza dirigente sería el
Coronel del Estado Mayor Croata, Cyril Cudina, militar vinculado
al señor Muller, director del diario Freie Presse.”[74]
Caso 3. La identidad supuesta de algunos inmigrantes
El uso de nombres supuestos durante el proceso migratorio fue un
artilugio al que recurrieron con frecuencia aquellos que necesitaban
ocultar su verdadera filiación. Ante Pavelic es uno de los
que utilizó este recurso. Inmigró a la Argentina con
el nombre de Pal Aranyos el 12 de noviembre de 1948, munido del
pasaporte No 74.369 -otorgado por el Comité Internacional
de la Cruz Roja sin visa. A diferencia de los ustachas mencionados
en el Caso 2., el expediente de Aranyos/Pavelic era individual y
carecía de número, solo se archivó un duplicado
del formulario de Certificación en cuyo reverso se imprimió
un sello para dejar constancia que según el decreto No 25.020
del 20 de agosto de 1948 “(...) inmigraba al país en
forma legal y con carácter definitivo, estando en condiciones
de obtener documentos policiales.” [75]
En el contexto de estas y otras irregularidades la DGM le otorgó
permiso de libre desembarco y radicación definitiva en el
momento del ingreso. (Véase Doc. en A.D)
En ese año de 1948 el Jefe de la Sección Certificaciones
de la DM era Jan Durcansky – Don Juan un criminal de guerra
con pedido de extradición- que había ingresado al
país con el nombre supuesto de Giovanni Dubranka el 11 de
agosto de 1947 a bordo del “María C”[76].
En ese mismo barco, también, con nombre falso –Wicsek
Mandor- llegó Ferdinand Durcansky, el ex Ministro del Interior
y de Relaciones Exteriores del gobierno títere pro nazi de
Eslovaquia, que había sido juzgado y condenado in absentia
por crímenes de guerra. Ferdinand Durcansky figuraba
en la categoría A de la lista de los criminales de guerra
registrados en las Naciones Unidas. De otra parte, Ferdinand
Durcansky había sido agente de Intermarium. [77]
2.4. LA VÍA DE LOS MONASTERIOS
Un segmento de los fugitivos que llegaron al país
lo hicieron utilizando la vía de los monaterios porque se
servía de los monasterios radicados en Zagreb, Lijubljana,
Trieste, Venecia, Roma y Grumo – también llamada “Ratline”.
[78] . El padre Krunoslav
Draganovic, Secretario del Instituto Croata de San Girolano fue
su principal organizador. Con el colaboraba el Dr. Angelo De Fiore
– Comm. P.S. Dirigente UFF. Stranieri – Roma,
que era una de las personas que acercaba a los postulantes al Consulado
Argentino en Roma para que le otorgaran la visa. [79]
Uno de los contactos de Draganovic en la Argentina fue Branco
(Branko) Benzon [80]
. Entre los años 1946-1949 Benzon fue “asesor para
la inmigración yugoslava y croata” y se dedicó
“(...) a encausar la corriente inmigratoria Centro Europea
con el consentimiento del Señor Presidente de la Nación,
según fueron descriptas las funciones de Benzon en el informe
de carácter “secreto”y “confidencial”
elaborado por Coordinación Federal en el año 1948.
[81]
Ján Durkanski, ex ministro de Eslovaquia, fue uno
de los criminales de guerra que ingreso al país a través
de la vía coordinada por Draganovic, y merced a la intervención
de Benzon. [82] Los
contactos entre Draganovic [83]
y Ante Pavelik avalan la conjetura sobre la posibilidad de que él
y sus colaboradores, también, hayan utilizado este medio
para llegar al país. [84]
2.5.- LA REPERCUSIÓN EXTERNA DE LAS ACTUACIONES
INTERNAS
2.5.1.- Los reclamos de la Embajada de Estados Unidos
y el ingreso masivo de alemanes y austríacos con “documentación
deficiente”
En esos años de la posguerra la gama de recursos arbitrados
para posibilitar la emigración y la inmigración era
tan amplia como diversas eran las situaciones personales de los
postulantes. No obstante esta aparente anarquía había
un ordenamiento racional concebido atendiendo a las circunstancias.
