ARCHIVOS: Informes de las misiones diplomáticas argentinas sobre la política racista Alemania y los paises de la Europa ocupada (1933-1945)

    Alemania desde el ascenso de Hitler al poder hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial (1933-1939)


Fuente: AMREC, D.P. Alemania, Exp. No. 1, Nota No. 122, Berlín, 29/03, 33

 [El 29 de marzo de 1933, Eduardo Labougle -Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario argentino en Alemania, Austria y Hungrìa-, informa al Ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Carlos Saavedra Lamas, sobre el llamado del Partido Nacional Socialista Alemán al boycot contra los judíos. Transcribe el texto del citado llamado. (N.del C.)]

Nota N° 122 - Con anexos

Berlín, 29 de marzo de 1933.

Señor Ministro:

La copia-traducción acompañada contiene el llamamiento que el Partido Nacional Socialista dirige a todos sus afiliados invitándolos a boicotear los negocios, artículos, médicos y abogados judíos. Dicho llamado está inspirado en propósitos de represalia contra la propaganda de terror extranjera.

La lectura de los once puntos que comprende el mismo, resulta más elocuente que el más vivo comentario.

Fdo.: Eduardo Labougle


Los 11 puntos del llamado al boicot contra los judíos.

1) En cada grupo local de la N.S.D.A.P. deberán formarse de inmediato Comisiones de acción a los efectos de la realización práctica del boicot de los negocios judíos, mercaderías judías, médicos judíos y abogados judíos. Las comisiones de acción serán responsables de que el boicot no afecte a ningún inocente, pero tanto más a los mismos culpables.

2) Las comisiones de acción son responsables por la mayor protección de todos los extranjeros sin tomar en consideración su religión, origen o raza. El boicot es tan sólo una medida defensiva que se refiere exclusivamente a los judíos alemanes.

3) Las comisiones de acción deberán publicar en seguida el boicot mediante propaganda y aclaración. Principio: ningún alemán deberá comprar algo de un judío u ofrecer mercaderías por él y sus representantes. El boicot debe ser general. Deberá ser efectuado por el pueblo entero y herir a los judíos en su punto más sensible.

4) En casos dudosos deberá desistirse de un boicoteo de negocios hasta tanto lleguen instrucciones de la comisión central en Munich. El Presidente de la comisión central es el compañero Streicher.

5) Las comisiones de acción vigilarán severamente a los periódicos en cuanto participen de la campaña de aclaración contra las mentiras judías en el exterior. Si los periódicos no lo hicieran o tan sólo en forma limitada, deberá cuidarse de que sean retiradas de toda casa en que vivieran alemanes. Ningún alemán y ningún negocio alemán deberá publicar avisos en tales periódicos. Deberán ser despreciados como escritos para la raza judía, pero no para el pueblo alemán.

6) Las comisiones de acción deberán, en relación con las organizaciones diversas del partido llevar la propaganda de aclaración sobre las consecuencias de la campaña judía para el trabajo alemán y el trabajador alemán a los establecimientos respectivos e informar a los obreros de la necesidad del boicot nacional como medida en defensa del trabajo alemán.

7) Las comisiones de acción deberán llegar hasta las aldeas más pequeñas a fin de afectar especialmente en el campo a los comerciantes judíos. Como principio deberá llamarse siempre la atención sobre el hecho de que se trata de una medida de defensa impuesta.

8) El boicot no deberá iniciarse en forma aislada, sino de golpe. Se impartirán las disposiciones necesarias a fin de invitar a la población a no entrar en negocios judíos. El comienzo del boicot se comunicará por avisos y por la prensa, etc. El boicot comenzará el día sábado, 1° de abril, a las 10 a.m. en punto y será continuado hasta tanto sea levantado por orden del partido.

9) Las comisiones de acción organizan enseguida reuniones de las masas que deberán llegar hasta las aldeas más pequeñas, para exigir se reduzca a una cantidad correspondiente la ocupación del elemento judío en todas las profesiones en proporción a su número total en la cifra de la población alemana. A fin de aumentar el efecto de la acción, deberá limitarse esta disposición al principio a 3 ramas: a) a los cursos de las escuelas secundarias y superiores, b) a los médicos, c) a los abogados.

10) Las comisiones de acción tendrán asimismo la misión de obtener que cada alemán que tuviera relaciones con el extranjero, empleara las mismas a fin de difundir por cartas telegramas, etc., la verdad, es decir que en Alemania reina la tranquilidad y el orden, que el pueblo alemán no tiene mayor deseo que trabajar en paz y vivir en paz con el mundo entero y que lucha contra la campaña de terror judía tan sólo en su defensa.

11) Las comisiones de acción serán responsables de que toda la lucha se efectúe en el mayor orden y con la mayor disciplina.

Que también en lo futuro no se haga daño alguno a un judío.

Es copia-traducción:

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1933, Exp. No. 1, Nota No. 143, Berlìn, 10/04/33

[El 10 de abril de 1933, Eduardo Labougle, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario argentino en Alemania, Austria y Hungrìa, remite una nota al Ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Carlos Saavedra Lamas, en la que analiza y describe los alcances del "gran día del antisemitismo ". Este dio inicio al boycot a los comercios, abogados y artistas judíos. (N. del C.)

Nota N° 143

Berlín, 10 de abril de 1933.

Señor Ministro:

Habiéndose manifestado en las esferas gubernamentales viva inquietud ante la campaña desarrollada en el extranjero, sobre todo en los países anglosajones, contra las medidas antisemitas adoptadas en Alemania, el gobierno del Reich decidió recurrir a medios violentos para contrarrestar la misma, haciendo uso de medidas de represalias contra los israelitas alemanes.

El “gran día” de antisemitismo fue organizado el 1° de abril del corriente en toda Alemania por el partido nacional-socialista, con el apoyo del gobierno, expresándose que el pueblo alemán tiene derecho de defenderse de los culpables de provocar una falsa opinión internacional contra el régimen actualmente imperante en el Reich.

No cabe duda de que han habido exageraciones acerca de las violencias cometidas por los nacional-socialistas y cierto es que el gobierno ha tratado de moderar el celo de las tropas de asalto hitlerianas, pero, los hechos tal como han ocurrido, arrestos, boicot de las casas pertenecientes a israelitas, exclusión sistemática inmediata de los judíos de la magistratura, del foro, de la administración, de la prensa y de las organizaciones públicas y empresas privadas, son hechos, que negarlos sería faltar a la verdad:

La revolución nacional-socialista triunfante quiere subordinar todos los problemas políticos y sociales a la depuración de la raza, y puede decirse que el antisemitismo en el Reich, no procede de un sectarismo religioso, ni de lucha de clases, sino tiene por objeto eliminar de la actividad nacional todos los elementos que, no siendo de pura raza germánica, han sido asimilados desde hace tiempo por la cultura y vida alemanas, conquistando altas posiciones.

El boicot del comercio israelita comenzó el día 1° de abril a las 10 de la mañana. Por todas partes se veían banderas con los colores negro, blanco y rojo y las de la esvástica hitleriana. En Berlín, lo mismo que en la mayoría de las ciudades alemanas, tropas de los destacamentos de asalto se colocaron en las puertas de los comercios judíos con grandes carteles que decían: “Alemanes defendeos, no compréis en casas judías”, o “Defendeos de la propaganda de atrocidades de los israelitas”. Al mismo tiempo prohibían la entrada a dichos comercios de sus clientes, adornando las vidrieras con inscripciones alusivas. Gran cantidad de negocios han sido afectados por estas medidas, dado que casi todos los grandes Magasins de Berlín son israelitas, lo mismo que la mayoría de los Cafés y Restaurantes. También los carteles antisemitas fueron aplicados en las chapas de médicos y abogados de esa religión.

El boicot contra los comerciantes judíos cesó en la noche del sábado 1° de abril, puesto que el Comité Central, que tiene su sede en Munich, publicó un llamado invitando a sus adherentes a suspender la campaña antisemita hasta el miércoles 5, a la espera de los acontecimientos que ocurrieran en el extranjero. Posteriormente se estimó que la campaña extranjera contra las atrocidades alemanas había disminuido y que, por consiguiente, no era menester continuar con el boicot de los comercios israelitas.

En general la prensa alemana reconoció unánimemente que la campaña antisemita había producido su efecto. Algunos periódicos como el “Deutsche Allgemeine Zeitung” expresaron que la cuestión judía es un asunto estrictamente alemán y que, si el boicot es indispensable del punto de vista nacional, los perjuicios que inflijan a la economía alemana deben ser aceptados como necesarios; puesto que el derecho de existencia de cientos de miles de individuos debe ceder a los derechos del pueblo entero.

Posteriormente se han adoptado ciertas medidas contra diversos profesionales de credo judío. Los abogados israelitas serán en lo sucesivo admitidos en proporción a la población judía sobre el total de la población de Alemania. Como se estima el número de judíos en 565.000, esta proporción es de menos del 1%. Se afirma que el número de abogados israelitas que serán admitidos en la ciudad de Berlín, será tan sólo de 35 sobre un total de 3.500 profesionales, actualmente inscritos en el foro; merma bastante considerable, dado que de esta suma 2.500 eran judíos, gozando algunos de ellos de gran reputación.

Por lo que respecta a los directores de orquesta, el diputado nacional-socialista Hinkel, comisario del gobierno en el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, ha declarado a la Agencia Wolff, que los conciertos de ciertos directores de orquesta israelitas habían sido impedidos, dado que los destacamentos de asalto hitlerianos no podían dispensarles su protección en razón a las tareas más urgentes a que estaban abocados, pero que, en el porvenir, los artistas judíos no estarán impedidos de ejercer su actividad, siempre que se sometan al nuevo régimen y que, por otro lado, los artistas extranjeros podían estar seguros de la hospitalidad alemana.

Se ha comentado en Alemania y en el extranjero que el Ministro de Relaciones Exteriores, Barón von Neurath, presentó una protesta ante el Consejo de Ministros por la acción antisemita que se desarrolla en el Reich y que hasta llegó a amenazar con su dimisión en el caso de que el boicot se continuara cumpliendo en la forma con que había sido anunciado en su origen. Aunque en los círculos políticos se desmiente que el señor von Neurath se haya opuesto a la campaña mencionada, se dice que en compañía del Vice Canciller señor von Papen se dirigió personalmente ante el Mariscal von Hindenburg, significándole la inconveniencia de las medidas decretadas. Se ha propalado también que el Presidente, a quien, en los últimos días se han dirigido muchas solicitudes de parte de numerosas personalidades y asociaciones alemanas, llamó a su lado al Canciller, para recordarle que, de acuerdo con la Constitución, a la cual había prestado juramento, todos los ciudadanos alemanes son iguales ante la ley. Como consecuencia de lo expresado anteriormente y de la intervención de los señores Hugenberg y Schacht, muchas de las modalidades del boicot fueron modificadas. Así, por ejemplo, los Bancos no han sido afectados hasta el presente; se derogó la disposición por la cual se establecía que los comercios judíos debían pagar adelantado dos meses a los empleados cristianos, estando facultados para despedir de inmediato al personal judío. También se comenta que debido a esta intervención, el Canciller, en su calidad de jefe del partido nacional-socialista, ha dado instrucciones restrictivas y sumamente severas al señor Streicher, jefe del Comité de acción antisemita.

Fdo.: Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC, d.p. Alemania, 1933,Exp. 10, Nota No. 42, Berlín, 26/04/ 33

[El 26 de abril de 1933 el Cònsul argentino en Berlìn, Jorge Amuchástegui,  informa al Canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas,  sobre la deportación de un ciudadano argentino por naturalizaciòn. El Cónsul adjunta  una nota de la Policía de Berlín adjudicándole la condiciòn de comunista  por ser socio del Centro Cultural Judío. La nota da inicio a una serie de comunicaciones, incluidas en el expediente "Situación del ciudadano argentino naturalizado Israel Hecht y otros ciudadanos en la misma condición"..[1] N. del C.

Nota N° 42.- M.-

Berlín, 26 de Abril de 1933.

Reservada

Obj.: Deportación del Sujeto Lázaro Grünbaum.

Excelentísimo Señor Ministro:

Tengo el honor de dirigirme a V.E. adjuntando la fiel traducción de la nota Nº I 2c G.91.32. de fecha 22 del corriente, recibida del Presidente de Policía de esta Capital.

El citado Lázaro Grünbaum reside en Berlín desde el año 1925, es de profesión zapatero con casa de comercio instalada en esta ciudad en la calle Straussberger Strasse N° 40 y posee el pasaporte dado por esta oficina consular bajo el N° 09.211 (N° 69), Serie C., el día 28 de Noviembre del año 1932.

Como el texto de la traducción adjunta lo indica, se ha comprobado que el citado Grünbaum es un miembro activo del partido comunista por lo cual la autoridad policial lo ha expulsado del territorio alemán, siguiendo la misma táctica adoptada con todos los ciudadanos extranjeros residentes en este país, que desarrollan actividades comunistas.

Grünbaum solicitó pasaje de repatriación a la República, que le fue denegado por el suscripto, pero de acuerdo a sus propias manifestaciones, sería muy probable que intentara regresar a la República Argentina sin conocimiento de esta oficina consular, pues allí posee parientes que le han prometido protegerlo.

Pongo este hecho en inmediato conocimiento de V.E. con el objeto de que se tomen las medidas que sean oportunas contra este ciudadano naturalizado.

Fdo.: Jorge M. Amuchástegui

 

Corresponde a la Nota N° 42.- M.

Traducción.

El Presidente de Policía.            Sección I.

Asunto: I 2 c G.91.32.            22 de abril de 1933.

Refiriéndome a la entrevista tenida con Ud. el 20 de Abril de 1933, me permito comunicarle respetuosamente que, relacionado con el ciudadano argentino Lázaro Grünbaum, nacido en Petrikow, el 14.11.1897, domiciliado en Berlín, Straussbergerstrasse 40, —según las averiguaciones practicadas por este Departamento—, se trata de una persona que aparentemente simpatiza con los fines comunistas. Como se ha averiguado, es Grünbaum socio del Centro Cultural Judío. En ocasión de una “razzia” efectuada en dicho Centro el 23 de Noviembre de 1932, ha sido detenido por la Policía. El Centro Cultural Judío es una organización agregada al partido comunista y representa una unión de personas extranjeras que persiguen fines comunistas radicales, o sean, subversivos.

Por este motivo y a base de su actividad y carácter subversivo, Grünbaum ha sido expulsado de este país.

Por autorización:

Por autorización:

(firmado) firma ilegible.

