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Ahora bien, ¿cuál es el origen de la fortuna de Boulle?
Su gran ascenso económico provino de su asociación con otro personaje
que ya conocemos, Robert Friedland, el canadiense con residencia
parcial en Australia que fundara Diamond Works, la empresa minera
asociada con la empresa mercenaria sudafricana, Executive Outcomes.
Jean-Raymond Boulle se asoció por primera vez con Friedland para
buscar diamantes en la Bahía de Voisey, en Terranova, Canadá. Pero
su mayor éxito se produjo cuando la empresa conjunta de Boulle y
Friedland, Diamond Fields Resources, Inc., descubrió uno de los
mayores yacimientos de níquel del mundo. En 1995 vendieron la empresa
a la productora de níquel Inco, Ltd., por U$S 3100 millones, reteniendo
Boulle una participación de U$S 145 millones en acciones de Inco.
A partir de entonces, Boulle se concentró en la ya mencionada America
Mineral Fields Ltd. (AMF), el 42% de cuyas acciones (cotizadas en
la bolsa de Toronto) pertenecen a empresas con sede en Luxemburgo
controladas por Boulle. Hacia fines de 1998, intentaba fusionar
AMF con Nord Resources, otra empresa de la que tiene el 28,5% y
que como veremos también estuvo vinculada al conglomerado mercenario
de Executive Outrcomes, esta vez en Sierra Leona.
Pero como ya observamos, el gobierno de los Estados
Unidos no ve con buenos ojos a EO. Este desagrado ya ha tenido consecuencias
prácticas. Según Paul Beaver, un consultor especializado en mercenarios
de la prestigiosa publicación Jane´s, el gobierno de Clinton
forzó al gobierno angoleño a sacarse de encima a los mercenarios
que no gozaban de su aprobación, y a reemplazarlos con otros que
sí contaban con sus bendiciones. Floreció así una empresa con sede
en Bruselas, International Defense and Security Belgium S.A. (IDAS),
que cuenta con una filial en las Antillas Holandesas. El gobierno
angoleño le cedió a esta filial antillana de IDAS el 50% de los
derechos a los diamantes de 36.000 km. cuadrados de monte controlados
por los rebeldes del UNITA. Como dice Forbes, el incentivo
es claro: si eliminan a los rebeldes, los diamantes son suyos. Es
en esta instancia dónde vuelve a aparecer Jean-Raymond Boulle, cuya
empresa AMF ha venido comprando acciones y derechos a ganancias
diamantíferas de la filial antillana de IDAS desde mayo de 1996.
Más aún, según la principal experta en los recursos diamantíferos
angoleños, Christine Gordon, a fin de sortear los múltiples problemas
que su empresa enfrentó en Angola, Boulle negoció una asociación
con el neoyorquino Maurice Tempelsman, íntimo de muchos mandatarios
africanos, gran compañero de Jacqueline Kennedy Onassis hasta su
fallecimiento, acompañante de Clinton a Rusia, Ucrania y África,
importante contribuyente al Partido Demócrata, y uno de los pocos
que ha viajado con el presidente en el Air Force One (1).
- Forbes, 10 de agosto de 1998.
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