Masivamente se aceptó para los ciudadanos alemanes, después
para los austríacos y por último para todos los ciudadanos
de Europa Central -siempre ateniéndose a los parámetros
étnicos y sobre todo ideológico-políticos-
que inmigraran con “documentación deficiente”
(sic). Esta denominación acuñada en la década
de 1930 adquirió un nuevo significado en la segunda mitad
de la década de 1940. Mediante este término técnico
la Dirección de Migraciones intentaba compensar desde la
Argentina las limitaciones que la AMGOT interponía
a la emigración indiscriminada de alemanes, autorizando el
ingreso de ciudadanos de ese país, sin exigirles la presentación
de documentos de identificación personal y menos aun del
Exit Permit. A su vez, las autoridades diplomáticas argentinas
visaban los pasaportes entregados por la Cruz Roja Internacional,
que no aceptaban otros países de América.
Pero estas medidas no pasaron inadvertidas. En marzo de 1948 el
delegado argentino para asuntos de repatriación le informaba
a Bramuglia sobre una advertencia de las autoridades militares de
la fuerza conjunta que administraba la región occidental
de Alemania acerca de la inconveniencia de proseguir otorgando este
tipo de concesiones a los alemanes. [85]
Estas irregularidades que comportaban un cierto grado de formalización
se inscribían en el contexto de otras que estaban directamente
relacionadas con los beneficios personales que traía aparejado
este tipo de concesiones.
Sobre la misma problemática informaba a la Cancillería
argentina el cónsul general en Viena, José Ramón
Virasoro, y se quejaba por que la D.G.M. concedía permisos
de libre desembarco a personas sobre las que había enviado
un informe negativo. [86]
Ciertamente, la demanda de visas en al Consulado General
de la Argentina en Viena era altísima. [87]
En Austria se concentraba gran cantidad de refugiados, algunos
de carácter político como los que habían huido
de las filas de los ejércitos de la ex Unión Soviética
cuando atravesaron las fronteras en su lucha contra los ejércitos
del Reich. También formaban parte de este conglomerado humano
personas desplazadas DP, además de algunos austríacos
que habían desempeñado cargos jerárquicos durante
el Tercer Reich.
A diferencia de Alemania, los que se proponían emigrar
desde Austria contaban con la información de la Sub Secretaría
de Migraciones del Ministerio del Interior de Austria y con el apoyo
concreto de la Argentinisch-Osterreichische Geselleschaft (Sociedad
Argentino-Austríaca). De otro lado, el cónsul argentino,
J.R. Virasoro, visaba los pasaportes con rapidez y sin poner objeciones
aun cuando pesara alguna incriminación sobre el solicitante
por sus actuaciones entre 1938 y 1945. [88]
Según informó Virasoro, hasta 1948 había visado
7000 pasaportes. [89]
En 1952, al comprobarse que Virasoro había cometido irregularidades
graves [90] quedó
claro que sus denuncias no respondían a un imperativo ético
sino a la decepción que le producía que las autoridades
argentinas no autorizaran la cantidad de permisos de libre desembarco
que él proponía. [91]
2.5.2- Los reclamos de la Embajada de la República
Federativa Popular de Yugoslavia
Poco después, el 27 de noviembre de 1947, France Pirc –Embajador
de Yugoslavia- informaba al Canciller Argentino, A. Bramuglia, que
el Cónsul de la argentina en Roma otorgaba visaciones a emigrantes
yugoslavos en base a las listas que enviaba la Dirección
de Migraciones. A su vez, advertía sobre la llegada a la
Argentina de numerosos criminales de guerra registrados en la Comisión
Internacional de Investigaciones sobre Crímenes de Guerra
de Londres, entre los emigrantes yugoslavos a los que se les había
visado el pasaporte. [92]
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina remite a
la Secretaría de Trabajo y Previsión una nota
– a la que adjunta la carta de Pirc- especificando que se
comunica “al solo efecto de su conocimiento”.