Hay un sello redondo de la Policía que dice: Presidencia de Policía, Sección I.

Es traducción fiel y auténtica.

Berlín, 26 de Abril de 1933.

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1933, Exp. 9, Nota No 172, Berlin, 28/04,33

[El 28 de abril de 1933, el Envíado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario argentino en Alemania, Eduardo Labougle, envía una nota al Ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina, Carlos Saavedra Lamas, en la que analiza las demandas de los ciudadanos argentinos que se ven afectados por la polìtica racista en Alemania. A su vez, hace consideraciones sobre la acción a seguir en estos casos .( N. del C.)

Nota N° 172

Berlín, 28 de abril de 1933.

Señor Ministro:

Por segunda vez me toca actuar en Alemania en circunstancias graves, mas bien interesantes

La primera, cuando la gran conflagración mundial, en la cual nos correspondió desempeñar un discreto pero bien honroso cometido. La neutralidad argentina en aquella época es y será en nuestra historia diplomática, una comprobación real de independencia y alta comprensión de las conveniencias nacionales.

Hoy no hay propiamente guerra, pero el mundo se encuentra, si posible, más conturbado que en los nefastos años en que los pueblos trataron de aniquilarse, en medio de grandes padecimientos.

Quebrados, también, los principios antiguos morales que fueron su sostén, parecería que todo tiende a transformarse y esa transformación en todas las actividades y en todos los órdenes nos impone contemplar nuestras responsabilidades, ponernos en armonía con las circunstancias e imperativos presentes.

Quiero hablar de un asunto concerniente a la población, que representa uno de sus aspectos en el amplio campo de las reformas a introducir.

Nuestra Constitución Nacional, tantas veces loada, ha burilado en letras de oro aquello de que los beneficios que ella consagra son “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”

Pero en tiempos en que se sancionó la Constitución, las condiciones del mundo eran bien diferentes. Los pueblos trataban de compenetrarse; había cierta liberalidad en sus relaciones. Nosotros necesitábamos brazos, necesitábamos hombres que fueran a ayudarnos a horadar nuestra tierra; era indispensable proveer al mundo la parte de pan que podíamos enviarle, en paz y buena inteligencia con todos.

Ahora no sucede lo mismo. En todos los países se van cerrando paulatinamente las fronteras para nuestras exportaciones; nuestros productos nobles ya no son recibidos como antes. Tampoco necesitamos momentáneamente aumentar el número de brazos; lo que hoy requerimos es argentinizar la vida, tal cual hacen los demás países en su egoísta carrera ultra-nacionalista, si no queremos exponer, por idealismo, la realidad de las cosas. Aquí, p.e. se trata de negar la colaboración de todo elemento extranjero.

La perturbación, la crisis es ley que caracteriza el momento. De todas partes llega la queja. En todas partes se toman medidas de defensa, medidas de profilaxis económica y social. En el último aspecto finca el asunto a tratar. Deseo hablar, como he dicho precedentemente, de ciertos aspectos de nuestra población; de los ciudadanos por naturalización.

Resulta, según lo que me dice la experiencia de las últimas décadas, que la mayor parte de los ciudadanos argentinos que promueven o producen dificultades en los países en que se encuentran, no son nativos, casi todos son naturalizados. Se trata de nacionales que recuerdan entusiásticamente su condición de tales cuando así conviene a sus intereses. Han vivido muchos años sin acordarse de la tierra de adopción. Llega una guerra, entonces sí apelan a la segunda o tercera patria.

Llega una revolución, es indispensable que el Cónsul o el representante diplomático del lugar le haga respetar en su carácter de ciudadano. Sobreviene, como ahora, una persecución de razas, ahí están otra vez los decididos y sinceros ciudadanos...

Yo me pregunto, Señor Ministro, ¿s esto serio? ¿Es acaso razonable que la carta de ciudadanía tan fácilmente adquirida y en la mayor parte de los casos olvidada, u obtenida con aviesos propósitos, sirva de escudo para comprometer las relaciones amistosas del país? ¿Es justo, es equitativo que un gobierno defienda en un tercer país cualquiera situación incómoda creada a un sujeto nacido en el exterior, que apenas sabe —en muchísimos casos— el idioma nacional y ningún arraigo tiene con el país de adopción; es justo, digo, que el prestigio, que la influencia de la Nación deba arriesgarse y hasta provocar conflictos cuando se trata de una persona en semejante situación? ¿Es justo que continúen registradas como argentinas personas que no tienen el propósito de regresar a la República y que han establecido nuevamente su residencia en el país de origen?

A mi juicio, debe diferenciarse entre el ciudadano nativo y el de conveniencia. Debemos reaccionar ante semejante política que nada bueno puede acarrearnos en la grave situación por que pasa el mundo.

He leído en los periódicos de Buenos Aires, hace algunas semanas, que la Cámara Federal habría confirmado un fallo del inferior según el cual se retiraba la carta de ciudadanía a un sujeto ruso dedicado a actividades comunistas.

Y mientras no haya una sentencia que así lo ordene, ¿deberán los Cónsules y representantes diplomáticos argentinos comprometer o usar de su influencia para defender a los numerosos “ciudadanos” que especulan con sus pasaportes afiliándose a los extremistas, a los disolventes, a los destructores del actual orden de cosas?

Son estos interrogantes graves, en mi sentir, que debieran resolverse contemplando el momento en que vivimos.

Lamentando haberme extendido más de lo que había pensado, aguardo la respuesta que V.E. se digne darme sobre estos particulares.

Fdo.: Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, Exp. 10, Nota No 146, Buenos Aires, 14/06/33

Nota 246

Buenos Aires, junio 14 de 1933.

Señor Ministro:

Tengo el agrado de acusar recibo de la nota de V.E. N° 17 de abril 28 ppdo. en la que trata de las dificultades que promueven en el orden establecido en los países extranjeros, personas ajenas al ambiente local, entre las que se encuentran ciudadanos argentinos por naturalización, los que al encontrarse en dificultades acuden a los representantes diplomáticos o consulares argentinos en demanda de protección.

Este Departamento se ha impuesto debidamente de la comunicación que contesto y con relación a la jurisprudencia concerniente a la aplicación de la ley de ciudadanía a que V.E. alude, considera conveniente que con el fin de evitar en lo posible las consecuencias derivantes de la actitud de esos ciudadanos, los representantes diplomáticos y consulares remitan los antecedentes que permitan individualizar a tales ciudadanos argentinos por naturalización que se dedican a actividades contrarias al orden social a fin de pasarlos al Ministerio de Justicia a sus efectos.

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, Exp. No 10, Nota No 57-M-, Berlín, 27/05/33

[Al recibir información de fuentes periodísticas argentinas sobre las gestiones tendientes a eximir del cumplimiento de algunas formalidades para inmigrar al país, a los "israelitas alemanes” que se declaran perseguidos", el cónsul argentino, Jorge Amuchástegui, envió una nota a la Cancillería alertando sobre el "peligro que podría sobrevenir". (N. del C.)

Nota N° 57.- M.-

Berlín, 27 de Mayo de 1933.

Obj: S/ gestión de centros israelitas.

Reservada

Excelentísimo Señor Ministro:

En la información telegráfica que llega a esta oficina consular por intermedio de la agencia del diario “La Prensa”, en París, he leído la siguiente información:

  “Actualmente se gestiona ante las autoridades nacionales la entrada al país de una gran cantidad de israelitas alemanes, que se declaran perseguidos en su país de origen. Las gestiones tienden a obtener la exención del pago de derechos y del cumplimiento de las formalidades establecidas por las leyes vigentes.”

Dada la importancia de estas gestiones que pretenden obtener la exención del cumplimiento de las formalidades establecidas por las leyes vigentes de inmigración, me apersoné inmediatamente a S.E. el Señor Ministro Argentino en esta Capital manifestándole el peligro que podría sobrevenir si se accedía a estas pretensiones, desde que obraban en mi poder antecedentes que confirman las actividades comunistas de centros e instituciones israelitas en este país.

Presenté también a S.E. el Señor Ministro el original de una reciente comunicación recibida de la Policía de esta Capital cuya fiel traducción remití a V.E. con Nota N° 42.- M. de fecha 26 de Abril próximo pasado.

S.E. el Señor Ministro Dr. Labougle consideró oportunas mis observaciones y, en el deseo de evitar que sea sorprendida la buena fe de nuestras autoridades de inmigración, manifestome que telegráficamente pondría estos hechos en conocimiento de V.E. en la esperanza de que fueran tenidos en consideración al tratarse este asunto que afecta al cumplimiento y defensa de nuestras leyes.

Fdo.: Jorge M. Amuchástegui

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 Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1933, Nota No 418, Berlín, 12/09/33

[El 12 de septiembre de 1933 el Enviado Extraordinario en Berlín, E. Labougle, informa al Canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas, sobre la disolución de la "sección de higiene nacional" del partido Nacional Socialista alemán y sobre su institucionalización como agencia del estado con el nombre de "Consejo de expertos de la higiene publica". El diplomático incluye también algunas declaraciones de funcionarios  alemanes  sobre la política racial y el "problema judío". N. del C.

Nota N° 418

Berlín, 12 de septiembre de 1933.

Señor Ministro:

Tengo la honra de informar a V.E. que la sección de higiene nacional del partido nacional-socialista acaba de ser disuelta y transformada en un organismo de Estado llamado “Consejo de expertos de la higiene pública”, presidido por el Dr. Gerard Wagner de Münich. Las autoridades del Reich y los Estados quedan invitadas a ponerse en comunicación con este nuevo servicio público, antes de tomar decisiones definitivas en materia de higiene.

En el primer curso de estudios prácticos de higiene de la raza que han seguido 84 médicos en Egendorf (Thuringia), el Dr. Aster director de la oficina de la raza de ese Estado ha declarado lo siguiente:

            “Garantizando de una manera suficiente la procreación de hombres hereditariamente sanos, de origen ario, y purificando el torrente de la vida nacional de predisposiciones mórbidas y extranjeras, Adolfo Hitler será él “criador” del pueblo alemán y por lo mismo el más grande hombre de estado de todos los tiempos y de todos los pueblos. El salvará al mundo germánico del cual Alemania es la conciencia y el corazón.”

Por otra parte en una gran reunión de la “Asociación de médicos alemanes” el Consejero Ministerial Contu, del Ministerio prusiano del Interior, ha declarado lo siguiente:

            “Si se considera la cuestión del envenenamiento de las razas en nuestra Alemania bajo el punto de vista del problema judío, uno se ve obligado a constatar con aflicción que no solamente en la nobleza y en la burguesía se ha infiltrado sangre judía sino también en la obrera proveniendo de origen oscuro. La única clase social que se ha mantenido casi intacta es la clase paisana.”

Este consejero anunció, por otra parte, que el Ministerio del Interior del Reich preparaba el estatuto general del cuerpo médico basado en el principio de autoridad, añadiendo la necesidad existente de que el cuerpo médico practicase más los sports y adoptase un nuevo género de vida.

Para terminar el Dr. Gross, jefe del servicio de “propaganda para la política de raza y repoblación”ha declarado que el médico alemán tenía tres problemas esenciales para resolver, a saber: la mezcla de razas, la limitación de los nacimientos y la “decadencia cualitativa” del pueblo alemán.

Fdo.: Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1933, Nota No 463 –M-, Berlín, 6/10/33

[El 6 de octubre de 1933, Eduardo Labougle, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la Argentina en Alemania, envía una nota a la Cancillería argentina en la que transcribe algunos párrafos de las declaraciones de Goebbels -Ministro de Propaganda del Reich- a la prensa internacional. Entre los temas referidos  "el  problema  judío" ocupa un espacio central. (N. del C.)

Nota N° 463

Berlín, 6 de octubre de 1933.

Señor Ministro:

El Ministro de Propaganda del Reich, Doctor Goebbels, ha recibido en Ginebra a los representantes de la prensa internacional y les ha formulado las declaraciones que, en resumen, transcribo a V.E. por creerlas de interés.

            “El Estado nacional-socialista, ha dicho, ha sido constituido legalmente y se apoya sobre las enormes masas populares que al fin han tenido ocasión de manifestar su voluntad. Ha salvado a la Europa del marxismo y del comunismo y ha impedido la desaparición de la civilización occidental.

            “La organización interna de Alemania se ha hecho sin resistencias, y el pueblo alemán, tiene fe en su Gobierno que no es tan antidemocrático como se cree, pues no hace sino ejecutar las voluntades del pueblo.

            “Nosotros no gobernamos, ha insistido, no contra el pueblo, ni sin él. Somos solamente los ejecutores de su voluntad.”

Luego se ha ocupado del problema judío.

Reconoció que al principio de la revolución se cometieron en Alemania actos reprensibles por elementos incontrolables. Pero esto se explica por el hecho de que antes de la llegada al poder de los nacional-socialistas, los judíos dominaban la prensa, la literatura, el teatro y el cinematógrafo. Ellos proporcionaban en las grandes ciudades, por ejemplo, Berlín, el 75 por ciento de los médicos y de los abogados. Creaban la opinión pública, ejercían una influencia decisiva en la Bolsa y tenían bajo su tutela el Parlamento y los partidos.

Procediendo legalmente en la cuestión judía, el Gobierno alemán ha elegido el medio más humano y más leal.

El Dr. Goebbels aprovecha la ocasión para desmentir lo que él califica de “leyendas de atrocidades”que se han hecho correr en el extranjero.

Protestó también contra el reproche de que la nueva Alemania persigue una política de expansión moral que no es sino la preparación para una política futura de expansión política.

            “El nacional-socialismo, añadió, es un fenómeno típicamente alemán. No es un artículo de exportación. Pero pedimos que se respete los esfuerzos que hemos emprendido para dominar la crisis por nuestros propios medios y a nuestro provecho.

            “La sola cosa que la joven Alemania debe arreglar con el mundo es la cuestión de su existencia nacional.

            “En este punto, Alemania busca de obtener una posición durable que, lejos de eludir los problemas, los encare fríamente. La miseria que sufre Europa es demasiado grande para permitirnos, todavía hoy, cerrar los ojos sobre sus causas y renunciar a aclarar sus repercusiones inevitables. Todo esto no tiene nada de común con la revancha y la guerra. Sería útil que estas dos palabras desaparecieran completamente de las relaciones entre las naciones. Alemania tiene una necesidad de paz más urgente que cualquier otro país para poder resolver su crisis económica. El Canciller del Reich ha hecho, él mismo, la guerra y se puede creer en su sinceridad cuando afirma la voluntad de paz de Alemania. 

            “Pero Alemania tiene derecho a pedir que pueda como las otras naciones poseer medios de defensa para asegurar su seguridad nacional.