[93]
En el caso de estas nueve personas y de Ante Pavelic, la extradición
no fue concedida a pesar de la intervención del Diputado
Reynaldo Pastor a favor de que se acceda a los requerimientos de
France Pirc, Embajador de Yugoslavia [94]
.
2.6. UNA VÍA POCO EXPLORADA. LA TERCERA RUTA DE
ESCAPE
La tercera de las rutas de escape atravesaba la frontera germano-danesa.
De esta manera muchos refugiados se infiltraban en Dinamarca con
la ayuda de una unidad de la Wehrmacht que los daneses autorizaron
a permanecer en su territorio (se le había retirado el armamento
y estaba a cargo del desmantelamiento de las minas). Esta fue una
de las vías utilizadas por Carlos Fuldner - adscripto a la
División Informaciones de la Presidencia- para traer a la
Argentina a algunas de las personas que reclutaba en sus misiones
oficiales a Europa, entre 1947 y 1949.
El carácter reservado de estas misiones obedecía,
según declaraciones de Fuldner, a “poderosas razones
de estado” y a las “(...) dificultades de conciencia
[que podría acarrear] para algunos
funcionarios ante los cuales le era prohibido entrar en detalles
o hablar abiertamente” [95]
. La frecuencia de este tipo de ingresos -por estas y otras vías-
derivó en la creación de una persona jurídica
que pidiera el libre ingreso de “(...)personas que interesaban
a la República" [96]
, con el própósito de eludir la responsabilidad que
podría recaer en los encargados de las referidas gestiones..
[97]
En una primera etapa Carlos Fuldner hacía personalmente los
pedidos de libre ingreso para las personas que reclutaba en Europa
y que entraban al país sin dar cumplimiento a los reglamentos
de inmigración. Con el correr del tiempo y a los efectos
de despersonalizar los trámites, se efectuó
un acuerdo con la Empresa de viajes nórdicos VIANORD de la
que Fuldner formaba parte. De esta manera se dispuso de “(...)
una figura jurídica que pidiera el libre ingreso al país
de personas que interesaban a la República”.
[98]
VIANORD figuraba haciendo los pedidos a la DG.M., Carlos
Fuldner retiraba las solicitudes y firmaba con apellido materno,
Bruene. [99] Además
de Fuldner actuaban en estos casos Hartcopp, Orliac, Amaya
y L. De Roover y Carlos Piñeyro, consejero y cónsul
en Copenhague que, a su vez, estaba adscripto a la División
Informaciones de la Presidencia de la Nación, al igual que
los nombrados precedentemente. La documentación encontrada
sugiere que Piñeyro y Carlos Schultz actuaban coordinadamente,
y que la DIPN resolvía estos casos con el apoyo logístico
del director de la D.M., Pablo Diana.
2.6.1 LA REPERCUCIÓN DE LA POLÍTICA MIGRATORIA
EN EL AMBITO NACIONAL
Sobre el fin de la guerra y en la pos guerra ingresaron al país
criminales, reos de crímenes contra la humanidad y colaboracionistas,
como se ha probado. En algunos casos, a la problemática específica
de la admisión y permanencia de actores sobre los que pesaba
una sentencia judicial firme, se sumó una cuota adicional
de conflictividad producto de las funciones que llegaron a desempeñar
en distintas agencias estatales de nuestro país. (No se hace
referencia a los científicos o técnicos sino
a quienes se incorporaron, preferentemente, a las fuerzas de seguridad
y a ciertas áreas administrativas de otras agencias estatales.)
Estas irregularidades trascendieron al ámbito público.
Esto generó múltiples reacciones.