            “Alemania emplea toda su fuerza en combatir la desocupación y en devolver la felicidad y el bienestar. Pero está también decidida a colaborar de la mejor manera y sin restricciones con las otras naciones para la solución de los grandes problemas. Pero para que esta colaboración sea posible hay que no impedir a una nación el respirar libremente y dividir para siempre el mundo en dos campos, a saber, el de los vencedores y el de los vencidos.

Por el fin el Dr. Goebbels ha declarado que “la joven Alemania puede ofrecer al mundo un elemento de estabilidad, un centro de orden y de autoridad seguras.”

Terminó imitando a “Todos los que tienen buena voluntad a unirse en la noble intención de atenuar las preocupaciones de las naciones y a establecer el bienestar general, estando Alemania dispuesta, de todo corazón a colaborar en favor de la paz europea.”

Se acompaña con la presente un ejemplar de la revista “Völkerbund” (sociedad de naciones), N° 73, en la que se transcribe íntegro, en idioma alemán, el discurso del Dr. Goebbels.

Fdo.: Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1933, Exp. 10, Nota No. 141 – M-, Berlín, 4/12/33

[El 4 de diciembre de 1933, el Cónsul Jorge Amuchástegui envía al Canciller, Carlos Saavedra Lamas una copia de la nota remitida oportunamente, a la Dirección General de Inmigración. Se relaciona con el otorgamiento de  permisos de desembarca. A su vez, le comunica que nuevamente ha sido denegada la visa solicitada para un ciudadano argentino por naturalización. (N. del C)

Nota N° 141. M.

Remitir copia a la Dirección de Inmigración

Berlín, 4 de Diciembre de 1933.

Reservada

Excelentísimo Señor Ministro:

Tengo el honor de remitir a V.E. una copia de la Nota que en esta fecha dirijo a la Dirección General de Inmigración, relacionada con los permisos de desembarco que ella otorga.

Del texto de la misma podrá deducir V.E. que en esta jurisdicción se ha hecho necesario un más minucioso control, como así lo manifiesto en la misma, y a este respecto he de agradecer a V.E. si se dignara ordenar que fuera remitida a la Dirección General de Inmigración, por medio del Ministerio de Agricultura, una copia de cada una de las comunicaciones que a este respecto dirigí a V.E. con el objeto de que ese Ministerio tome nota de las mismas, en caso de que pudieran servir de antecedente para los casos que en adelante pudieran presentarse.

 

Fdo.: Jorge M. Amuchástegui

 

Nota N° 716 - V - (Adjunta)

Berlín, 4 de Diciembre de 1933.

Obj.: s/Otto Wünsche. Permiso de desembarco.

Reservada

 

Señor Director General:

Cumplo con el deber de comunicar a V.S. que me he visto obligado a negar la visación que el sujeto Otto Wünsche, esposa Paula Moses e hijo Pedro, solicitan de este Consulado de acuerdo con el permiso de desembarco exp. N° 84.644-33, Nota N° 8060, expedido por esa Dirección General el día 13 de octubre próximo pasado.

La Policía de esta Capital en nota N° III B 1. W.70/33, de fecha 28 de noviembre ppdo., me comunica oficialmente que el sujeto Otto Wünsche ya en el año 1931 fue sorprendido como participante en demostraciones comunistas y ha sido condenado a prisión por estos motivos.

Fácil es de justificar por lo tanto el temperamento seguido en este caso, desde que este elemento pertenece a los que actualmente buscan radicarse en países como el nuestro, en donde esperan poder desarrollar sus ideas políticas con mayor libertad.

En esta oportunidad considero de mi deber manifestar a V.S. que con fecha 26 de abril del corriente año, adjunto a la nota N° 42.-M. remití a S.E. el Señor Ministro de Relaciones Exteriores y Culto una traducción fiel de una comunicación oficial recibida de la Presidencia de la Policía de Berlín en la que se comunicaba que sociedades de cultura judías radicadas en esta Capital eran verdaderos centros comunistas y que bajo diferentes nombres de centros culturales disfrazaban sus verdaderas actividades políticas.

Así fue que, posteriormente, al tener conocimiento el suscrito de que los centros israelitas de la Argentina habían solicitado exención del cumplimiento de las formalidades establecidas por la Ley de Inmigración, me apersoné urgentemente a S.E. el Señor Ministro Argentino en esta Capital, rogándole que por vía telegráfica pusiera en conocimiento del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto este importante dato para evitar que se accediera, en lo posible, a la pretensión de estos centros israelitas y, poder así efectuarse aquí y en nuestra República el control necesario para evitar la entrada al País de elemento indeseable. El Señor Ministro Argentino, al tomar nota de esta importante comunicación consideró oportuno satisfacer mi pedido y telegrafió inmediatamente al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto trasmitiendo el texto de la misma.

Pocos días después tuve conocimiento de que el S. Gobierno no había accedido a lo solicitado por los centros israelitas.

He notado que durante estos últimos meses la Sección “Permisos de Desembarco” de esa Dirección a su digno cargo ha otorgado permisos con cierta liberalidad, como en el presente caso y, a personas que, más del 95 por ciento, son israelitas.

Fdo.: J. M. Amuchástegui.

Es copia

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Fuente: AMREC, D. D. Alemania, 1934, Exp. No 32, “Memoria Anual” de 1933

[El 28 de febrero de 1934  Eduardo Labougle envía la “Memoria Anual” correspondiente a su gestión del año 1933, a cargo de la Legación Argentina en Berlín. En ella realiza un extenso análisis de los hechos que le tocó presenciar e informar, entre estos la "campaña antisemita",  incluida en los acápites  "La crisis política ",  y el "Antisemitismo", de la referida “Memoria”.[2](N. del C)

memoria correspondiente al año 1933

Indice [*]            Páginas:

[Generalidades]

Relaciones Argentino-Alemanas 

Política Interna

      La crisis política 

      Los nacionales-socialistas en el poder

      Disolución del antiguo Reichstag 

      Suspensión de garantías constitucionales

      Elecciones del 5 de marzo  

      El nuevo Reichstag   

      Antisemitismo

     Reforma política        

     Ley de protección del Pueblo y Estado  

     Día del Trabajo Nacional     

     Disolución de Sindicatos  

     Intervención en las cooperativas

     Control de la industria 

     Confiscación de los bienes comunistas     

     Contra socialistas     

     Medidas contra los nacionalistas         

     Programa de 1932 

     Concordato con la Santa Sede

      Promulgación de leyes 

      Protesta por la política frente al Austria

      Plebiscito del 12 de Noviembre   

      Fusión del partido y el Estado  

      Conflicto religioso

1 al 3

3 al 5



5 al 6

6

6 al 7

7 al 8

8 al 9

9 al 10

10 al 12

12 al 13

13 al 14

14

14 al 15

15

15 al 16

16

16

16 al 17

17 al 18

18 al 19

19

19 al 20

20 al 21

21

21 al 22

 

* El presente Indice se elaboró tomando como modelo el realizado por el Embajador Eduardo Labougle para la Memoria del año 1938.]

Nota N° 116

Berlín, 28 de febrero de 1934

Señor Ministro:

Cumplo con el honroso y grato deber de elevar a V.E. la Memoria correspondiente a la representación de mi cargo por el año 1933.

Memoria 1933

Ha transcurrido un lapso trascendental en la historia no sólo de Alemania sino de todo lo concerniente a la vida europea.

Son tantos y tan diversos los acontecimientos de 1933, que la proximidad de los mismos no nos ofrece todavía perspectivas suficientes para poder abarcarlos en toda su amplitud.

La conturbación alemana está en pleno desarrollo. Aún cuando las finalidades pueden vislumbrarse, los medios y procedimientos no están definitivamente ajustados.

Por tal razón, en vez de pretender juzgar los acontecimientos y arriesgar opiniones por hoy inocuas, he preferido dejar hablar a los hechos con la elocuencia convincente de las realidades, porque al conocerse los mismos resulta más sencillo explicarse las causas o razones que los impelen.

De ahí que la tarea de la representación a mi cargo ha sido seguir los sucesos con espíritu objetivo, tratando de trasmitir la impresión de los mismos; tal cual se han ido produciendo o desenvolviéndose.

Desde ya se desprende, sin embargo, algo evidente: Alemania, al borde de una situación económica insostenible, se encontró ante el dilema de someterse, llegando a la bancarrota, o rebelarse rehaciendo el espíritu patriótico y desligándose en todo lo posible de sus compromisos pasados.

A través de los conocimientos de los últimos lustros, esa lucha espiritual interna y externa iba tomando proporciones cada vez más airadas. De problema político-internacional en un principio, se fue convirtiendo en problema sociológico. La revolución flotaba en todos los ambientes. Llegó el momento en que los dirigentes no podían más contra las fuerzas de las cosas. Los gobiernos se sucedían y cuanto mayores eran las exigencias extranjeras y mayores también los padecimientos populares, sumidos los ciudadanos del Reich en el torbellino de la crisis mundial, mayores eran las posibilidades de aunar voluntades dispuestas a tentar el mejoramiento de la situación.

El Gobierno del Canciller von Papen, enérgico, autoritario y antiparlamentario, fue o significó el primer golpe asestado con crudeza al régimen preexistente. Papen quiso o pretendió hacer la revolución desde arriba, con las clases superiores, y debió ceder ante las realidades, ante los anhelos de la mayoría popular. Vino el gabinete del General von Schleicher, quien inclinándose algo hacia la izquierda, se propuso formar un gobierno militar-social, de grupos y de castas. Este cayó, igualmente, pues su origen había sido urdido en las altas esferas. La masa se imponía cada día más ante las necesidades crecientes; era ella la que dominaba. Las legiones de sin trabajo y los jóvenes, exigían, al par que el resto del pueblo, escaso de recursos, se formara un gobierno representativo de sus intereses inmediatos, capaz de cumplir las promesas de dar pan y trabajo; de liberarse de los tratados que sujetaban su vida, y de rehacer la fuerza económica del Reich.

En esa lucha interna, el partido nacional-socialista se había mostrado el más fuerte, no obstante pasajeras fluctuaciones. El liberalismo y el socialismo no habían respondido a la confianza que en ellos había cifrado el pueblo alemán, a su tiempo, en horas semejantes. De ahí que resultó una necesidad incontrovertible la entrega del poder a los nacionales-socialistas, dirigidos por Hitler.

Las siguientes páginas nos darán un mero resumen sobre parte de lo informado al Ministerio durante el año fenecido. Ellas contendrán una idea de lo mucho ya hecho por los nuevos gobernantes en los distintos campos de las actividades sociales, políticas, comerciales, económicas, financieras e internacionales. Todas las medidas representan una gran experiencia, cuyos resultados sólo nos dirá el futuro, según las consecuencias que puedan alcanzarse. (...)

 

POLITICA INTERNA      

La crisis política

1933 quedará grabado en la historia alemana en forma imperecedera. El advenimiento al poder del partido nacional-socialista y la constitución del Tercer Reich, ha sido el acontecimiento político de mayor trascendencia después de la caída del Imperio, por las consecuencias que el mismo provocara: el cambio completo de una organización secular, que había resistido, en parte aún, a la catástrofe que para los países de Europa Central representaba su condición de vencidos en la última gran guerra.

La acción desplegada por el partido nacional-socialista desde su ascensión al poder, —combativa, sistemática y enérgica—, ha operado tal vuelco en el armazón político, administrativo, económico, financiero y cultural del Reich, que nada ha resistido a su empuje demoledor de lo existente, arrasando los partidos consagrados por largas tradiciones, quebrando el parlamentarismo; efectuando la unidad del Reich, siempre afectada por exigencias locales. Ha disuelto los sindicatos de las imponentes asociaciones obreras, núcleo poderoso del proletariado alemán. Ha efectuado una campaña antisemita que ha asombrado al mundo, por la audacia y firmeza con que fue encarada; lucha abierta, sin desmayos, contra un enemigo que desempeñaba rol esencial en la crisis general que asola actualmente a la humanidad. (...)

Antisemitismo

Habiéndose manifestado en las esferas gubernamentales viva inquietud ante la campaña desarrollada en el extranjero, sobre todo en los países anglosajones, contra las medidas antisemitas adoptadas en Alemania, el gobierno del Reich decidió recurrir a medios violentos para contrarrestar la misma, haciendo uso de represalias contra los israelitas alemanes. El 1° de abril se organizó el llamado “Gran día del antisemitismo” celebrado en toda Alemania por el partido nacional-socialista, apoyado por el Gobierno, dándose como justificativo que el pueblo alemán tenía derecho de defenderse de los culpables de provocar una falsa opinión internacional contra el régimen imperante del Reich.

La revolución nacional-socialista se propuso subordinar todos los problemas políticos-sociales a la depuración de la raza, y, puede decirse, que el antisemitismo en Alemania, no procede de un sectarismo religioso, ni de la lucha de clases, sino que tiene tan sólo por objeto eliminar de la actividad nacional a los elementos que, no siendo de pura raza germánica, han sido asimilados desde hace tiempo por la cultura y vida alemana, conquistando altas posiciones.

Han existido sin duda exageraciones sobre las violencias cometidas por los nacionales-socialistas, habiendo tratado el gobierno, en lo posible, de moderar el celo de las tropas de asalto hitlerianas, pero, el boicot al comercio israelita realizado el 1° de abril, los arrestos, exclusión sistemática inmediata de los judíos de la magistratura, del foro, de la administración, de la prensa y de las organizaciones públicas y empresas privadas, demuestran que dicha acción ha sido considerada por el Gobierno como indispensable bajo el punto de vista nacional, por estimar que el derecho de existencia de cientos de miles de individuos que habían conquistado altas posiciones, debían ceder ante las exigencias del pueblo en general.

Con ese propósito, el 7 de abril, se sanciona la ley por la cual se estatuye la necesidad de ser ario para ocupar un cargo en la administración del Reich, debiendo ser considerada como tal toda persona cuyos antepasados, padres y abuelos, no sean raza judía. Dicha disposición no rige para los antiguos funcionarios que han tomado parte en la guerra, padres o hijos de víctimas de la misma, así como tampoco para aquellos que han ingresado en la administración pública antes del 1° de agosto de 1914. Los que no pertenecen a esa última categoría, tienen que probar que poseen las condiciones requeridas, presentando sus documentos militares, actas de nacimiento de sus padres, etc. En caso de duda sobre el origen del interesado, se solicitará el peritaje de los expertos racistas del Ministerio del Interior. Igualmente, por esa ley, todo funcionario debe indicar el partido político al cual pertenece, debiendo ser declarados cesantes los que forman te del partido comunista. (...)

Programa de 1932

A los cinco meses de encontrarse en el poder, el partido nacional-socialista realizaba casi en su integridad, el programa de 25 artículos, elaborado en 1932 por sus líderes, quebrando así todas las resistencias que se habían opuesto antes a su carrera vertiginosa y triunfante.

Dicho programa había reclamado la supresión de los tratados de Versailles y de Saint Germain; la reunión de todos los alemanes en una poderosa Nación unitaria, no reconociéndose como ciudadanos del Reich sino a aquellos de pura sangre alemana excluyendo a los orígenes semita; preconizaba el combate al sistema parlamentario, prescribía, en el orden social, el trabajo, como primer deber de todo ciudadano, abogaba por la abolición de las rentas obtenidas sin refuerzo personal; la supresión del servicio de hipotecas; la municipalización de los grandes comercios; la reforma agraria adaptándola a las necesidades nacionales; la expropiación sin indemnización de la tierra cuando sirve a intereses comunes; la supresión del ejército de reclutas y su reemplazo por otro popular; la creación de una poderosa autoridad central en el Reich, etc. etc. ...

Ya en el mes de julio, la exclusión de los judíos de las funciones públicas era un hecho incontestable; la supresión del sistema parlamentario no admitía dudas; la disolución de los partidos hostiles al régimen imperante se iba operando rápidamente; el servicio de trabajo obligatorio estaba en vías de organización; la creación de una poderosa autoridad central se había ya cumplido por la limitación de los poderes de los Estados ante el Reich unificado. Quedaba muy poco a realizar, habiendo vencido el Gobierno los numerosos obstáculos que se estimaban insalvables.

Y en el orden exterior, Alemania se retiraba de la Conferencia del Desarme y de la Liga de las Naciones.

Fdo.: Eduardo Labougle.

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1935, Exp. N 1, Nota No 414, Berlín, 20/08/35

[El Embajador E. Labougle informa -el 20 de agosto de 1935- al Canciller argentino Carlos Saavedra Lamas sobre la constitución de  un "ghetto intelectual y artístico". Se trata de una "asociación judía", creada y dirigida por el Estado alemán. Esta institución "reunirá a todas las asociaciones culturales de judíos". (N. del C.) 

Nota N° 414

Berlín, 20 de agosto de 1935.

Señor Ministro:

A título informativo tengo la honra de informar a V.E. sobre la constitución en Alemania, de un “ghetto” intelectual y artístico.

El Comisario de Estado Hinkel, encargado por el Ministro de Propaganda, Dr. Goebbels de vigilar las actividades artísticas de los no-arios, ha decidido de acuerdo con la policía política, la fundación de una asociación judía que reunirá a todas las agrupaciones culturales de judíos. La sede de esta asociación estará en Berlín. Todas las agrupaciones judías, con excepción de las escuelas y de las comunidades de culto, deberán inscribirse en la asociación central antes del próximo 15 de septiembre y estarán colocadas bajo la dirección de un comité designado por el comisario Hinkel. Sólo los no-arios podrán ser miembros de la nueva organización.

La asociación no podrá hacer uso para ninguna manifestación, de artistas judíos que no formen parte de la organización. Todas sus reuniones serán estrictamente privadas. Los locales de las agrupaciones judías, si fuera posible, deberán alquilarse o comprarse a no-arios. Los billetes de teatro, de conciertos o de conferencias organizadas por las agrupaciones judías sólo podrán venderse a los miembros de la asociación.

Durante las reuniones organizadas por la asociación, no podrá dirigirse ningún ataque, cualquiera que sea su forma, contra las instituciones del Estado nacional-socialista.

De fuente oficial se declara que las directivas del comisario de estado Hinkel “abren nuevas y numerosas posibilidades a los artistas no-arios en el cuadro de su propia vida cultural y artística”.

Saludo al Señor Ministro con mi más alta y distinguida consideración.

Fdo: Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC; D.P. Alemania, 1935, Exp. No. 9, Berlín, 18/09/35

[El 18 de septiembre de 1935, el Secretario de la Legación en Berlín, Manuel Rubio, envía al Canciller argentino Carlos Saavedra Lamas  una nota en la que analiza  una ley - cuyo texto adjunta, no se incluye en esta selección - sancionada en Nuremberg, "concerniente a la lucha antisemita". Se trata de la ley de "protección de la sangre y el honor alemán", que restringe diversos derechos y actividades a la población judía. (N. del C.)

Nota N° 456

Berlín, 18 de septiembre de 1935.

Señor Ministro:

Tengo la honra de remitir a V.E., adjunto a la presente, una ley del Gobierno del Reich promulgada en Nuremberg el 15 de los corrientes, concerniente a la lucha antisemita, destinada a la “protección de la sangre y del honor alemán”. Por el parágrafo 1°, inc. 1 de esta ley se prohíben los matrimonios entre judíos y ciudadanos alemanes o de razas afines y se establece que los contraídos en el extranjero —con el fin de burlar a las disposiciones de la presente—, no serán considerados válidos. En el inc. 2 se dispone que sólo el fiscal de Estado se halla capacitado para la aplicación de lo expresado en el inc. 1. En el parágrafo 2 se prohíben las relaciones ilegítimas entre judíos y ciudadanos alemanes o de razas afines.

El parágrafo 3, que los judíos no deben emplear a alemanes o personas de razas afines en el servicio doméstico, sino cuando éstas hayan sobrepasado la edad de 45 años.

Por el parágrafo 4, inc. 1 prohíbese a los judíos izar la bandera del Reich y adoptar en cualquier forma los colores nacionales. En el inc. 2 se les autoriza el empleo de los emblemas propios de su nacionalidad.

En los parágrafos subsiguientes se mencionan las penas a las cuales serán pasibles los que transgredan las disposiciones arriba citadas. La disposición contenida en el parágrafo 3 sólo entrará en vigor el 1° de enero de 1936, mientras que las de los restantes tienen efecto inmediato.

Creo interesante hacer presente a V.E. que una aclaración oficial de última hora manifiesta que esta ley sólo comprende a los israelitas puros (Volljuden).

 

Fdo.: Manuel Rubio Egusquiza

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1935, Exp. 1, Nota No. 457, Berlín, 20/09/35

[El 20 de septiembre de 1935 Eduardo Labougle, Secretario de la Legación Argentina en Berlín y Encargado de Negocios Interino en Alemania, Austria Y Hungría, envía una nota al Canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas, haciendo referencia al decreto por el que se crean "escuelas populares judías". (N. del C)

 

Nota N° 457

Berlín, 20 de septiembre de 1935.

Señor Ministro:

Tengo la honra de informar a V.E. que en el Boletín Oficial del Ministerio de Instrucción Pública del Reich apareció un decreto promulgado por las autoridades respectivas por el cual a partir del mes de abril de 1936 créanse escuelas populares judías. Desde este momento hasta la fecha antes mencionada se efectuarán investigaciones, en colaboración con la sección razas del partido nacionalsocialista, para determinar exactamente el origen de los alumnos. Hace presente el decreto que la reunión de educandos no-arios en escuelas especiales, constituye una necesidad sentida desde hace ya tiempo, puesto que existen desde el año 1934 institutos privados judíos. Hácese notar que el alumno judío “perteneciendo a una raza extranjera” es en realidad “un cuerpo extraño” en la escuela nacional, causa por la cual deséase una separación racial completa.

Se fundarán escuelas populares judías especialmente en las grandes ciudades como ser Berlín, Breslau, Frankfurt del Meno y probablemente en Munich, pues según las estadísticas las dos terceras partes de los judíos alemanes habitan estos grandes centros de población. La enseñanza en estas escuelas estará a cargo de maestros judíos, los cuales por su raza y en virtud de las leyes relativas al antisemitismo se acogieron a la jubilación en los puestos oficiales que ejercían. Fíjase como número para que un curso pueda funcionar la cantidad de 20 alumnos.

El Estado ejercerá un severo control a fin de que estas escuelas no obren como “elementos destructores del pueblo alemán”. Se especifica que concurrirán a ellas aquellos niños de los cuales ambos progenitores sean judíos o bien uno de ellos. No son incluidos en las disposiciones de esta ley los que posean uno de los abuelos judíos (Viertelarier).

Parece que existen intenciones de aplicar igualmente estas medidas a las escuelas secundarias y superiores.

Fdo.: Manuel Rubio Egusquiza

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1935, Exp. 1, Nota No 466, Berlín, 25/09/35

[El 25 de septiembre de 1935 el Secretario de la Legación Argentina en Berlín, Manuel Rubio Egusquiza, le envía al Canciller argentino, Saavedra Lamas, el texto de  una ley promulgada en Nüremberg, relativa a las condiciones necesarias para obtener la ciudadanía alemana. El diplomático destaca que en virtud de esta ley el "judío alemán , en su calidad de tal, conserva su nacionalidad alemana, pero no será ciudadano del Reich".[3](N. del C.)

Nota N° 466

Berlín, 25 de septiembre de 1935.

Señor Ministro:

Tengo la honra de remitir a V.E., adjunta a la presente, el texto de una ley promulgada en Nuremberg, el 15 de los corrientes, por la cual se fijan las condiciones necesarias para obtener la ciudadanía alemana.

Por la misma se distingue al “sujeto alemán”(Staatsangehöriger) del “ciudadano alemán” (Reichsbürger); en virtud de esta separación, el judío alemán, en su calidad de tal, conserva su nacionalidad alemana, pero no será ciudadano del Reich, no gozando en consecuencia de derechos políticos.

El parágrafo 1, inciso 1, establece que puede optar a la ciudadanía aquellos que pertenezcan a la “asociación para la protección del Reich”, debiendo conformarse las solicitudes a las prescripciones que fija la ley de ciudadanía del Reich (inc. 2).

En el parágrafo 2, inciso 1, hácese presente que “es ciudadano alemán” aquel que “es de nacionalidad alemana o de una raza vecina” y que por su conducta demuestre ser apto para ello, debiendo declarar que esté dispuesto a servir “en lealtad al pueblo y al Reich alemán” 

La carta de ciudadanía otorgada será el documento que probará esta condición (inciso 2), siendo el ciudadano el único poseedor de los derechos políticos, según lo determinan las leyes (inciso 3).

Fdo.: Manuel Rubio Egusquiza

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1935, Exp. 20, Nota No 577, Berlín, 15/11/35

 

[El 15 de noviembre de 1935 el Ministro en Berlín solicitó instrucciones generales sobre la actitud a adoptar "ante el caso frecuente de numerosos argentinos naturalizados" afectados por las "leyes antisemitas últimamente dictadas". El diplomático cita al tratado argentino-alemán firmado en 1857, que precisa que los ciudadanos de los países firmantes "no serán ... molestados ... con motivo de su religión". Realiza esta solicitud a partir de las "quejas" presentadas por el ciudadano argentino naturalizado Hugo Placzek.(N. del C)   

 

Nota N° 577.

Berlín, 15 de noviembre de 1935.

Señor Ministro:

Tengo la honra de dirigirme a V.E. poniendo en su conocimiento el siguiente caso:

El ciudadano argentino naturalizado Don Hugo Placzek se ve continuamente trabado en sus actividades comerciales y civiles por ser de raza judía.

Por estos motivos se ha presentado en quejas a la Legación, exponiendo, también las molestias a que se ve sometida su hija en el colegio como consecuencia de las leyes antisemitas últimamente dictadas.

Por otra parte, éste es el caso frecuente de numerosos ciudadanos argentinos naturalizados, de raza judía.

Como de acuerdo con el tratado de amistad, comercio y navegación argentino-alemán, de septiembre de 1857, los ciudadanos argentinos gozan en Alemania de iguales derechos y garantías que los ciudadanos alemanes —y esto a título de reciprocidad— y además (artículo 13) “... no serán inquietados, molestados ni incomodados de manera alguna con motivo de su religión...”, me dirijo a V.E. consultando qué actitud debe adoptar esta Legación en casos como el presente y en otros que podrán ocurrir en lo futuro. Innecesario decir a V.E. que la Legación trata siempre en todos los asuntos de obtener soluciones satisfactorias. Pero desearía recibir instrucciones precisas a su respecto.

Fdo.: Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1935, Exp. 20, “Dictámen del Asesor Letrado del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto

[Ricardo Bunge, Asesor Letrado de la Cancillería, se expidió el 10 de enero, subrayando la conveniencia de estudiar "cada caso  especial que se presente". Desecha la posibilidad de dictadar instrucciones generales.  Señala, a la vez, que no corresponde que el gobierno argentino solicite a su par alemán una excepción a disposiciones generales de su legislación interna.[4] (Esta es la respuesta a la nota precedente, que pasó a dictamen del Asesor Letrado de la Cancillería Argentina. A continuación se lee la respuesta de Bunge)N. del C.

 

Buenos Aires, enero 10 de 1936.

Señor Ministro:

No considero oportuno por la naturaleza de la cuestión que consulta el señor Ministro argentino en Alemania darle instrucciones generales para lo futuro y me parece conveniente estudiar siempre, cada caso especial que se presente, antes de dar instrucciones.  

Es evidente que los ciudadanos argentinos nativos y naturalizados tienen derecho en ciertas circunstancias a la protección de su Gobierno en país extranjero. Como consecuencia de ello la Legación Argentina en Alemania debe tratar de obtener en todos los casos en que esos ciudadanos lo pidieran, soluciones satisfactorias para sus asuntos; siempre que esa protección haya sido precedida por un retardo o denegación de justicia y se hayan agotado todos los recursos ante la jurisdicción local y que no se pretende interferir en la legislación interna de ese país o que fundándose en esa ciudadanía se quieran obtener excepciones a disposiciones de leyes u ordenanzas generales.

En el presente caso no se expresa en qué consisten las trabas a que se ve sometido el señor Placzek, ni cuáles son las molestias que debe soportar su hija en el colegio. Si ellas se derivan de leyes antisemitas, como se expresa, que comprenden al citado ciudadano naturalizado y como consecuencia no le permiten desenvolver sus actividades en la medida de sus deseos, no creo que proceda una intervención diplomática del Gobierno argentino. La protección diplomática podrá prestársele ampliamente, para que abandone el país si así le conviniera, o para resguardarlo en su libertad, si fuere afectada. Pero no es posible derivar de la disposición del artículo 13 del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación de 1857, sobre libertad de conciencia y de religión —que invoca el Ministro en su nota—, la protección amplia que solicita el señor Placzek, con objeto de que el Gobierno de Alemania haga a su favor una excepción a disposiciones de su legislación interna, que tengan carácter general.