En 1948 el diputado radical Mauricio Yadarola presentaba
en la Cámara una documentada denuncia sobre esta problemática
y adjuntaba una nómina de imputados, que se iniciaba con
los nombres de tres asesores de la Policía Federal: H. Theiss,
Pierre Daye/Adam y H. Richner –por sus antecedentes se encuadraban
dentro del Punto VI de las Actas Finales de Chapultepec. Yadarola
solicitaba la interpelación del Ministro de Relaciones Exteriores
con el propósito de interrogarlo sobre el grado de información
que poseía el Poder Ejecutivo respecto de este tema. Pero
a pesar de los apoyos no logró la mayoría necesaria
para su aprobación La inquietud de Yadarola, del diputado
conservador Reynaldo Pastor y de otros parlamentarios argentinos
crecía ante el conocimiento del andamiaje legal que desde
1946 se iba esctructurando con el propósito de legalizar
la ilegalidad de orígen de estos inmigrantes. [100]
De otro lado, por el artículo 35 de la Constitución
de 1949 se proponía que los extranjeros pudieran obtener
la ciudadanía argentina con requerimientos mínimos.
Estas inquietudes que concitaban la opinión favorable de
la mayoría de la bancada opositora –por encima de la
diversidad de partidos que la integraban- fracasaron ante la unanimidad
de la bancada oficialista que tenia la mayoría absoluta en
la Cámara de Diputados. [101]
3. CONCLUSIONES PRELIMINARES
En el primer informe de avance planteamos una serie de afirmaciones
tentativas advirtiendo que en los sucesivos habríamos de
ratificar, matizar o refutar lo dicho.
3.1.- A esta altura de la investigación ratificamos
que la División Informaciones de la Presidencia de la Nación
centralizó y coordinó por delgación de Perón
–Presidente de la Nación- el ingreso de técnicos
y, también, el de las personas que llegaban a través
de las distintas redes de escape de fugitivos. A su vez, las agencias
estatales no permanecían al márgen de los casos individuales.
(En varios acápites de este informe se ejemplifica este tipo
de actuaciones.)
3.2.- Hubo una centralización estratégica y
operativa aun cuando se decidió por mantener una descentralización
administrativa.
3.3- Las conferencias sobre inmigración coordinadas
por Carlos Fuldner fueron convocadas de acuerdo con las instrucciones
del Presidente de la Nacion. [102]
En calidad de invitados permanentes asistían: Pablo Diana,
Rodolfo Freude y Orlando Maroglio –ex Presidente del
Banco Central. Según fuera el objetivo de la reunión,
a este grupo base se sumaban alternativamente otros dos grupos
nunca que nunca entraron en contacto por entre si por decisión
de Fuldner. [103]
Por una parte, lo que se dio en llamar el “grupo caracterizado”
que estaba conformado por Branco Benzon y el Conde Monti de Valsassina
–ambos actuaban simultáneamente como “asesores
confidenciales”(sic) del director de la D.M. y como “allegados”
[104] (sic)-,
Smolinski y García Santillán. De otro lado, Victor
de la Serna, Pier Daye-Adan, Radu Ghenea, Degay, el Brigadier de
La Colina y el Brigadier San Martín.
Esta instancia reunía a los “asesores confidenciales”
de la DGM y a los “allegados” de la DIPN que por sus
actuaciones en el contexto de los derrotados regímenes nazi
fascisas –caso de Benzon, Pierre Daye/Adan, Monti de Valsassina
y Radu Ghenea- conocían, a semejanza de Fuldner, el mapa
del exilio y las redes que montaban quienes necesitaban un refugio
que les proporcinara tanto seguridad física como jurídica.
El anadamiaje legal que se fue construyendo desde la inmediata posguerra
hasta 1950 brindaba amplias garantías para que pudieran desplazarse
en el país y salir al exterior, inclusive quienes habían
dejado causas judiciales pendientes. (Este acápite habrá
de desarrollarse en el próximo informe.)
Además de los recaudos legales, la seguridad para
estos fugitivos estaba constituida por un entretejido de apoyo político
de la Presidencia de la Nación e impunidad. En 1947 Pierre
Daye ejemplificó personalmente lo que aquí se dice.
En 1947 Daye asesoraba sobre inmigración al Gobierno Argentino,
participaba de las conferencias coordinadas por Fuldner por encargo
de la Presidencia de la Nación y, contemporáneamente,
el Gobierno de Bélgica pedía su extradición.
Daye no fue extraditado. [105]
(Sobre Pierre Daye , véase pié de página No
46)
3.4. Los “asesores confidenciales”(sic) y los
“allegados”(sic) confeccionaban listas de postulantes
a inmigrar que la Dirección de Migraciones instrumentaba
en Europa, según se ha comprobado. Por otra parte, falta
completar el cuadro de las agencias estatales y de los actores que
intrevenían en estos trámites.
El caso del ingreso de Milan Stoyadinovich ejemplifica el grado
de poder y la autonomía de decisión de los “asesores
confidenciales” (sic). (Sobre este tema véase el acápite
2.2.1)
Gran parte de la documentación utilizada en este informe
fue dada a conocer por la investigación histórica
Proyecto Testimonio, instalada en el Centro de Estudios Sociales
de la DAIA en 1992. El próximo paso será consultar
los fondos documentales de los archivos de las Embajadas y Consulados
de la Argentina en Dinamarca, Italia y Suecia.
[1] Beatriz Gurevich,
prólogo y compilación, Proyecto Testimonio. Revelaciones
de los archivos argentinos sobre la política oficial en el
era nazi-fascista, Tomo I, Buenos Aires, Planeta, DAIA-CES,
1998
[2] Véase,
en Revista Estudios Migratorios Latinoamericanos, No 15-16, Agosto-diciembre
de 1990, Buenos Aires, pags. 295-308, Alfredo Lattes: “Tratando
de asir lo inasible: las dimensiones de la inmigración en
la Argentina entre 1945 y el presente” . En este artículo
Lattes señala que:“(...) se carece de la información
sobre radicaciones anteriores a 1959 y se ignora el número
de personas que se acogieron a las amnistías (1949), puede
sostenerse que el Flujo de inmigrantes legales (FINLE),” (...)
“es inferior, en magnitud desconocida, al FINLE verdadero.”
Por otra parte, según Lattes, el 95 por ciento de los que
ingresaron al país como inmigrantes permanentes entre 1945
y 1988 fueron nativos de países no limítrofes y el
84 por ciento de ellos ingresó entre 1945 y 1959. A su vez,
en las estadísticas disponibles para los primeros años
de la posguerra faltan los ingresos “permanentes” por
vía terrestre y fluvial, típica vía de acceso
de aquellos que inmigraban desde países limítrofes.
Las estimaciones que toman como fuente el censo de 1970 consignan
una inmigración neta de 692.132 personas de países
no limítrofes y de 205.284 de países limítrofes.
No se han encontrado fuentes fidedignas para el período 1945-1947.
Empero, tomando en consideración una serie de indicadores
cabe presuponer que el peso relativo del flujo inmigratorio de ultramar
en los años de la inmediata posguerra sobre el total del
período 1945-1959 fue significativo. Esto impone una limitación
sustantiva a la posibilidad de cuantificar el ingreso de refugiados
y fugitivos. Es decir, de personas que por su pertenencia étnica
o por sus antecedentes personales no estaban autorizados a inmigrar
de acuerdo a la reglamentación vigente al interior del país
o cuyo ingreso estaba limitado por el punto VI de las Actas de Chapultepec.
(Estas se firmaron durante el Gobierno de Farrell y fueron ratificadas
por el Senado en cuanto se normalizó la situación
de las instituciones de la República, durante el primer Gobierno
de Perón.) Las limitaciones aludidas derivaron en una proliferación
de los ingresos ilegales –adulterando los datos de filiación-
y de las autorizaciones oficiales de carácter extra legal.
Además, eran pocos los países que aceptaban pasaportes
de la Cruz Roja Internacional por la laxitud con que eran otorgados.
Esta reticencia atravesaba a la mayoría de los países
americanos que habían firmado las Actas de Chapultepec.