Fdo.: Ricardo Bunge

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1935, Exp 22, Nota No. 114, “Memoria Anual” de 1935

 

[El 29 de febrero de 1936 el Ministro Plenipotenciario, Eduardo Labougle, remite la Memoria Anual de la Legación Argentina en Berlín, correspondiente al año 1935. Al analizar el año transcurrido, "pródigo en acontecimientos", realiza breves referencias al "desencadenamiento de un nuevo y fuerte movimiento antisemítico” . (N. del C.)

Memoria correspondiente al año 1935

Indice [*]            Páginas:

[Generalidades] 

Política exterior [introducción] 

      El plebiscito del Saar

      Igualdad de derechos

      Restablecimiento del Servicio militar obligatorio      

      Aviación de guerra    

      Programa político exterior de Hitler    

      Acuerdo naval de Londres   

      Retiro de la Liga de las Naciones    

      Nuevas Embajadas 

      La unificación del Reich

      Ley del servicio militar obligatorio   

      La Legislación antisemita de Nuremberg        

      Lucha entre el Estado y las Iglesias        

      [Austria]     

1 al 3

3 al 4

4

5

5

6

6 al 7

7

7 al 8

8

8 al 9

9 al 10

10

10 al 11

11 al 12

 

[* El presente Indice se elaboró tomando como modelo el realizado por el Embajador Eduardo Labougle para la Memoria del año 1938.]

 

Nota N° 114

Memoria Anual 1935

Berlín, 29 de febrero de 1936.

Señor Ministro:

Tengo la satisfacción de elevar a V.E. la memoria anual de esta Legación.

1935 quedará inscripto en la historia como uno de los años más intensamente vividos. Ha representado un dédalo de problemas de carácter político-económico internacional, desenvuelto en forma anhelante. A la angustia experimentada por las incertidumbres de los gobiernos, ha contribuido a profundizar las imprecisas condiciones generales, el malestar económico sentido en todas las regiones del mundo, en unas más intensamente que en otras, como consecuencia de las crisis espirituales y materiales, características de la época en que vivimos.

El año transcurrido, más todavía que 1934, ha sido pródigo, como digo, en acontecimientos: la vuelta del territorio del Saar a Alemania, el acuerdo franco-italiano, el rearme terrestre y aéreo alemán, —desaprobado por la Liga de las Naciones—, el acuerdo naval germano-británico, la cesación de las hostilidades en el Chaco, el pacto franco-ruso, los acuerdos de Stressa, la tensión siempre creciente entre Rusia y el Japón, el conflicto ítalo-etíope, la declaración de neutralidad norteamericana, las sanciones a Italia propuestas por la Liga de las Naciones, la ruptura de relaciones entre el Uruguay y la Unión Soviética, el desencadenamiento de un nuevo y fuerte movimiento antisemítico, que se deja sentir en casi todo el mundo, y muy especialmente en el Reich, entre otros tantos problemas que sería largo enunciar sin olvidar que a mediados de noviembre de 1935, el Gobierno del Reich dictó una simple ley acerca del control y permiso previo para la exportación de ciertos artículos como armamentos y buques de guerra, decreto que en el hecho implica un abandono tácitamente declarado de las restricciones impuestas sobre el particular por el tratado de Versalles.

En tales circunstancias, la triple representación que tengo a honra desempeñar, ha informado periódicamente sobre todos los asuntos fundamentales que preocupan a pueblos, gobiernos y cancillerías, haciéndolo de manera objetiva por considerar que ante tan profundos sacudimientos el mejor comentario es el que surge de la contemplación serena de los hechos, que, aunque variados y a veces contradictorios, señalan siempre los objetivos y las orientaciones, como que son los hechos los que impelen las decisiones de los gobiernos por cuanto éstos deben interpretar la fuerza inmanente de las cosas, de las necesidades y aspiraciones de los gobernados.

Ello no implica que cuando se trata de aspectos o actos que pueden afectar o beneficiar los intereses del país, la Legación haya dado su parecer o su impresión, para colaborar en la parte que le corresponde a la obra de conjunto del Gobierno de la Nación.

Las relaciones oficiales con las autoridades alemanas han continuado en términos sumamente francos y sinceros, reflejo fiel de la excelente amistad que siempre ha existido entre Argentina y Alemania. El Gobierno del Reich, como prueba de su simpatía creciente y en testimonio de reconocimiento de la jerarquía política internacional de la República en el mundo, dispuso la elevación a la categoría de Embajada de su misión diplomática en nuestro país; acto político éste que causó grata impresión en todos los círculos alemanes, como que interpretaba el cumplimiento de una aspiración general, tal cual lo hizo constar la prensa del país en ocasión del canje de notas efectuado entre las respectivas cancillerías. (...)

La Legislación antisemita de Nüremberg.

Descartada la reforma capital constituida por la reorganización ostensible de las fuerzas militares del Reich, la medida que le sigue en importancia es la llamada legislación antisemita que se dictó en Nuremberg, el 3 de octubre.

En verdad, antes de esa fecha, ya estaban bastante cercenados los derechos de los israelitas; se les podía considerar, de hecho, algo así como semi-ciudadanos. Las leyes de Nuremberg legalizan esa discriminación al retirarles el derecho de voto y al prohibirles el casamiento con las personas de raza aria.

Las repercusiones económicas de estas leyes son las siguientes: el boicot de productos alemanes en ciertos países extranjeros, cierre de algunas industrias en Alemania y su traslado a otros Estados, emigración de capitales en una u otra forma, a pesar de todas las medidas tomadas hasta la fecha.

Dada la trascendencia de este problema tan vivamente comentado y discutido en el mundo, me permito referirme a la copiosa documentación mandada al Ministerio durante 1935. (...)

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Fuente :AMREC, D.P. Alemania, 1938, Exp. No. 9, Nota No 204, Berlín, 9/05/38

[El 9 de mayo de 1938, el Embajador argentino, E. Labougle, informa sobre la ley por la que se obliga a los judíos alemanes y a los extranjeros a una declaración de bienes. Remite el texto de la ley, publicado en un diario suizo, junto a los comentarios periodísticos de ese medio. En estos se destaca que la medida está destinada al "empobrecimiento de los judíos", en beneficio del pueblo alemán, y a "convencerlos ... que su estadía en el Reich no es posible"; forzándolos así a su emigración, antes de definir su expulsión a Palestina o Madagascar.[5](N. del C.)

 

Nota Nº 204

Con anexo

Berlín, 9 de mayo de 1938.

Señor Ministro:

A título informativo tengo la honra de acompañar un ejemplar de la ley por la cual se obliga a los judíos alemanes a hacer la declaración de sus bienes tanto dentro como fuera del país, y a los judíos extranjeros que habitan el Reich, la declaración de los bienes existentes en este país.

A propósito de estas disposiciones ordenadas por el Mariscal Goering, el diario suizo “Basler Nachrichten” hace los siguientes comentarios, que transcribo por considerarlos que interpretan una opinión autorizada a estos respectos.

“En Viena, dice, ya nadie puede aprovechar la situación de los judíos en beneficio propio y por eso el Gauleiter Bürckel ha destacado, aun cuando desgraciadamente con mes y medio de retardo, patrullas de S.S. con brazales amarillos para su reconocimiento, con el fin de evitar abusos en ese sentido. El diario del partido “Völkischer Beobachter” escribe: “Es necesario poner fin a los abusos de los “judíos blancos” los cuales ven en las circunstancias actuales es decir, en que los judíos son puestos al margen de la economía alemana, un momento favorable para sus propias especulaciones. Si alguien debe favorecerse, deberá ser aquel que ha combatido al judaísmo, y ese es únicamente el pueblo alemán y no el “judío blanco”. (Es bien sabido los abusos a que dieran lugar las demostraciones antijudías en Austria al principio de la ocupación).

“La manera como el pueblo alemán sacará ventajas de esta situación, podrá apreciarse por las disposiciones últimamente dadas por el Mariscal Goering creador del plan cuatrienal. Estas aseguran para toda Alemania un inventario exacto de los bienes judíos cualesquiera que ellos sean, evitando toda contravención posible para escapar a la ley que prohíbe a todo judío hacer uso de sus bienes sin previa autorización del Gobierno. El diario “Frankfurter Zeitung” llama a las disposiciones de Goering “un instrumento nuevo y múltiple”. Ciertamente demasiado múltiple, puesto que nadie verá en ellas el mero acto burocrático de un inventario de los bienes judíos, ya que el parágrafo 1° de la ley dice marcadamente: “El encargado de llevar a cabo el plan cuatrienal, puede tomar las medidas que sean necesarias para asegurar la contribución de las fortunas declaradas, de acuerdo con las necesidades de la economía alemana”. De modo que el capital judío no sólo será puesto bajo inventario, sino que será invertido nuevamente, y como esto pasa dentro de los límites del plan cuatrienal, será tomado naturalmente con este objeto. Cabe preguntarse si se trata únicamente de una simple confiscación o si se recurrirá a la forma de un empréstito obligatorio, del cual quedaría a los judíos todavía alguna renta de su capital, pero, aun en este último caso que sería el más leve, los judíos quedarían bien perjudicados. Esto ya se nota por lo que escribe el “Völkischer Beobachter” que si bien el capital judío les pertenece a ellos por derecho privado, forma parte integrante de la economía alemana y, por lo tanto, es justo que también estos capitales sean empleados en bien del pueblo. Por esa razón el encargado del plan cuatrienal se reserva las medidas que crea convenientes para asegurar la contribución del capital judío en interés de la economía alemana”.

“Esta forma de utilizar el capital judío en beneficio del pueblo llevará a un empobrecimiento de los judíos y parecería que este objeto fuese una razón de Estado, para luego obligarlos a salir del país como claramente lo manifiesta el diario “Schwarzer Körps”, órgano de los S.S.: “Debemos obligar a los judíos a permanecer en los puestos por ellos elegidos y en los cuales parasitan, hasta que no tengan más recursos y luego convencerlos en todas formas que su estada en el Reich no es posible, resultándoles siempre un negocio más ventajoso pagar el impuesto por la salida del Reich, que ser expulsados un día u otro a Palestina o Madagascar, solución ésta que tarde o temprano entrará en vigor, en cuanto algunos países que todavía no lo han hecho, despierten a la razón. El dominio del antiguo Reich no debe ser para los judíos vieneses un lugar de refugio sino que se procederá con ellos con la misma consecuencia que hasta ahora de modo que al término del plan cuatrienal, la economía alemana estará completamente saneada de capitales judíos.”

“A estos comentarios de la prensa hay que añadir todavía una frase del diario que responde a Goering el “National Zeitung”, de Essen, que reza así: “No existirá casi un pueblo que posea un sentimiento de justicia tan marcado como el alemán”. Otros pueblos tal vez, agrega el diario suizo, no lo tendrán tan marcado pero su sentimiento de justicia es diferente. Este les impide, naturalmente, con excepción de Rusia Soviética, apropiarse de los bienes privados e impedir a ciertas partes de la población la posibilidad de trabajar y ganarse su subsistencia. El antisemitismo existe en todas partes en donde hay muchos judíos. En los Estados del Este de Norteamérica, por ejemplo, es actualmente tan pronunciado que ya adopta las formas de un boicot social, pero nadie piensa allí usar métodos a la Goering, pues ellos mismos se indignan con este motivo, dado que por sobre su antisemitismo están sus leyes humanitarias. Alemania, sin embargo, cree poder sobreponerse a estas leyes.

Fdo.: Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1938, Exp. 10, Nota No. 301, Berlín, 23/06/38

[El 23 de junio de 1938 el Embajador argentino, Eduardo Labougle, informa al Canciller José María Cantilo sobre las solicitudes de protección diplomática presentadas ante los consulados argentinos por "personas que exhiben  pasaportes argentinos, como ciudadanos naturalizados israelitas de origen alemán". (N. del C.)

Confidencial

Nota Nº 302

Berlín 23 de junio de 1938.

Señor Ministro:

Las noticias cablegráficas publicadas en la prensa argentina habrán instruido ya suficientemente acerca de la intensificación de la campaña antisemita realizada por el nacional-socialismo.

Como era de prever, comienzan a presentarse en las oficinas consulares de la jurisdicción y hasta en esta misma Embajada, personas que exhiben pasaportes argentinos, como ciudadanos naturalizados, israelitas de origen alemán, que piden la intervención de los funcionarios de la República para resguardo de sus intereses.

En la mayoría de los casos se trata de personas comprendidas en las prescripciones dictadas últimamente por el General Göring, como encargado de llevar a cabo el Plan de IV años, y que conciernen a la declaración de sus bienes, etc. en Alemania.

Mientras reciba instrucciones expresas de V.E. con respecto a la forma se que deba proceder en la emergencia por esta Embajada, tengo la honra de manifestar a V.E. que he recomendado a los funcionarios que me han consultado, que deben prestar a los recurrentes el apoyo que esté a su alcance ya que se trata de personas que exhiben pasaportes argentinos, como ciudadanos naturalizados.

Con motivo de las nuevas situaciones o dificultades que puedan ofrecerse y como se trata de un asunto sobre el cual tengo formada una idea bien definida, y mientras pueda transmitir algunos particulares acerca de los casos presentados, me permito transcribir a V.E. la nota que dirigiera hace más de cinco años a su distinguido antecesor, el 28 de abril de 1933, N° 172, y en la que hice las siguientes manifestaciones que tienen, en mi sentir, idéntica oportunidad. (...)

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Fuente: AMREC,  D.P. Alemania,  1938, Exp. 9, Nota No. 321, Berlín, 1/17/38

[Continuando con la problemática que enfrentan los argentinos judíos afectados por la legislación racial sobre bienes, el 1 de julio de 1938 el Embajador E. Labougle le comunica al Canciller argentino, José María Cantilo, que por decisión del gobierno alemán la situación de los judíos argentinos será equiparada con la situación de los ciudadanos de naciones como Inglaterra,  Francia o Estados Unidos. (N. del C.)

Nota N° 321

Berlín, 1° de julio de 1938.

Señor Ministro:

 Con referencia a mi telegrama N° 45, de 27 de junio último, y a mi nota N° P. 204, de 9 de mayo, tengo el honor de informar a V.E. que el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reich me ha manifestado que la situación de los ciudadanos argentinos, israelitas, será equiparada a la de los ciudadanos de las otras Naciones, Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, p.ej.

Todo judío que resida en Alemania, tendrá la obligación de hacer una declaración formal de sus bienes. Los que residen en el extranjero y tienen bienes en el Reich, están exceptuados de tal obligación.