Empero, la Argentina no oponía objeciones al respecto, a
pesar de los problemas diplomáticos que hasta el año
1948 le acarreó esta actitud. De otro lado, se ha constado
que a diferencia de los trámites regulares que se registraban
en libros “copiadores”(sic); las disposiciones emitidas
para los casos reservados se registraban en los llamados libros
“copiadores especiales”(sic), especialmente cuando el
pedido de ingreso lo formulaba la División Información
de la Presidencia de la Nación. Entraban en esta categoría
las solicitudes de Fuldner y los demás adscriptos a la DIPN,
incluido Piñeiro. Respecto del mismo tema, el Director
de la D.G.M. señaló que no dejaba constancia
de la disposición por la que autorizaba el ingreso “legal
y definitivo al país” cuando se trataba de un trámite
reservado.
[3] AGN, “Sumario
Administrativo” Secretaría de Trabajo y Previsión,
Dirección General de Migraciones, Año 1949, Exp. 295342.
(En la sección ARCHIVOS de este sitio se encuentra una trascripción
literal digitalizada de los párrafos citados) El expediente
“Sumario” consta de 529 folios numerados y 200 folios
sin numerar. En febrero de 1949 el senador Alejandro Mathus Hoyos
elevó al Director Nacional de Migraciones, Enrique P. González,
un informe sobre: “Irregularidades cometidas en la visación
de permisos de inmigración”. Poco después el
cónsul general en Viena, Ramón Viarasoro, y
el ex cónsul general en Beirut, Carlos T. Brunel, presentaban
sendos memorándum sobre el mismo tema. Ante estas denuncias
González, resolvía la instrucción de un sumario
administrativo a la gestión de Pablo Diana, en la D.M que
culminó con la cesantía de Diana y los demás
funcionarios jerárquicos de esta repartición. A
partir de ese momento González, uno de los ex miembros del
GOU, asumió el control de Migraciones y modificó radicalmente
la estructura de esta agencia. No se ha encontrado información
sobre la admisión de inmigrantes con “documentación
deficiente” (sic) durante la gestión de González.
Una selección de documentos y de los principales párrafos
de las declaraciones de los funcionarios fue publicada en: Proyecto
Testimonio, op.cit ,Págs 325-451. La investigación
histórica Proyecto Testimonio -dirigida en el período
1992-1997 por la autora de este trabajo e instalada en el Centro
de Estudios Sociales de la DAIA- formó un archivo documental
sobre la influencia de la ideología nazi-fascista y el ingreso
de personas físicas de esas ideologías en las décadas
de 1930 a 1950. Paul Warsawski.
[4] Memorándum
interno remitido por la CEANA a Beatriz Gurevich el día 24/9/98
[5] Comunicación
vía fax enviada por el Ministro José Gutiérrez
Maxwell el día 3 de septiembre de 1998, en poder de la autora.
[6] La señora
Cristina Salas –Jefa de la Sección Certificaciones-
explicó que los expedientes anteriores a 1961 fueron incinerados
y que no podía decirnos la fecha en que esto ocurrió.
También informó que existe un registro donde constan
los números de los documentos que se incineraron.
[7] Ibídem,
Declaraciones de José María Alejandro Bruhn, Folio
238 A, Preg 15
[8] Ibídem,
Declaraciones de José María Alejandro Bruhn, Folio
238, Preg. 8, 9, 10; Folio 238 A, Preg. 12.
[9] Según
un informante calificado -fue Director de la DGM, la amnistía
de 1949 se otorgó en forma indiscriminada y benefició
a todos los inmigrantes ilegales y residentes clandestinos que habían
ingresado a la Argentina desde países limítrofes,
sin que se tomara en cuenta su nacionalidad. De esta manera se vieron
favorecidos muchos inmigrantes de países de ultramar que
se valieron de un país vecino para radicarse en el nuestro.
El mismo informante explicó que esta amnistía se caracterizó
por la total descentralización administrativa. Todas las
comisarías de la Policía Federal y de las Policías
Provinciales, además de las sedes de la Gendarmería
Nacional estaban autorizadas para otorgar un certificado con el
que el postulante podía obtener documentación argentina,
sin exigirle la presentación de la documentación regla
mentaria.
[10] Carlos Fuldner
se incorporó a las SS a los 21 años con el número
31.710. Posteriormente fue degradado y expulsado por delitos económicos.
En 1935 intentó retornar a Buenos Aires en el buque Antonio
Delfino, usando su pasaporte argentino. Pero esto le fue impedido.
Obligado a descender en el puerto de Bremenhaven, Fuldner
fue entregado a la Policía Secreta.
[11] Véase
la lista de 201 nombres de alemanes residentes en España
Carlos Fuldner figura como agente del Tercer Reich. Su extradición
fue solicitada por cuanto sus actuaciones durante la guerra fueron
consideradas abominables por quienes las juzgaron en Inglaterra
y los Estados Unidos. Véase : NARA, RG, 59, Decimal
Files Box 6749
[12] NARA, Box
6746, RG 59, Folder 4.
[13] NARA, Solemn
Declaration, de Hans Senner, también conocido como Herbert
Senner, nacido de padres alemanes en julio 16 de 1913, en Tondern,
Dinamarca.
[14] Véase
el documento Secreto: "Enclosure No. 1 to despatch No. 5731
of July 31, 1946, from U.S. Political Adviser, Berlin.", The
systematic departure of German intelligence officers to Argentina",
[15] Ibídem,
NARA, Solemn Declaration, de Hans Senner, ...
[16] NARA, Decimal
Files, RG 59, Box 6747, Folder 3.
[17] Ibídem,
NARA, Decimal..
[18] Sobre la relación
de Perón con la Igelsia Católica Apostólica
Romana de la Argentina, véase el libro de Lila Caimari: Perón
y la Iglesia Católica, Religión Estado y Sociedad
en al Argentina, Cia Edit. Esacalpe Argentina/Ariel, Buenos
Aires,1995
[19] AMRECI y C,
D.P., Francia, 1946, Caja No. 17, Exp. No 22, Nota 121-R- 1946,
Buenos Aires, 3 de octubre de 1946.
[20] Ibídem,
NARA, R.G. 59, Box 6749, Desclasificado el 5/26/98. Véase
también el documento: “Enclosure No.1 to despatch No.
5731 of July 31, 1946, from U.S. Political Adviser, Berlin”
[21] AMRECI y C,
D.P., Francia, 1946, Caja No 17, Exp.No 22, Buenos aires 20 de enero
de 1947. Charles Lesca Sarralegui nació en Francia y obtuvo
la nacionalidad argentina, fijando residencia en la calle Santa
Fé 1785. Fue inculpado de inteligencia con el enemigo, crímen
de derecho común previsto a la vez por los artículos
75/5, 76/3, 84/4 del Código Federal Francés y por
la jurisprudencia internacional, además de la sentencia del
Tribunal de Nuremberg del 1 de octubre de 1946. Véase: “memorandum
of Conversation” , Secret, Department of State en el
NARA, R.G., Box 6749
[22] Véase
un extracto del prontuario en : AGN – DAE, 4550, Legajo Bormann
[23] Ibídem,
Folder 4
[24] En la posguerra
la División Informaciones de la Presidencia de la Nación
(DIPN) estuvo dirigida por Rodolfo Freude
[25] NARA, R.G.,
Box 6749, Desclasificado el 5/26/98. Informe del Federal Bureau
of Investigation, United States, Department of Justice, Washington
DC, 27 de noviembre de 1946. L´Escat obtuvo pasaporte argentino
con el número 23, le fue entregado el 16 de noviembre de
1944 por el Cónsul de la Argentina en San Sebastián.
Además disponía de la “Cédula de Identidad”
argentina No 2250217, entregada por la Policía Federal en
la ciudad de Buenos Aires el 2 de septiembre de 1938.