Esta excepción no rige para los israelitas que viven fuera de Alemania como emigrados políticos. (El Profesor Einstein es citado como un ejemplo clásico del emigrado político.) O sea los casos en que se trate de alemanes judíos que se han ausentado del Reich por razón de las circunstancias políticas durante los últimos años.

Por lo demás, los casos que están comprendidos dentro de las prescripciones del decreto-ordenanza de 26 de abril de 1938, serán considerados cada uno separadamente.

Fdo.: Eduardo Labougle

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Nota N° 281

Buenos Aires, Agosto 10 de 1938.

Señor Embajador:

Con referencia al telegrama N° 45 del 27 de junio y a la nota N° 321 de 1° de julio ppdo., de esa Embajada, tengo el honor de dirigirme a V.E. transcribiendo el dictamen del Consejero Legal Doctor Isidoro Ruiz Moreno, que este Ministerio hace suyo:

“La situación de los ciudadanos argentinos que no sean a la vez ciudadanos alemanes, está claramente establecido en Alemania, en mérito de lo dispuesto por los artículos 2° y 8° del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación suscripto en Paraná en 1857, en virtud de cuyas disposiciones los ciudadanos argentinos pueden entrar al territorio de Alemania y permanecer allí, alquilar y ocupar casas y almacenes para su residencia o comercio, negociar en toda clase de productos, manufacturas y mercancía de toda clase, sujetos a las leyes del país, bajo la más completa protección y seguridad. Si bien el artículo citado dispone que ello será con sujeción a las leyes y reglamentos del país, es evidente que esas Leyes y reglamentos, que pueden reglamentar el ejercicio de esos derechos, no deben suprimirlos.

El artículo 8° es más expreso aún, al determinar recíprocamente que los comerciantes, los comandantes y capitanes de buque y demás argentinos tendrán plena libertad en Alemania para manejar por sí mismos sus negocios, o para confiarlos a la dirección de quien mejor les parezca, como corredor factor, agente o intérprete, etc. Se concede absoluta libertad tanto al comprador como al vendedor para tratar y fijar precios como mejor les pareciera de cualquier efecto, mercancía o género. Los ciudadanos argentinos, por dicha disposición, recibirán y disfrutarán la más completa y perfecta protección de sus personas, bienes y propiedades y tendrán acceso franco y libre a los Tribunales de justicia para la prosecución y defensa de sus justos derechos, etc.

No nos interesa cómo pueden ser tratados los ciudadanos de otros países; lo que es indiscutible es que el Gobierno Alemán debe respetar y cumplir las disposiciones del Tratado a que me refiero, con relación a los ciudadanos argentinos en general.

Con relación a los ciudadanos argentinos naturalizados, que mantengan también la ciudadanía alemana, el asunto varía de especie. Estos sujetos tienen doble nacionalidad y, en tal caso, claro está que siendo alemanes en Alemania, el Gobierno Alemán tiene el derecho de sujetarlos a las disposiciones que estime pertinente.

Por consiguiente, deberá contemplarse circunstancialmente el concepto de nacionalidad en cada caso, es decir, si ella es originaria o adquirida, para poder invocar o no los beneficios del Tratado de 1857, en el caso de que se produzca alguna dificultad.”

Dejado así contestada la consulta del telegrama N° 45, del 27 de junio último de esa Embajada, me es grato reiterarle las seguridades de mi distinguida consideración.

Fdo: ROBERTO GACHE, Sub Secretario de Relaciones Exteriores

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1938, Exp. 9, Nota No. 430, berlín, 18/08/38

[El 13 de agosto de 1938, el Embajador en Berlín informa a la Cancillería argentina sobre las medidas que cancelan los diplomas de los médicos judíos en Alemania. Analiza también otras medidas antijudías, evaluando que "en momentos en que las "dificultades para emigrar aumentan", "la única profesión que un judío podrá tener en Alemania, será la de romper piedra en un campo de concentración.(N. del C) 

Nota Nº 430

Berlín, 13 de agosto de 1938.

Señor Ministro:

Con referencia a mis anteriores notas sobre las medidas antisemitas tomadas por este Gobierno tengo la honra de informar a V.E. sobre diferentes aspectos de nuevas disposiciones decretadas últimamente.

La Gaceta Oficial, del 3 del corriente, publica un decreto, cancelando desde el primero de septiembre próximo los diplomas de todos los médicos judíos en Alemania.

Esta medida significa que por lo menos 5.000 médicos judíos se verán obligados a cesar la práctica de su profesión, excepto, si se les da un permiso especial, revocable, para practicar entre judíos solamente. Estos permisos, parecen serán dados únicamente a aquellos que demuestren tener un número de pacientes de cierta importancia.

El decreto contempla también lo que se refiere a la residencia de los médicos judíos. A los propietarios se les pide den aviso, hasta el 15 del corriente, con efecto al 30 de septiembre, que deben dejar la casa o el consultorio, aunque pueden dejarlos todavía un tiempo más si hay dificultad de obtener un nuevo inquilino. No existe disposición alguna respecto a si el inquilino judío encuentra dificultad en encontrar nuevo alojamiento.

De todas estas medidas tomadas por el Gobierno del Reich, parecería que la única profesión que un judío podrá tener en Alemania, será la de romper piedra en un campo de concentración, donde muchos se encuentran actualmente... Estos pueden solamente salir del campo si se presenta un pariente con el pasaporte visado para dirigirse al extranjero, juntamente con los boletos necesarios para viajar.

Con anterioridad informé a V.E. que los médicos judíos habían sido excluidos de todos los puestos públicos, hospitales, así como de tratar a personas afiliadas a compañías de seguros.

Teniendo su origen en Viena y sin duda por instigación oficial, la Organización Alemana de Propietarios, ha pedido ahora el derecho de dar aviso al inquilino judío de dejar la casa, por el mero hecho de ser tal. La razón sería que es imposible para un “ario” vivir bajo el mismo techo que un judío. La escasez de casas, causada por la reedificación de la ciudad, resulta un poderoso incentivo para poner en práctica, en Berlín, esta idea.

Casi diariamente se tiene noticias que negocios judíos han sido “arianizados”, lo que envuelve no solamente la exclusión de los judíos como propietarios, sino también el fin para los empleados judíos que quieran trabajar. La financiación de estas transacciones es oscura, pero el precio de venta da al comprador una ganancia sobre la que el Gobierno puede poner un fuerte impuesto, para el enriquecimiento del Reich.

Muchos judíos no tienen el control de sus depósitos bancarios, conociéndose casos en que, como un favor, se les ha permitido retirar determinada cantidad semanal, considerada, por las autoridades, como adecuada para mantener el nivel de vida acostumbrado.

Mientras los judíos se están volviendo rápidamente una comunidad proletaria, que pronto tendrá que depender de la caridad pública, las dificultades para emigrar aumentan, sobre todo en lo que concierne al aspecto financiero.

Anteriormente, podían llevar consigo una pequeña suma de dinero, y se les permitía también sacar objetos, muebles, pieles, etc., que podían realizar fuera del país. Ahora, un impuesto del 100 % sobre muebles, pieles, joyas, etc., que los emigrantes judíos quieran sacar con ellos, les impide, en parte, negociar esos objetos.

Si quieren vender esos objetos en Alemania, antes de emprender viaje, se encuentran también con una serie de dificultades. En los anuncios de remates de las mercaderías, los objetos deben ostentar el título de “propiedad no aria” y a los vendedores profesionales les está prohibido hacer ofertas por ellos.

Fdo.: Eduardo Labougle

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Fuente :AMREC, D.P. Alemania. 1938, Exp 9, Nota No. 579, Berlín. 19/10/38

[En una nota a la Cancillería del 19 de octubre de 1938, el Embajador E. Labougle, comenta el quinto decreto complementario de la Ley de Ciudadanía del Reich, que ordena la separación absoluta de los letrados  judíos del Colegio de Abogados oficial.(N. del C)   

Nota N° 579

Con anexo.

Berlín, 19 de octubre de 1938.

Señor Ministro:

Tengo la honra de remitir a V.E. adjunto a la presente el Boletín de Leyes, I., N° 165, que contiene el quinto decreto-ley complementario de la Ley de Ciudadanía del Reich, por el cual se dispone la separación absoluta de los letrados israelitas del colegio de abogados del Reich, a partir del 30 de noviembre de 1938.

Por ley sancionada en el año 1933 habíase reglamentado la profesión de abogado, no permitiéndose su ejercicio a los judíos, exceptuados los casos de ex combatientes o profesionales que actuaban desde antes del 1° de agosto de 1914.

Esta nueva disposición anula la precedente e impide que en el futuro existan abogados israelitas, extendiéndose sus efectos al territorio de la antigua Austria. En caso de tratarse de ex combatientes se les concederá una pensión o jubilación.

El decreto-ley prevé, para los casos de consultas o representaciones de judíos, especialmente en aquellos en que se requiera un representante legal, el ejercicio de la profesión —con el título de asesores— por parte de un número limitado de letrados israelitas, dejándose expresamente constancia que sólo podrán trabajar con personas de su misma raza.

Aprovecho la oportunidad para saludar a V.E. con mi más alta y distinguida consideración.

 

Fdo.: Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1938, Exp. 9, Nota No 608, Berlín, 1/11/38

[El 1 de noviembre de 1938, el Embajador Eduardo Labougle, realiza consideraciones sobre "la expulsión de numerosos ciudadanos polacos israelitas" , en el marco de los conflictos entre Polonia y Alemania.(N. del C.)

Nota N° 608.

Berlín, 1 de noviembre de 1938.

Señor Ministro:

Tengo la honra de informar a V.E. que a partir del 28 de octubre ppdo., el gobierno alemán había iniciado la expulsión de numerosos ciudadanos polacos israelitas.

Explicábase, en una comunicación oficial, esta medida, por el hecho que el gobierno polaco —de acuerdo con un reciente decreto— obliga a los poseedores de pasaportes de esa nacionalidad residentes en el extranjero, a proveerse, antes del 29 de octubre, de una visa especial de la administración polaca, falto de la cual se les impediría la entrada a Polonia.

Agregaba el mencionado documento que en esta forma el gobierno del Reich, en el caso de que algún ciudadano de esa nacionalidad se hiciera indeseable no podría ejercer el derecho de expulsión por tratarse, entonces, de personas sin patria (heimatlos). Luego decía que “una proposición hecha por Alemania” no había sido aceptada “por el gobierno polaco y como el decreto entraba en vigor el 29 de octubre, las autoridades alemanas se apresuraban a expulsar a las personas afectadas por el mismo”.

Calcúlase el número de residentes polacos en Alemania en 150.000, los cuales no sólo habitan en las grandes ciudades, sino que también se hallan establecidos en los centros mineros como ser el Ruhr y otros. Numerosos trenes especiales partieron de Munich, Leipzig y Nuremberg colmados de israelitas que sólo pudieron llevar consigo la ropa indispensable para el viaje.

Esta medida draconiana ha quedado en suspenso; un comunicado oficial polaco publicado el 29 de octubre por la noche, anuncia que como consecuencia de conversaciones preliminares, entre los gobiernos alemán y polaco, se iniciarán en esta semana negociaciones a fin de resolver el problema. Estas comprenderán su conjunto, es decir, todo lo que se refiere a los ciudadanos polacos todavía residentes en Alemania como a los ya expulsados. El gobierno alemán, entretanto, no aplicará medidas de esta clase, autorizando a aquellos que no hayan cruzado la frontera polaca a reintegrarse a sus domicilios. Polonia renuncia por su parte a expulsar a ciudadanos alemanes residentes en su territorio, medida, que, al parecer, se tenía resuelto aplicar como reciprocidad. Calcúlase en 12.000 personas el número de israelitas que ya se encuentran en territorio polaco.

 

Fdo.: Eduardo Labougle

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Fuente : AMREC, D.P. Alemania, Exp. 9, Nota, No. 637, Berlín, 14/11/38

[El 14 de noviembre de 1938 el Embajador  argentino en Berlín, E. Labougle,  describe  los sucesos de la llamada "noche de los cristales rotos"  y analiza diversas medidas dispuestas  por el gobierno alemán contra la población judía.(N. del C.)   

 

Nota N° 637

Con anexo

Berlín, 14 de noviembre de 1938.

Señor Ministro:

El criminal atentado que costara la vida al tercer Secretario de la Embajada Alemana en París, ha motivado una nueva y más enérgica cruzada antijudía en el Reich, acusándose a todos los israelitas del mundo de ser los culpables de la campaña que se lleva a cabo en los demás países contra el régimen nacional-socialista. El crimen de París, ha sido, para la prensa alemana, incitado por esa propaganda y por esos medios raciales.

En la noche del 9 de los corrientes, tan luego como se supo en Alemania el trágico desenlace, simultáneamente, en la mayoría de las grandes ciudades del Reich, grupos principalmente de jóvenes se dedicaron a destruir los negocios israelitas y a quemar las sinagogas. Estos actos continuaron el día 10 y sólo fueron suspendidos después de la orden trasmitida por el Ministro de Propaganda, pero cuando ya quedaba bien poco por destruir o demoler...

A estar a las versiones de testigos que merecen fe y lo que personalmente he podido observar el día 10, se trataba, como digo precedentemente, de grupos de jóvenes que respondían a una consigna general. La policía no se hizo ver en la mayoría de los casos y cuando algunos agentes se encontraban en las cercanías se limitaban a facilitar o hacer adelantar el tráfico de vehículos, sin que gesto alguno indicara el propósito de prevenir las destrucciones.

Los atropellos contra las propiedades, negocios, y sinagogas han sido presenciados por numeroso público, el cual guardaba una actitud aparentemente seria de observación, sin saber interpretarse cuáles eran sus íntimos sentimientos debido al hecho, públicamente conocido, que en el régimen imperante no se admite ni tolera crítica alguna en cuanto al proceder de los miembros del partido o de sus delegados.

Una persona extranjera que se encontraba casualmente en la Kurfürstendamm cuando se iniciaron los ataques a los negocios y empresas israelitas, me refirió que en esa noche había entre los grupos de jóvenes, también individuos uniformados de la SS y SA y que pudo apercibir que en automóviles detenidos en la acera, se encontraban otras personas uniformadas que tenían en sus manos unas hojas que él cree sean listas de los nombres y direcciones de las casas que se proponían destruir.

Como es lógico pensar, durante la ejecución de actos de la índole, fueron muchos los que aprovecharon para saquear los negocios de manera que fueron tomados todos aquellos objetos de fácil transporte, y destruidos casi completamente los muebles de los comercios respectivos.