[26] ARECI y C,
DP, Caja Suiza, Exp. 3, “Asuntos Varios”. Véase
también: NARA, RG 59, Box 6747, Folder 3
[27] Véanse
en el Exp. “Sumario” las declaraciones de los funcionarios
sobre las tramitaciones permisos de libre desembarco para terceros
y diligenciamiento de expedientes en forma directa. Estas gestiones
eran incompatibles con los deberes de esos funcionarios públicos.
Ibídem, Consideraciones de Carlos Fuldner ante los sumariantes,
Folio 340.
[28] “Sumario”,
Declaraciones de Carlos Fuldner, Folio 181 A, Preg. 5
[29] Ibídem,
Declaraciones de Pablo Diana, Folio 42 A, Preg 5
[30] .- Véase
Ibídem “Sumario Administrativo”; Declaración
de P. Diana.
[31] NARA, R.G.
84, Caja 148. Informe secreto de la Emabajada de Estados Unidos
en Madrid del 30 de enero de 1948
[32] Véase
el caso del Primer Ministro de la Yugoslavia pro-Eje, Milan Stoyadinovich,
un colaboracionista al que de acuerdo al punto VII del Acta Final
de la Conferencia de Chapultepec no debió autorizarse
a inmigrar al país. En marzo de 1947 el “asesor
confidencia” Eugenio Monti de Valsassina eleva una nota al
director de la Dirección de Migraciones, Santiago Peralta,
solicitándole que autorice el ingreso de Stoyadinovich y
el 25 de este mes por la Disposición No 7597 se autoriza
el ingreso “con la documentacion que presenten”.
En 27 de abril de 1947 la Embajada de Estados Unidos envía
a la Cancillería Argentina una Note Verbale solicitando no
se permita su ingreso al país. La gestión del Ministerio
de Relaciones Exteriores y Culto culmina exitosamente. El 13 de
junio de 1947 se anulan los permisos de desembarco acordados a Stoyadinovich,
su mujer y sus hijas por disposición de Peralta. En el mes
de agosto del mismo ano cambia el Director de Migraciones. Monto
de Valsassina se dirige al nuevo Director de la DGM, Pablo Diana,
y solicita que se reconsidere la disposición por la que se
anulo el permiso de desembarco de Stoyadinovich. El 13 de junio
de 1947 Diana deja sin efecto la anulación del permiso de
desembarco para la mujer y las hijas de Stoyadinovich. El 22 de
septiembre de 1947 el “asesor confidencial” Dr. Branco
Benzon envió una nota a Diana en los siguientes términos:
“ El que suscribe, DR. BRANCO BENZON, domiciliado en
French 2590, tiene el agrado de dirigirse al señor Director
solicitándole quiera tener a bien disponer se revea la Resolución
recaída en el Exp. 37902.47 y se autorice la venida al país
del Dr. Milan Stoyadinovich, que se encuentra en la Isla Mauricio.”
El mismo día Diana le otorga el permiso de libre desembarco
a Stoyadinovich “con la documentación que posea”.
Véase en el AMRECI y C, DP, EEUU, Caja 6, Ex. 14, 1947
[33] NARA, Box,
6746, R.G 59, Folder 4 , Decimal Files.
[34] No se han
podido constatar los datos de todos los asesores. Por esto nos limitaremos
a citar las referencias bibliográficas después que
los datos hayan sido debidamente constatados.
[35] AGN, “Sumario”,
Declaraciones de Carlos Fuldner, Folio 181, Preg 5,6 y 7
[36] Ibídem,
Declaraciones de Carlos Fuldner, Folio 182, Preg.8
[37] Ibídem
[38] AGN, “Sumario”,
Declaraciones de Pablo Diana, Folio 60, Preg. 83
[39] Véase
Legajo Bormann, AGN, DAE, 4550
[40] Sobre el ingreso
de Hans Gehrard Bohne véase Holger Meding, Flucht vor Nürnberg?,
Edit. Böhlau Verlag Köln Weimar Wien, Colonia, 1992, Pags
90-92
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