En lo que al incendio de las sinagogas se refiere, los bomberos se limitaron a evitar que el fuego no pasara a las casas vecinas.

El servicio telegráfico de la bien informada prensa argentina habrá dado ya pormenores de todos esos actos así como de las medidas tomadas luego por el Gobierno, con carácter de represalias.

Una serie de decretos, que acompaño en recortes impresos, darán cuenta del alcance de aquéllas. Se ha fijado en mil millones (1.000.000.000) de marcos la suma que deben pagar los judíos como indemnización por el atentado cometido por el menor israelita, vil asesinato que ha sido reprobado universalmente.

También se ha dispuesto el cierre para el 1 de enero de 1939, de todos los negocios judíos; la prohibición de que los israelitas concurran a teatros, espectáculos, exposiciones, etc. arios. Igualmente se ha resuelto que serán responsables de los daños causados por la destrucción e incendios. Y, a manera de represalia, también el Gobierno ha prescripto que las sumas o primas que deben pagar las casas de seguros, pasen al Estado.

Un comunicado oficioso da cuenta que, comprendida Austria, quedan aún en el Reich 700.000 israelitas y que su fortuna se calcula en 8.000.000.000 de marcos. De ahí se sostiene que el millardo más otro tanto que pueda habérseles perjudicado en incendios, demoliciones y saqueos, resultaría que las medidas no se habrían tomado sobre un grupo pobre, sino poderoso. Sin embargo, fácil es percatarse que tanto los bienes inmuebles como los negocios, industrias, etc. al ser vendidos a personas arias, no obtienen sus precios reales, sino el que quieren imponerles los compradores ayudados por las autoridades.

Aun cuando la prensa guarda silencio a su respecto, se dice que ha aumentado la ola de suicidios y hasta se refiere que familias enteras se han quitado la vida al verse privadas de sus bienes y no encontrar cómo hacer frente a las primordiales necesidades para la existencia.

Excuso entrar en otros detalles en razón de que, sin duda, han sido, según digo precedentemente, adelantados por las noticias cablegráficas de la prensa nacional.

Mas no quiero terminar esta breve información sin consignar también que en algunas regiones, en donde se encontraban casas o villas de campo de veraneo pertenecientes a israelitas, han sido incendiadas con todas sus existencias.

 

Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC, D.P: Alemania, 1938, Exp. 26, Nota No. 643; Berlín, 19/11/38

                                                                                                                                          [El 19 de noviembre de 1938 el Embajador en Berlín informa sobre la demanda de protección diplomática realizada por el ciudadano argentino Alfredo Mundstock, cuyo domicilio  en Düsseldorf,  fue "invadido ... por tropas de la S.A." - según la denuncia presentada - en el marco de los sucesos del día 10 de noviembre[6]. El diplomático adjunta las notas del Consulado General de Hamburgo y del Consulado en Düsseldorf.[7](N. del C.)

 

Nota Nº 643

Con anexo

Berlín, 19 de noviembre de 1938.

Señor Ministro:

Mientras recibo mayores informaciones a su respecto para tomar las medidas que el caso pueda aconsejar, tengo la honra de dirigirme a V.E. para llevar a su conocimiento, en copia, las notas del Consulado General y del Consulado en Düsseldorf, en las cuales se da cuenta del atropello de que ha sido objeto el ciudadano argentino, residente en dicha ciudad, Señor Alfredo Mundstock.

Saludo a V.E. con mi más alta y distinguida consideración.

Fdo.: Eduardo Labougle

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Nota Nº 60.-

Düsseldorf, noviembre 15 de 1938

Señor Cónsul General:

Tengo el honor de dirigirme a S.S., el Señor Cónsul General, llevando a su conocimiento que el ciudadano argentino Don Alfredo Mundstock, domiciliado en Düsseldorf, Linden Strasse Número 169, ha acudido a este Consulado por representación de su Señora Doña Elena Gaedke de Mundstock, para solicitar la protección que les incumbe. Los recurrentes, según declaración de la señora de Mundstock, que comparece en este acto, vieron invadido su departamento sito en la calle y número que se especifica más arriba, en la noche del día diez del corriente a las cero horas, cuarenta minutos; por personas desconocidas y pertenecientes —según la declarante— a las Tropas del S.A. Esta manifestación hostil permaneció en su domicilio hasta que destruyó todo el mobiliario. La Señora de Mundstock declara que su esposo es de religión judío, y supone que, como en la mencionada fecha se llevaron a cabo en todo el territorio alemán represalias contra los practicantes de dicho culto, ésta haya sido la causa de tal desmán popular. Pero invocando los derechos que deben gozar todos los extranjeros, derechos asegurados por los Tratados Internacionales y las Leyes de práctica, recurre a este Consulado, de su Jurisdicción, a los efectos que se dé el curso correspondiente a su demanda de protección. Ofreciendo, a tal efecto, que una persona perteneciente a esta Oficina Consular haga una inspección ocular en su domicilio para constatar de visu los daños ocasionados por la visita de las Tropas del S.A. Ofreciendo, además, para poder justipreciar con mayor exactitud, y a los efectos ulteriores a que hubiere lugar por derecho; practicar un peritaje que pueda establecer los daños y perjuicios sufridos.

Por todo lo expuesto y a los efectos que Vuestra Señoría estime pertinentes permitome elevarle la presente demanda de protección, la que acompaño con una carta de los Recurrentes para mejor proveer.

Fdo.: Enrique Moss: Cónsul

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Nota N° 62.

Düsseldorf, noviembre 19 de 1938.

Señor Cónsul General:

Tengo el honor de dirigirme a S.S., el Señor Cónsul General, llevando a su conocimiento que consecuente con sus instrucciones telefónicas de esta mañana, de inmediato me puse en contacto con las Autoridades locales encargadas de aceptar las protestas relacionadas con la protección personal de extranjeros, sus bienes e intereses, el Presidente de la Policía, von Zuettewiz, quien está a cargo de los asuntos consulares en la Administración del Gobierno Provincial, de esta, Jurisdicción. Como en ese momento eran las doce y cuarenta y cinco minutos me insinuó —con el objeto de dispensarme una mejor y más tranquila conferencia— que volviese el lunes 21 del corriente, a las once horas. En consecuencia, pasado mañana finiquitaré estas diligencias, elevándole con tal motivo a V.S., el traslado correspondiente de todo lo que se actúe, con sus respectivas traducciones.

 

Fdo.: Enrique Moss. Cónsul.

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Düsseldorf, Diciembre 10 de 1938.

Al Señor Jefe del Gobierno

Düsseldorf

Alte Gardeufer

Ref: Daños y perjuicios y reemigración del matrimonio A. Munstock, de Düsseldorf, Lindenstr. 169.

La Señora de Munstock me informa que la Sección Octava de policía ha rechazado la reclamación por daños y perjuicios de 27/11/1938 y que en consecuencia se veía obligada a dirigir esa reclamación directamente al Gobierno. Ruego se me informe sobre el estado del asunto, dado que los cónyuges Munstock piensan dejar su vivienda en ésta, que se ha hecho inhabitable a consecuencia de los destrozos, para reemigrar a la Argentina.

Solicito una pronta fijación y pago de los daños, a fin de que la autoridad local no se vea recargada también por indemnizaciones emergentes de los daños, por pago de alquileres superfluos, etc.

 

Es traducción.

Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1938, Exp. 9, Nota No. 633; Berlín

 

[El 28 de noviembre de 1938 el Embajador, E. Labougle,  informa que  el Ministerio de Economía alemán realizó "una serie de aclaraciones  y anuncios de transferencia del capital judío a manos arias". Además  hace precisiones sobre  la "pena impuesta  a los israelitas con motivo del atentado de que fue víctima el Secretario de la Embajada  de Alemania en París". (N. del C)

 

Nota N° 663.

Anexo: Boletín de Leyes, I., N° 196, de 22.11.1938.

Berlín, 28 de noviembre de 1938.

Señor Ministro:

Ultimamente ha publicado el Ministerio de Economía alemán una serie de aclaraciones y anuncios de transferencia del capital judío a manos arias.

En el discurso pronunciado por el Ministro Sr. Funk, al dar posesión de su cargo al nuevo jefe del Grupo Nacional de la Industria, se ha comunicado adicionalmente, que de los siete mil millones netos del capital judío en Alemania, han sido transferidos ya, a manos de arios dos mil millones. El Ministro Sr. Funk, declaró en principio que no se puede eliminar a los judíos de la vida del Estado y dejarles al mismo tiempo seguir viviendo y trabajando en la economía nacional. Anunció, además, que se proyecta una disolución del capital judío que trabaja en la economía mediante títulos de empréstitos de interés fijo.

Respecto a la valorización de las existencias que se transfieren, declaró el Ministro que, en interés del consumo, hay que evitar toda disminución de valor y de sustancia.

Según se dice en el Ministerio de Economía, en la transferencia de grandes empresas de comercio exterior que se hallan en manos judías, se procederá de manera que no repercuta desfavorablemente en el aprovisionamiento y en el comercio exterior. Por otra parte, parece que dicho Ministerio es de opinión que, por consideraciones de economía nacional de los negocios al pormenor que se hallaban en manos de judíos, sólo una tercera parte merecerá continuar.

Esto significará que la liquidación del comercio judío al pormenor que se verifica con la colaboración de los anteriores dueños, irá unida a una aquí llamada depuración del comercio al pormenor. Por consiguiente, aquellos comercios al pormenor que a juicio de las autoridades restrinjan “intolerablemente” las posibilidades de vida y de actuación de otras empresas de la misma rama, serán liquidados y no pasarán a otras manos.

Remito adjunto a la presente el Boletín de Leyes N° 196, que contiene el decreto reglamentando la pena impuesta a los israelitas con motivo del atentado de que fue víctima el Secretario de la Embajada de Alemania en París y cuyo monto es, como es sabido, de 1.000.000.000 de marcos.

El pago de los mil millones de marcos que tendrán que efectuar los judíos, de acuerdo con el decreto respectivo, se hará en cuatro cuotas: el 15 de diciembre de 1938, 15 de febrero, 15 de mayo y 15 de agosto de 1939.

Las fortunas de menos de cinco mil marcos no tendrán que pagar ese tanto por ciento, y por otra parte, en los matrimonios mixtos, la contribución será dada solamente por el cónyuge “no ario”.

 

Fdo.: Eduardo Labougle.

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fUENTE: aMREC, d.p. aLEMANIA, 1938, eXP. 9, nOTA 690, BERLÍN, 13/12/38

[el encargado de negocios argentino en alemania, luis luti, informa a la cancillería sobre una serie de  decretos que restringen masivamente los derechos de los judíos, al punto que “los conducen a vivir en ghettos”. (N. del C.)

 

Con anexo

Nota Nº 690

Berlín, 13 de diciembre de 1938.

Señor Ministro:

Tengo la honra de remitir adjuntos a la presente los textos de una serie de decretos promulgados por las autoridades del Reich por los cuales se restringen las actividades sociales, comerciales, etc. de los israelitas de nacionalidad alemana y de los sin nacionalidad determinada.

Con fecha 29 de noviembre próximo pasado el jefe de la policía de seguridad, por encargo del Ministro del Interior, ha promulgado una ordenanza por la cual se reserva el derecho de prohibir el tránsito de los israelitas en determinados sectores de las ciudades, como así también el salir de sus hogares en casos determinados.

En virtud de una ordenanza del jefe de policía de Berlín datada el 3 de los corrientes les está prohibido a los judíos el acceso a un cierto número de calles y plazas. Por el momento sólo se les veda el tránsito por las calles y plazas situadas en el barrio donde están los edificios gubernamentales, pero en un comunicado anexo al decreto se anuncia que la prohibición será extendida a todas las grandes avenidas y a las principales calles comerciales. Los israelitas que tengan sus domicilios en las calles prohibidas deberán para salir de los mismos munirse de un permiso especial que sólo les será acordado hasta el 30 de junio de 1939. Es decir que deberán cambiar de domicilio antes de esa fecha. Se les recomienda que habiten ciertas calles del norte de Berlín, cuyos nombres se mencionan, consideradas como de ínfima categoría, lo cual significa que paulatinamente se tiende a la formación de un “ghetto”. En efecto, se les veda definitivamente el acceso a los teatros, cinematógrafos, salas de concierto, exposiciones, campos de juego, piletas de natación, salones de patinaje, etc.

Se previene en el comunicado ampliatorio que próximamente se tomarán nuevas medidas respecto a la concurrencia de los israelitas a hoteles, restaurantes, etc., debiendo frecuentar únicamente los locales netamente judíos.

Por una disposición, fecha 3 de diciembre, del jefe de policía del Reich señor Himmler, se les prohíbe a los judíos poseer o conducir automóviles o motocicletas, retirándoseles el permiso de conductor antes del 31 de diciembre del presente año. Se basa este decreto, en que “esta medida de defensa contra la arrogancia judía, responde al sentimiento de justicia del pueblo alemán”. El alemán dice, “sentía desde mucho tiempo como una provocación y como un peligro para la vida pública el ver a los judíos en el volante de un coche en las calles alemanas o aprovechando las autopistas de Adolfo Hitler construidas por trabajadores alemanes”

Por un decreto fechado el 5 de los corrientes se prohíbe a los israelitas la adquisición de propiedades inmobiliarias. Las que actualmente poseen sólo podrán venderse con una autorización especial. En ciertos casos se les impondrá un liquidador; los principales previstos son aquellos en que el propietario se halla ausente o cuando tardara mucho en desprenderse de su propiedad.

A los propietarios de valores mobiliarios se les obligará a depositarlos en un banco y sólo podrán disponer de los mismos con una autorización. Las alhajas y objetos de arte de un valor superior a mil marcos sólo podrán ser vendidos a oficinas oficiales instituidas para tal fin.

Fdo.: Luti (Encargado de Negocios a.i.)

 

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1939, Exp. 8, Nota No. 19, Berlín, 19/01/39

Nota N° 19

Con anexos

Berlín, 19 de enero de 1939.

Señor Ministro:

Como era fácil de prever y lo tengo anunciado al Ministerio desde hace varios años, tan luego como el partido nacional-socialista tomó las riendas del poder, se han presentado ya varios casos de ciudadanos argentinos naturalizados, que han resultado afectados por las disposiciones que han ido adoptando las autoridades en su campaña contra los elementos judíos que habitan en Alemania.

Algunos de los damnificados o perseguidos se han ido acomodando a la situación creada sea porque hayan podido momentáneamente arreglar su situación o sea por el hecho que aceptan continuar su existencia con las discriminaciones y vejámenes consiguientes. Otros han recurrido a los Consulados argentinos habiendo podido alcanzar ciertas satisfacciones, cuando los casos, naturalmente, no revisten mayor interés a los propósitos que aquí se persiguen.

La intención de esta nota es llevar a conocimiento de V.E. en copia, los dos casos últimamente producidos, que, aun cuando no son análogos, las causas resultan ser las mismas.

Uno de ellos es el de un tal señor Alfredo Mundstock, que habita en Düsseldorf, y fue víctima de un ataque en su domicilio, habiéndosele destruido muebles y efectos de su pertenencia.

El otro, el más importante, es más reciente, es el de un señor Max Lindemann, naturalizado argentino, que sólo recurrió ante el Consulado Argentino en esta Capital, el 12 de los corrientes.

No deseo entrar a considerar la forma en que ha procedido el señor Max Lindemann, ni su tardanza en recurrir en su calidad de ciudadano naturalizado ante las autoridades argentinas, sino después de haber pasado todos los plazos que le habían sido impuestos por las autoridades alemanas, pues el Ministerio puede enterarse en su detalle por las notas que acompaño y cuyo total de anexos es de (falta texto) hojas.

El ciudadano naturalizado Max Lindemann es propietario de una serie de casas conocidas por Firma “Etam”, cuyos pormenores se encuentran en dichos anexos.

En el Consulado Argentino de esta Capital no hay constancia todavía desde cuándo ese Señor se hizo ciudadano ni tampoco se tiene copia ni certificado alguno de su carta de naturalización. Pero, a estar a los informes recogidos, ese señor se habría naturalizado en 1936.

Este es un caso serio e interesante para las autoridades alemanas, por cuanto, según parece, hay de por medio algunos millones, y, desde luego, como podrá leer V.E. en la nota del Consulado, fechada ayer en esta Capital, se obliga al Señor Lindemann a vender los bienes o sea todas sus casas, de las que dicho señor se dice único propietario, a una firma determinada por las autoridades alemanas, por una suma muy inferior a la que había convenido en venta con otra casa.

El señor Lindemann se encuentra actualmente en Niza y ha escrito desde allí al Consulado en Berlín, en idioma francés. También va, en copia, la carta de dicho señor.

El Ministerio está en posesión no sólo de las leyes, reglamentos y disposiciones que se han dictado en Alemania contra los elementos israelitas, así como de las reclamaciones extranjeras y comunicados consiguientes de las autoridades del Reich, haciendo ver el punto de vista en la emergencia.

A mayor información me refiero al último trasmitido a V.E. con mi nota N° 14, de 17 de los corrientes, concerniente a la respuesta dada al Gobierno de Norteamérica y que contiene el punto de vista alemán.

La Embajada a mi cargo ha dado ya algunos pasos previos, según podrá enterarse por los anexos que acompaño, iniciando una gestión con carácter confidencial dada la urgencia de los mismos, y mientras reciba instrucciones precisas de V.E. para proceder en la emergencia.

 

Fdo.: Eduardo Labougle

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Nota adjunta

La Embajada de la República Argentina hizo saber al Ministerio de Negocios Extranjeros que ha llegado a su conocimiento que las autoridades del Reich basándose, al parecer, en recientes Leyes, pretenden obligar al ciudadano argentino Max Lindemann a vender sus negocios denominados Max Lindemann - Etam así como también el establecimiento Mayer, sito en la Hagelbergerstrasse 53/54.

Según se comunica a la Embajada la mencionada acción debe tener lugar en el día de la fecha. En tal virtud agradecería al Ministerio de Negocios Extranjeros se deje sin efecto tal medida, por tratarse de un ciudadano argentino, debiendo recordarse con este motivo el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación vigente entre la República Argentina y el Reich Alemán.

Berlín, 19 de enero de 1939.

Es copia.

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1939,Exp. 8, “Carta enviada al Ministro de Economía de Alemania”, Berlín, 11/02/39

Berlín, 1° de febrero de 1939.

N° de Acta: III.Jd. 3/10580/38

            III.Jd. 3/10919/38

Sección IV.B.

N° 13

Obj: Intereses Lindemann-Etam.

A S.E. el Señor Ministro de Economía de Alemania

Berlín W.8, Behrenstrasse 43.

De acuerdo a los derechos emergentes del tratado de Amistad, Comercio y Navegación que rige las relaciones entre Alemania y la Argentina con respecto a los deberes y derechos de los ciudadanos argentinos radicados en Alemania y en este caso, a los que amparan al ciudadano argentino Don Max Lindemann, actualmente en Francia, solicito respetuosamente se suspenda toda tramitación de venta de los bienes representados por la Firma Max Lindemann-Etam, por no convenir a sus intereses.

Esta presentación la hago en mi carácter de representante del Señor Lindemann debidamente autorizado para ello y como Cónsul acreditado ante el Honorable Gobierno del Reich en esta jurisdicción.

Al rogar encarecidamente una información urgente sobre el particular cumplo con el deber de presentar los homenajes de mi más elevada consideración.

Fdo: Alfredo Cipriano Pons  - Cónsul

 

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, Exp. No. 8, Nota No. 64, Buenos Aires, 15/03/39

 

[El 15 de marzo de 1939, el Secretario General de la Cancillería, Luis A. Castiñeira de Dios, remite instucciones al Embajador Eduardo Labougle, recomendando limitar la intervención diplomática "a los casos en que la nacionalidad, los sentimientos y la vinculación argentinos del recurrente sean efectivos y reales", distinguiéndolos de aquellos en que la nacionalidad argentina  "se presenta tan solo como un pretexto para la obtención de amparo” (N. del C.)

Buenos Aires, marzo 15 de 1939.

Nota Nº 64

Señor Embajador:

Tengo el agrado de dirigirme a V.E. con referencia a las notas de esa Embajada números 19 y 38, del 19 de enero y 1° de febrero últimos, para llevar a su conocimiento que esta Cancillería considera que es un deber intervenir, de acuerdo con las circunstancias de cada caso, para evitar que los ciudadanos argentinos sean desposeídos de sus bienes, muebles e inmuebles y de su dinero, por razones simplemente políticas o raciales, sin que medie ninguna razón jurídica o penal para ello.

Pero esta Cancillería se permite recomendar a V.E. limitar esa gestión a los casos en que la nacionalidad, los sentimientos y la vinculación argentinos del recurrente sean efectivos y reales, distinguiéndolos debidamente de los casos, en que la nacionalidad argentina, adquirida más bien de una manera circunstancial, se presenta tan sólo como un pretexto para la obtención de amparo.

Según los datos, informaciones y anexos, contenidos en la nota de V.E. N° 19 de enero ppdo., así parece evidentemente ser el caso del Señor Max Lindeman, que ni siquiera puede dirigirse en español a nuestro Consulado en Berlín y cuya nacionalización dataría de 1936.

Las mismas reservas pueden hacerse respecto del señor A. Mundstock.

Aún en los casos de argentinos nativos cuando se trate de impedir la confiscación total o parcial sin causa de sus bienes privados (ya que todos los países pueden adoptar dentro de sus fronteras las medidas de expulsión de extranjeros que juzguen conveniente imponer) convendría que esa Embajada realizara en cada caso sus gestiones, invocando las relaciones amistosas y la consideración que recíprocamente nos debemos, sin plantear cuestión alguna de principios, lo que podría resultar inoportuno.

 

Luis S. Castiñeiras - Secretario General

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1939, Exp 8, Nota No. 150, Berlín, 11/04/39

Berlín, 11 de abril de 1939.

N° 150

Señor Ministro:

He tenido el agrado de recibir la nota del Ministerio N° 64 (D.A.P.) de 15 de marzo último, relacionada con las mías Nros. 19 y 38, de 19 de enero y 1° de febrero ppdos., sobre la protección de los bienes, etc. de ciudadanos argentinos.

Al manifestar a V.E. la viva complacencia con que me he impuesto de su contenido, en razón de que coincide en absoluto con el arraigado concepto que tengo formado a su respecto y acerca de cuyo importante problema para nuestro país, vengo ocupándome desde hace años, a fin de que el gran honor que implica la nacionalidad argentina no sea tomado o utilizado como simple mercancía.

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1939, Exp 9, Nota No. 61, Berlín, 13/02/39

[El 13 de febrero de 1939, el Embajador argentino Eduardo Labougle informa al Canciller argentino, José María Cantilo, acerca de una conferencia del dirigente alemán Alfredo Rosemberg que trató, entre otros temas, sobre "la solución del problema israelita", proponiendo "que todos los israelitas fueran transportados a un territorio, que deja a elección de las otras naciones ". (n. del C)

 

Berlín, 13 de febrero de 1939.

Nota Nº 61

Señor Ministro:

El Señor Alfredo Rosenberg, delegado del Führer para la educación espiritual del partido nacional-socialista, ha dado el 7 de los corrientes, una conferencia ante el cuerpo diplomático y la prensa extranjera. Trató sucesivamente dos temas: el problema judío y las relaciones del nacional-socialismo con las otras doctrinas políticas. El recorte impreso, que acompaño, contiene la versión dada a su respecto.

La apertura de la Conferencia de Palestina es tal vez el motivo que incitó al orador a presentar su solución del problema israelita, solución, por cierto, puramente teórica. Parte de la hipótesis que todo el mundo estaría de acuerdo con Alemania, lo que, a decir verdad, no es el caso por el momento. El señor Rosenberg desearía que todos los israelitas fueran transportados a un territorio, que deja a elección de las otras naciones. Según él, el espacio debe ser lo suficientemente vasto como para contener 15.000.000 de personas, cifra aproximada de la población judía del mundo. Entre los territorios citados hasta el presente, el señor Rosenberg encuentra sólo propicios para tal fin, la Guayana y la isla de Madagascar. Luego corresponde a Francia, a Inglaterra o a Holanda el tomar una decisión. No se trataría de crear un Estado israelita independiente que se transformase luego en el centro de la propaganda israelita en el mundo, sino de la formación de un territorio reservado como se hizo con los indios en la América del Norte, en cierta época.

El señor Rosenberg manifestó que no reclama para Alemania el control de esta colonia judía. Dijo que sus habitantes deben ser puestos bajo la vigilancia de una policía y una administración con un gobernador designado por los Estados democráticos. El orador no habló sobre la forma de financiar la formación del nuevo Estado.

El señor Rosenberg trató luego el tema del nacional-socialismo en sus relaciones con las doctrinas similares. Afirmó como lo hace frecuentemente, que el nacional-socialismo, estrictamente alemán, no trata de introducirse en los otros pueblos. Se le ha reprochado con frecuencia de efectuar propaganda en el extranjero. Reprochó más adelante el hecho de que existen en el extranjero partidos que han tomado el mismo nombre. Esto, dijo, constituye un verdadero abuso, pues no tienen derecho de tomar el mismo programa dado que no tardarían en evolucionar en un sentido diferente bajo la influencia del carácter y de las tradiciones propias a cada pueblo.

Por este distingo entre nacional-socialismo y sistemas que se le asemejan, el Señor Rosenberg cree asegurar a los otros pueblos sobre las intenciones y los fines de la política alemana. Afirmó, en su conclusión, que él piensa haber contribuido a la pacificación general.

 

Fdo: Eduardo Labougle

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Fuente: AMREC, D.P. Alemania, 1939, Exp. 27, Nota No. 83, Berlín, “Memoria Anual de 1938”

[El 2 de marzo de 1939, el Embajador Labougle envía al Canciller argentino –José María Cantilo- la Memoria Anual correspondiente al año 1938. En esta  analiza las características de la dictadura impuesta por el nazismo y hace referencia a los alcances del despojo sufrido por los judíos. Señala que se los priva  "hasta de los elementos mas indispensables para la vida”. [8](N. del C.)

 

MEMORIA correspondiente al año 1938.

 

INDICE            Páginas:

Generalidades 

Carnes 

Uvas   

La Avenida Argentina

Noticias periodísticas       

Libros editados sobre la Argentina    

Exposición de productos argentinos    

Intercambio comercial argentino-alemán  

Actividades nacionales-socialistas en la Argentina

Servicio Consular 

Política general 

Acción exterior, años 1933, 1934, 1935, 1936,1937, 1938    

Economía y finanzas         

Los precios y la moneda          

Comercio exterior alemán (con estadística)

Comercio exterior argentino-alemán (con estadística)

Movimiento de Cancillería de la Embajada        

Indice analítico       

1 al 3

3 ” 4

4

4 ” 5

5

5 ” 6

6

6 ” 8

8 ” 10

10 ” 11

11

11 ” 13

15 ” 20

21 ” 22

23 ” 25

26 ” 29

30

31 ” 40



NOTAS

[1].- Una copia de esta nota del Consulado en Berlín fue remitida, el 27 de mayo de 1933, a la Subsecretaría de Interior "para conocimiento de ese Departamento y demás efectos".  

[2].- Sólo se transcriben en esta selección aquellos parágrafos de la Memoria Anual pertinentes al eje temático, y un índice temático de los contenidos de la Memoria Anual, que fue elaborado respetando el criterio que el propio Labougle utilizaría en índices de Memorias Anuales de años posteriores.

[3].- En la nota se incluye la traducción oficial de la referida ley, realizada en Buenos Aires el 18 de noviembre de 1935, por la Oficina de Traducciones de la Cancillería argentina. Dicha traducción no se consigna en esta selección.

[4].- El 17 de febrero de 1936, Oscar Ibarra García, Subsecretario de Relaciones Exteriores de la Cancillería Argentina, respondió la consulta de Eduardo Labougle en los términos de este dictamen.

[5].- La nota del diplomático argentino aparece en el expediente junto a una "copia-traducción" realizada por la Legación Argentina en Berlín de los artículos del diario suizo Barler Nachirchten titulados "Inventario del capital judío" y "Necesidad de permiso para vender negocios a los judíos". En esta selección sólo se ha incluido la nota de Labougle.

[6].- Ver documento 1.25 para la descripción del funcionario argentinos sobre los sucesos ocurridos en la noche del 10 de noviembre, conocida como la "noche de los cristales rotos". 

[7].- En esta selección se transcriben: a) la nota del Embajador en Berlín ; b) la nota nº 60, fechada el 15 de noviembre de 1938, del Cónsul en Düsseldorf, Enrique Moss. 

[8].- Al igual que con las otras Memorias Anuales incluidas, se transcribe el  Indice de la Memoria (en este caso, realizado por el propio Labougle), y los parágrafos referidos al eje temático. En este caso, se trata de aquellos titulados "Generalidades" y "Política General", así como también los comentarios introductorios - sin título - al parágrafo "Economía y Finanzas". 


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